CON MÁS DE 2.000 MARCAS Y CERCA DE 60.000 PUNTOS DE VENTA ACTIVOS EN ARGENTINA, EL SISTEMA DE FRANQUICIAS CONTINÚA CONSOLIDÁNDOSE COMO UNO DE LOS MOTORES DEL DESARROLLO EMPRESARIAL. SEGÚN DATOS DE LA ASOCIACIÓN ARGENTINA DE MARCAS Y FRANQUICIAS (AAMF), EL SECTOR REGISTRÓ EN EL ÚLTIMO AÑO UN CRECIMIENTO CERCANO AL 9% Y LA APERTURA DE CASI 2.000 NUEVAS UNIDADES, GENERANDO MÁS DE 75.000 EMPLEOS DIRECTOS.
En este contexto, una transformación silenciosa empieza a redefinir el negocio: el protagonismo creciente de las franquicias de servicios frente al histórico dominio de la gastronomía y el retail.
Durante décadas, el modelo estuvo fuertemente asociado al food service —cafeterías, fast food y heladerías—, pero hoy el mapa se amplía hacia rubros vinculados al servicio técnico, la construcción, el mantenimiento y las soluciones para el hogar, impulsados por nuevas demandas de consumo y por modelos de inversión más eficientes.
“Notamos un cambio estructural en el sistema de franquicias. Los formatos de servicios ganan terreno porque requieren estructuras más livianas, permiten operar con menor dependencia del tránsito comercial y muestra una demanda más estable en el tiempo”, señala Bruno Arena, especialista en expansión de franquicias de servicios.
De hecho, el auge de las micro-franquicias, con tickets de ingreso más accesibles que los modelos tradicionales, refleja esta tendencia hacia formatos más flexibles, incluso sin punto de venta físico. Este fenómeno abre la puerta a nuevos perfiles de inversores y emprendedores, que priorizan la rentabilidad operativa y la simplicidad de gestión por sobre la visibilidad de una marca.
Del consumo masivo al servicio especializado
El cambio no es casual. En un escenario económico con mayor previsibilidad y recuperación gradual del consumo, el sistema de franquicias evoluciona hacia propuestas que resuelven necesidades concretas y recurrentes.
A diferencia de los formatos ligados al consumo masivo inmediato (modelo gastronómico), las franquicias de servicios técnicos suelen operar con estructuras más livianas y menos dependencia de ubicaciones premium, factores que muchos inversores empiezan a valorar en el actual contexto económico.
“Las franquicias vinculadas a mantenimiento y servicios para el hogar o la construcción empiezan a captar más interés porque responden a necesidades recurrentes y no dependen exclusivamente del consumo impulsivo”, agrega el ejecutivo, VP de Casa do Construtor Internacional.
Este corrimiento también responde a un consumidor que prioriza la funcionalidad y la resolución inmediata de problemas, en línea con tendencias globales que favorecen la practicidad por sobre el consumo aspiracional.
Un modelo en expansión y profesionalización
El crecimiento del sistema no solo se mide en cantidad de marcas, sino también en su nivel de profesionalización. Actualmente, más del 90% de las franquicias en Argentina proyecta expandirse, apoyándose en tecnología, estandarización de procesos y capacitación continua.
En paralelo, la expansión federal se consolida como uno de los grandes motores del sector: cada vez más marcas encuentran oportunidades fuera de los grandes centros urbanos, acompañando el desarrollo de economías regionales.
El avance de los modelos orientados al alquiler y los servicios técnicos
Dentro de esta transformación aparecen también modelos vinculados al alquiler de equipos, mantenimiento y soluciones técnicas para obras y refacciones, un segmento que crece al ritmo de la economía de acceso y de la búsqueda de eficiencia operativa.
“El modelo de alquiler viene creciendo porque muchos usuarios priorizan resolver necesidades puntuales sin inmovilizar capital en equipamiento”, explica Arena.
Con un ecosistema en expansión, nuevos formatos de inversión y un consumidor que prioriza soluciones por sobre experiencias tradicionales, el sistema de franquicias atraviesa una etapa de transformación.
La gastronomía y el retail continúan liderando el ecosistema de franquicias, pero el crecimiento de los próximos años podría estar cada vez más vinculado a formatos de servicios especializados, impulsados por estructuras más flexibles y nuevas dinámicas de consumo.





