LA LLEGADA DEL INVIERNO TRAE CONSIGO UNA REALIDAD INCÓMODA PARA MILLONES DE HOGARES: FACTURAS DE CALEFACCIÓN ELEVADAS, AMBIENTES FRÍOS Y UN CONSUMO ENERGÉTICO QUE NO CESA DE CRECER.
Sin embargo, un estudio reciente del INCOSE (Índice de Costos de Construcción) de mayo de 2026 revela que existe una solución constructiva capaz de transformar radicalmente esta ecuación. El Steel Framing se posiciona como la respuesta más eficiente para garantizar confort térmico durante los meses más rigurosos del año.
La diferencia fundamental entre el Steel Framing y la construcción húmeda radica en cómo ambos sistemas controlan el flujo de calor a través de los muros y techos. Según el informe “Índice de Costos de Construcción” desarrollado por INCOSE (Instituto de la Construcción en Seco), esta distinción se traduce en números concretos que hablan por sí solos: el Steel Framing consume un 42% menos de energía que la construcción húmeda.
Para entender la magnitud de este ahorro, es necesario recurrir a un concepto técnico clave: la transmitancia térmica (la capacidad de los materiales para permitir el paso de la energía). Es decir, es un valor que mide cuánto calor escapa o ingresa de una vivienda hacia el exterior. Cuanto menor sea la transmitancia, mejor será la capacidad de la vivienda para retener el calor en invierno.
Los datos de INCOSE revelan diferencias abismales entre ambos sistemas. En los muros exteriores de una vivienda construida en Steel Framing, la transmitancia térmica alcanza valores de 0,278 W/m²K , mientras que en construcción húmeda llega a 1,534 W/m2K (datos correspondientes a los tres prototipos evaluados en el informe: viviendas de 41 m², 58 m² y 115 m²). Esta cifra representa una mejora de más de 5,5 veces superior en la capacidad de aislamiento térmico.
Los techos, por su parte, muestran disparidades aún más dramáticas. Mientras que una cubierta tradicional húmeda, sólo con losa aislada, presenta una transmitancia de 0,954 W/m2K, la misma estructura en Steel Framing desciende a 0,228 W/m2K (valores registrados en todos los prototipos analizados), logrando mejoras de hasta +9,2 de transmitancia térmica. Considerando que el calor se escapa principalmente por la parte superior de las viviendas, esta diferencia es particularmente significativa durante los meses de invierno.
El impacto real en el bolsillo
¿Qué significa en términos prácticos un ahorro del 42% en consumo energético? El informe lo cuantifica de manera contundente: el costo operativo y energético acumulado es un 42,31% menor en Steel Framing que en construcción húmeda. En meses de inviernos rigurosos, esto se traduce en facturas de calefacción sustancialmente más bajas. Un hogar que invierte en una vivienda construida en Steel Framing no solo disfruta de mayor confort térmico desde el primer invierno, sino que acumula ahorros significativos año tras año. A lo largo de la vida útil de una vivienda, estas diferencias representan cifras que pueden alcanzar decenas de miles de pesos. El beneficio comienza desde el primer día. El informe destaca explícitamente que existe un “beneficio económico desde el día 1”, lo que significa que desde el momento en que se habita la vivienda, los ahorros en calefacción comienzan a acumularse.
Más allá de la eficiencia térmica, el Steel Framing ofrece una ventaja adicional que impacta directamente en el confort invernal: la velocidad de construcción. Los resultados del relevamiento demuestran que las viviendas en Steel Framing se construyen entre un 25% y un 44% más rápido que sus equivalentes en construcción húmeda. Específicamente, el prototipo de 41 m² se construye 28,77% más rápido, el de 58 m² un 25,52% más rápido, y el de 115 m² 31,40% más rápido en Steel Framing.
Esta rapidez tiene implicaciones concretas. Con una planificación y proyección debida, una familia que decide construir su vivienda en Steel Framing puede estar habitándola antes de que llegue el invierno más riguroso, evitando así la necesidad de vivir en construcciones incompletas o en alquileres temporales durante los meses fríos. Además, la menor duración de la obra reduce la exposición a fluctuaciones de precios, garantizando una inversión más predecible.
Uno de los mitos que rodea al Steel Framing es que se trata de una opción más cara. Los datos del INCOSE desmienten categóricamente esta creencia. Para viviendas de 41 m², los costos muestran una variación de apenas +0,40% respecto a construcción húmeda. Para viviendas de mediano tamaño (58 m²), los costos son prácticamente idénticos, con variaciones de apenas +0,52% respecto a la construcción húmeda. Para viviendas más grandes (115 m²), el Steel Framing resulta directamente más económico, con precios 1,69% inferiores.
Más aún, el informe demuestra que el Steel Framing es más resiliente ante la inflación del sector. Mientras que la construcción húmeda mostró incrementos semestrales de hasta el 17,59%, el Steel Framing se mantuvo con aumentos de apenas el 16,41%. Esta estabilidad relativa de precios convierte a la construcción en seco en una inversión más segura a largo plazo.
“Cuando llega el invierno, la mayoría de los hogares enfrentan una encrucijada: aumentar el consumo de calefacción y pagar facturas más elevadas, o resignarse a vivir en ambientes fríos, incómodos y poco saludables. El Steel Framing elimina esta falsa disyuntiva”, destaca Francisco Pedrazzi, presidente de INCOSE. “Con una transmitancia térmica de muros y techos radicalmente inferior, una vivienda construida en seco mantiene el calor de manera natural y eficiente. Los sistemas de calefacción no necesitan trabajar al máximo para mantener temperaturas confortables, lo que se traduce en menor consumo energético, facturas más bajas y, lo más importante, ambientes cálidos, acogedores y saludables durante toda la estación fría”, concluye.




