CON EL INICIO DEL RECESO ESCOLAR SE MULTIPLICA LA GENERACIÓN DE RESIDUOS EN PLAZAS, PARQUES Y MUSEOS. PAUTAS SENCILLAS COMO LA REUTILIZACIÓN DE ENVASES Y LA CORRECTA CLASIFICACIÓN EN ORIGEN ASOMAN COMO HERRAMIENTAS CLAVE PARA ATENUAR EL IMPACTO AMBIENTAL EN UN PAÍS DONDE AÚN PERSISTEN MÁS DE 5.000 BASURALES A CIELO ABIERTO.
Con el inicio del receso invernal y el consecuente incremento de las salidas y actividades recreativas, la generación de residuos plásticos registra un aumento debido al consumo fuera del hogar. Ante este escenario, Ecoplas recomienda a la ciudadanía a sostener los hábitos de reciclaje durante los paseos mediante prácticas sencillas. Desde la institución advierten que, si bien la recuperación de plásticos en Argentina superó las cuatro millones de toneladas en las últimas dos décadas, la persistencia de más de 5.000 basurales a cielo abierto expone la necesidad de consolidar el compromiso ambiental colectivo en esta temporada.
“Durante las vacaciones aumenta el consumo fuera del hogar y, con él, la generación de residuos. Cada decisión que tomamos, desde elegir un producto hasta separar correctamente sus envases, puede contribuir a una economía más circular”, explicó Verónica Ramos, directora ejecutiva de Ecoplas.
Frente a esta dinámica estacional, la institución propone planificar las salidas portando una botella y un recipiente reutilizables. Asimismo, se aconseja separar activamente los materiales reciclables utilizando los contenedores diferenciados o Puntos Verdes disponibles en la vía pública. En caso de que el lugar de paseo no cuente con estos espacios, la recomendación consiste en guardar los residuos para clasificarlos correctamente al regresar al hogar. En sintonía con esto, resulta indispensable evitar el abandono de basura en espacios públicos o naturales como parques, plazas y reservas, transportando los desechos hasta hallar un sitio adecuado donde tirarlos, para así preservar estos entornos comunes.
Por otra parte, se sugiere priorizar la elección de envases reciclables, prestando especial atención a sellos y certificaciones que faciliten esta elección. Entre ellos se destaca la marca “La Manito” de Ecoplas, diseñada para identificar envases monomateriales aptos para el reciclaje, y la certificación desarrollada junto al INTI que garantiza la incorporación de plástico reciclado en la fabricación del envase. A su vez, se promueve darles una segunda vida a bolsas, envases y recipientes plásticos antes de su descarte definitivo, prolongando su vida útil para disminuir la demanda de nuevos insumos en el mercado.
Para optimizar la cadena de valor, es fundamental preparar correctamente los envases antes de su separación, lo que implica vaciarlos, escurrirlos y entregarlos completamente secos junto al resto de los reciclables, facilitando así su posterior recuperación industrial.
En vacaciones de invierno se presenta además como una oportunidad clave para, mediante el juego o actividades recreativas, enseñar con el ejemplo a los más chicos y transmitirles de forma práctica la importancia de clasificar residuos, reutilizar recipientes y resguardar los espacios públicos en el día a día.
Los datos históricos respaldan el impacto de estas acciones individuales. La recuperación de plásticos en el país evitó la emisión de aproximadamente 5,7 millones de toneladas de dióxido de carbono en los últimos veinte años.
“Las vacaciones son una excelente oportunidad para compartir tiempo en familia y también para incorporar hábitos que pueden mantenerse durante todo el año. Cada envase que se separa correctamente puede volver a convertirse en un recurso y reingresar al circuito productivo”, concluyó Ramos.




