Vacaciones y tentaciones: ¿somos más propensos a caer en la infidelidad cuando estamos fuera de la rutina?

CON LA LLEGADA DEL VERANO EN ARGENTINA Y MILES DE PERSONAS TOMANDO DESCANSOS, EL TEMA DE LA INFIDELIDAD VUELVE A LA CARGA. LAS VACACIONES, LEJOS DE LA RUTINA DIARIA Y LA FAMILIARIDAD DEL HOGAR, TRAEN CONSIGO NUEVAS OPORTUNIDADES PARA LA SOCIALIZACIÓN, EL OCIO Y -PARA ALGUNOS- LA EXPLORACIÓN DE VÍNCULOS FUERA DE LA PAREJA.

Vacaciones: un contexto que desordena la rutina y a veces…la fidelidad
Salir de la rutina, cambiar de entorno y compartir experiencias nuevas con amigos puede incrementar la apertura emocional y los deseos de aventura. “Irse de vacaciones, estar lejos de la rutina y del entorno habitual, puede abrir la puerta a experiencias inesperadas: nuevas miradas, encuentros, fiestas… incluso algún que otro deseo que en el día a día ni aparece. ¿Eso quiere decir que vamos a ser infieles sí o sí? No necesariamente. Simplemente es entender que el contexto cambia y, con él, también lo que sentimos o nos pasa”, explica Florencia Pollicita, sexóloga de Gleeden.

“Sentirse atraído por otra persona no es el fin del mundo ni de la relación: también puede reforzar nuestra autoestima. Lo importante es cómo manejamos eso que nos despierta, sin olvidar los acuerdos que tenemos con nuestra pareja y manteniendo siempre el diálogo claro y honesto”, sentencia la especialista.

Datos regionales: enero y el aumento de actividad en apps de citas
Según tendencias recientes analizadas por Gleeden en Latinoamérica, enero es uno de los meses con mayor actividad de usuarios en plataformas de citas y encuentros en el Cono Sur. Estudios previos en la región han identificado que durante este periodo, especialmente después de las fiestas, las personas tienden a mostrar más apertura a conectar con otros fuera del contexto de pareja, impulsado por factores sociales y emocionales propios del inicio de año.

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En este sentido, la propia actividad digital (mensajes, chats y perfiles visitados) crece significativamente en los primeros días del año, cuando muchos aún no retomaron la rutina laboral habitual y experimentan un estado de ánimo más relajado y en “modo vacaciones”.

Asimismo, el análisis entre los usuarios de Gleeden refleja que un 84% experimenta un aumento de su deseo sexual en verano, debido a factores como la sensación de libertad temporal que ofrece esta estación (28%), el hecho de tener más tiempo libre (27%) y la mayor exposición física con el uso de trajes de baño (25%).

Lo cierto es que un 65% de las personas encuestadas afirma haber sido infiel durante unas vacaciones de verano, incluso aunque esté con su familia (52%), buscando momentos en los que “escaparse”. En cambio otros aseguran que “aprovechan” cuando las parejas se van unos días afuera (23%).

Vacaciones con amigos: ¿apoyo social o tentación latente?
Compartir vacaciones con grupos de amigos también modifica las dinámicas afectivas. Las salidas grupales, las noches de fiesta y las conversaciones abiertas sobre vínculos y deseos crean un ambiente donde el contacto con nuevas personas es más probable.

“Estar en grupo favorece la confianza y baja los prejuicios para hacer determinadas cosas por el aval del conjunto de amigos o de las personas de referencia, lo que puede hacer que haya quienes actúen más impulsivamente o con menos inhibiciones”, afirma Silvia Rubies, Directora de Marketing de Gleeden Latinoamérica.

Rubies agrega: “Eso no significa que siempre vaya a ocurrir una infidelidad física, pero sí que crece la posibilidad de que se abra una conversación privada o un vínculo emocional paralelo”.

Más allá de la acción: ¿la infidelidad emocional también cuenta?
No todas las tentaciones de las vacaciones se traducen en encuentros presenciales. Las plataformas digitales, chats y conexiones virtuales permiten desarrollar vínculos emocionales o eróticos sin necesidad de verse en persona.

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Otra práctica común es la apertura de perfiles en este tipo de apps por un tiempo corto antes de volver a casa: “Hay muchas usuarias que usan Gleeden para explorar algo nuevo sabiendo que luego regresarán a la rutina; buscan encuentros con definiciones claras y sin complicaciones”, comparte Rubies.

“Hoy la infidelidad no siempre pasa por el encuentro físico. El coqueteo digital, las conversaciones sugestivas o el intercambio íntimo de mensajes, forman parte de una gama más amplia de comportamientos que también tensionan a las parejas”, apunta Pollicita. En este sentido, luego de los tan esperados días de relax y desconexión, habrá que ver qué parejas resisten a las tentaciones del verano.