EN ESTE MARCO, LA FUNDACIÓN BRINCAR CONVOCÓ A UNA JORNADA QUE REUNIÓ DATOS, ESTRATEGIAS Y EXPERIENCIAS QUE DESTACAN EL POTENCIAL DE LA NEURODIVERSIDAD EN EL MERCADO LABORAL.
Durante un encuentro con periodistas especializadas, Carina Morillo, cofundadora de Brincar y mamá de Ivan, un joven que se encuentra dentro del espectro autista, destacó la importancia de comprender los aportes de la neurodiversidad desde una mirada similar a la que reconoce la diversidad en la naturaleza. En esa línea, remarcó que valorar lo que cada forma de ser y de pensar puede brindar es clave para construir entornos laborales más inclusivos y productivos, y llamó a las empresas a pasar de la intención a la acción y asumir un compromiso real con la inclusión.
Si bien hay casos de empresas que contratan talentos neurodivergentes, siguen siendo la excepción.
Por su parte, Jazmín Nicastro (35), persona autista, docente, intérprete de lengua de señas argentina-español y empleada del Ministerio Público Fiscal de la Nación, destacó el impacto del diagnóstico en la vida de las personas dentro del espectro. “Es entenderte, comprender cómo y por qué llegaste hasta acá. Además, acceder a un trabajo dignifica, mejora tu salud mental, tu estado de ánimo y en la calidad de vida de las personas autistas”, señaló.
Desde 2020, luego de haber transitado distintas agrupaciones y organizaciones de adultos autistas y de estar en contexto de pandemia, Jazmín decidió crear el espacio ´Con Estilo Autista’. “Ahí comparto mi experiencia en primera persona como mujer adulta autista con diagnóstico tardío, poniendo en palabras vivencias que muchas veces permanecen invisibles.” Este proyecto nació con la intención de ofrecer un relato auténtico, que combine reflexión personal con análisis social, y que permita visibilizar tanto las barreras como las oportunidades que atraviesan las personas autistas en la adultez.
“A través de ‘Con Estilo Autista’ busco generar un lugar de encuentro, información y acompañamiento, donde la voz propia tenga un valor central y se reconozca la diversidad dentro del espectro. Además, el espacio se ha convertido en una herramienta de incidencia y sensibilización, articulando experiencias individuales con debates sobre derechos, inclusión y accesibilidad. Mi propósito es que cada aporte contribuya a ampliar la mirada social y académica sobre el autismo, alejándose de estereotipos y promoviendo una comprensión más humana y respetuosa.”
Jazmín también es miembro de DACI, una asociación civil, conformada por profesionales con y sin discapacidad, que trabaja por la visibilización de la discapacidad y la promoción de derechos, impulsando espacios de formación y acompañamiento para construir una sociedad más inclusiva.
Desde una mirada organizacional, Vanina Quiroga, integrante del equipo de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), advirtió que solo el 20% de las personas diagnosticadas con autismo en condiciones de empleabilidad en la Argentina se encuentran empleadas. Sin embargo, destacó que, mediante la implementación de “ajustes razonables”, pueden alcanzar altos niveles de productividad. En este sentido, explicó que desde Fundación Brincar impulsan capacitaciones y programas de formación empresarial orientados a la empleabilidad dentro del espectro, promoviendo autonomía, inclusión y valor para todos los equipos de trabajo.
También participaron Gustavo Gutman y Joana Smink, padres de Ignacio, un joven de 21 años dentro del espectro autista, quienes se encuentran desarrollando una fundación orientada a la inserción laboral de personas autistas en proyectos de desarrollo tecnológico. Compartieron además la experiencia de su hijo Iván, quien estudia Diseño y Animación Digital y aprendió inglés de manera autodidacta al identificar que gran parte de la información que necesitaba se encontraba en ese idioma.
El Trastorno del Espectro Autista (TEA), según el DSM-5, es una condición neurobiológica del desarrollo caracterizada por desafíos en la comunicación e interacción social, junto con patrones de comportamiento e intereses restringidos o repetitivos. Se presenta en distintos niveles de apoyo (desde leve a muy sustancial), lo que refleja la amplia diversidad de experiencias dentro del espectro.
Desde Fundación Brincar enfatizan que promover la inclusión laboral de personas con autismo no solo es una cuestión de derechos, sino también una oportunidad concreta para enriquecer los entornos de trabajo con nuevas perspectivas, habilidades y formas de abordar los desafíos.

