La IA cambia el trabajo, la longevidad cambia las carreras

LA TECNOLOGÍA ACELERA EL REDISEÑO DEL TRABAJO, PERO NO LO EXPLICA POR SÍ SOLA. VIVIMOS MÁS AÑOS, NACEN MENOS NIÑOS Y LAS CARRERAS PROFESIONALES PUEDEN EXTENDERSE A 50 O 60 AÑOS. LA PREGUNTA YA NO ES SI LOS +50 PODRÁN SEGUIR TRABAJANDO, SINO SI LAS ORGANIZACIONES ESTÁN PREPARADAS PARA ESE NUEVO MAPA DEMOGRÁFICO.

Los datos son contundentes: según THE SHIFT, hacia mediados de este siglo las personas mayores tendrán un peso creciente en la fuerza laboral, ya que 1 de cada 3 trabajadores tendrá más de 65 años. Sin embargo, durante décadas, las organizaciones diseñaron sus carreras pensando que las personas estudiaban hasta los 25 años, trabajaban hasta los 65 y luego se retiraban.

Ese modelo ya no describe la realidad: hoy vivimos más años, nacen menos niños y la población en edad de trabajar comienza a reducirse. La inteligencia artificial (AI) acelera esa transformación, pero no la explica por sí sola.

“La verdadera pregunta de fondo ya no es si las personas mayores de 50 años podrán seguir trabajando, sino si las organizaciones están preparadas para carreras que pueden durar 50 o 60 años”, explica Andrea Falcone, fundadora y directora ejecutiva de THE SHIFT, la ONG que impulsa el debate sobre el impacto del cambio demográfico y trabaja junto a Accenture, Santander, Unilever, Pan American Energy, Edenor, The Walt Disney compañy, Banco Macro, entre otras.

Frente a este panorama, la especialista sostiene que el aprendizaje deja de ser una etapa de la vida y se convierte en una capacidad permanente. La experiencia acumulada ya no alcanza: el nuevo escenario exige un conjunto de habilidades adaptativas, transversales y urgentes. Según Falcone, tres de ellas serán determinantes para quienes quieran mantenerse vigentes en un mercado de trabajo rediseñado.

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1 . Aprender a aprender
La primera habilidad es, paradójicamente, la más humana. En un mundo donde la tecnología cambia constantemente, ningún conocimiento técnico tiene garantía de permanencia. Lo que sí mantiene su valor es la capacidad de incorporar nuevas herramientas, adaptarse a contextos distintos y desarrollar una curiosidad permanente.

2 . Alfabetización en inteligencia artificial
La segunda habilidad no implica convertirse en programador ni en especialista tecnológico, sino que es algo más sencillo: desarrollar alfabetización en IA para comprender cómo funcionan estas herramientas, cómo integrarlas al trabajo cotidiano y cómo evaluar críticamente sus resultados para convertirlas en compañeros de trabajo.

“Cuando las trayectorias laborales son más largas, estos sistemas ayudan a los talentos silver (personas + 50) a aportar criterio y a transferir el conocimiento a los más jóvenes. Por eso, junto a especialistas internacionales como Annie Coleman, embajadora global del Stanford Center on Longevity reflexionaremos en The Shift Forum en Buenos Aires el 15 de septiembre sobre cómo las organizaciones pueden aprovechar la tecnología para evitar una estructura laboral vaciada en ambos extremos”, detalla la experta en cambio demográfico.

3 . Desarrollar habilidades intergeneracionales
Finalmente, la última skill es aprender a trabajar en equipos cada vez más diversos a nivel etario. Por primera vez en la historia, convivirán hasta cinco generaciones dentro de una misma organización. Esa diversidad puede generar tensiones, pero también enormes oportunidades de aprendizaje.

“Las empresas más exitosas serán aquellas capaces de combinar la experiencia acumulada de los trabajadores mayores con las nuevas perspectivas de las generaciones más jóvenes. Y eso podrá convertirse en una ventaja competitiva”, asegura.

Como conclusión, Falcone afirma que el cambio demográfico es una de las transformaciones económicas y laborales más importantes del siglo XXI. Sin embargo, el problema no es que las personas mayores trabajen más tiempo; el problema es que las organizaciones siguen diseñadas para carreras y pirámides demográficas que ya no existen. En este escenario, adaptarse para seguir siendo competitivos no es una opción, sino una necesidad.