CON INVERSIONES QUE SUPERAN LOS US$ 33.000 MILLONES Y PROYECCIONES DE MÁS DE 12.000 MIL NUEVOS EMPLEOS EN LOS PRÓXIMOS AÑOS, EL SECTOR ENFRENTA UNA PARADOJA: NUNCA HUBO TANTA OPORTUNIDAD Y NUNCA FUE TAN DIFÍCIL ENCONTRAR A QUIÉN CONTRATARLA.
La minería argentina vive un momento bisagra. La implementación del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) detonó un boom de inversiones sin precedentes: la cartera de proyectos comprometidos supera los US$ 33.000 millones y se proyectan 12.000 nuevos empleos solo en 2026, con una escalada a 36.000 en 2027 y un horizonte entre 200.000 y 250.000 puestos de trabajo directos e indirectos hacia 2032.
El litio lidera el corto plazo, pero es el cobre el que perfila como el gran motor de la próxima década — con proyectos de escala mundial en San Juan que demandarán nuevos trabajadores durante sus etapas de construcción y operación.
Sin embargo, hay una paradoja que las cifras macroeconómicas no muestran: el empleo formal directo en minería cayó 5,3% interanual en 2025. El sector que va a necesitar más gente que nunca llega a esta expansión con una base de talento que se contrajo — y con una brecha de formación que ninguna inversión puede resolver de un año para el otro.
Lo que ve Adecco desde adentro
Desde la División Minería de Adecco Argentina, con presencia operativa en 9 provincias del país, el diagnóstico es preciso: el crecimiento proyectado para 2026 es real, pero viene acompañado de tensiones que ya se sienten en los procesos de selección. Según datos propios de la consultora, el empleo en el sector podría crecer entre un 4% y un 10% a nivel nacional este año — una cifra que parece moderada frente a las proyecciones de largo plazo, pero que ya está generando una competencia feroz por perfiles escasos.
Los más buscados en el primer trimestre de 2026 son ingenieros de minas, geólogos, operadores de maquinaria pesada, técnicos electromecánicos, especialistas en seguridad e higiene y perfiles digitalizados en automatización y análisis de datos. La rotación en el sector alcanza el 7% promedio — con ingenieros como el perfil de mayor rotación según el 21% de las empresas — lo que agrava la presión sobre el pipeline de talento disponible.
“Lo que se espera es un crecimiento sostenido, pero las empresas avanzan con cautela en la generación de expectativas, priorizando la contratación en zonas cercanas a los proyectos”, señala Erica Ibarra, Key Account Manager de la División Minería de Adecco Argentina.
El problema no es solo de cantidad — es de formación
La brecha no se explica únicamente por la velocidad de los proyectos. Las universidades y centros de formación técnica están respondiendo — en San Juan, la Universidad Nacional avanzó en tecnicaturas específicas como Operaciones de Minas y Procesamiento de Minerales — pero el ritmo de los proyectos de inversión supera los tiempos de graduación.
Además, la industria no solo busca títulos: valora experiencia previa en entornos mineros, capacidad de trabajo en zonas remotas bajo regímenes de 14×14 y, cada vez más, dominio de herramientas digitales y de datos.
A esto se suma el desafío geográfico. Las provincias donde más avanza la minería — Jujuy, Salta, Catamarca, San Juan y Santa Cruz — son también las más alejadas de los centros de formación. Catamarca, por ejemplo, vio crecer la participación de la minería en el empleo provincial del 7,5% al 8,1% en 2025, un salto significativo que presiona sobre la oferta local de talento y genera fenómenos de migración laboral que traen sus propios desafíos de arraigo y vivienda.
Un cambio cultural que viene con el boom
Uno de los fenómenos más relevantes que emerge de este nuevo ciclo es la incorporación de mujeres en roles técnicos y operativos históricamente masculinos. El subsector del litio ya registra un 22,3% de participación femenina — el más alto de la minería argentina — y la tendencia se expande hacia el cobre y la minería metalífera. Las empresas más avanzadas están implementando protocolos específicos de inclusión y adaptando sus propuestas de valor para atraer y retener talento femenino en zonas remotas. Es un cambio que no es solo simbólico: en un mercado con escasez estructural de perfiles, ampliar la base de candidatos elegibles es una decisión estratégica.
El talento como mineral crítico
Argentina tiene los recursos naturales, tiene la inversión y tiene el marco regulatorio. Lo que todavía no tiene — o no tiene en la cantidad y velocidad que necesita — son los profesionales y técnicos capaces de sostener la mayor expansión minera de su historia. Desde Adecco, la lectura es que la planificación anticipada del talento no es un complemento de los planes de inversión: es una condición para que funcionen.





