EN LAS ENTRAÑAS,
SE CLAVAN COMO DAGAS
LOS CRISTALES PUNTIAGUDOS.
ALLÍ, DONDE LA AUSENCIA DUELE
Y COLONIZA EL ALMA
QUE SE QUIEBRA Y SE CONVIERTE EN AGUA.
Recuerdos que vulneran
y se quedan congelados.
Otros que el tiempo barre
y se van por las zanjas del olvido.
Yo evito quedar atrapada,
entre el abandono de los que emigran.
Prefiero anclarme en la nostalgia
y revivir los minutos de una vida,
donde el querer se desparrama.
Ahora escribo y anhelo quedar indemne, en el silencio de tu mirada.
Esa mirada que se pierde
en lontananza, en una foto arrugada y desteñida.
Hay tristeza,
en el alma que calla…
Autora: Idalmis Segura Carmenate
País: Cuba

