Día Mundial de la Energía: la IA acelera la demanda eléctrica global de la economía digital, que podría duplicarse hacia 2030

EN EL MARCO DEL DÍA MUNDIAL DE LA ENERGÍA -QUE SE CELEBRA CADA 14 DE FEBRERO-, LA ACELERACIÓN DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL, LA EXPANSIÓN DE LOS CENTROS DE DATOS Y EL CRECIMIENTO SOSTENIDO DE LA ECONOMÍA DIGITAL ESTÁN RECONFIGURANDO DE MANERA PROFUNDA LA RELACIÓN ENTRE TECNOLOGÍA Y ENERGÍA.

Gracias a que la demanda eléctrica asociada a estos procesos crece a un ritmo inédito, se plantea un desafío claro para las organizaciones: ¿Cómo garantizar sistemas energéticos capaces de sostener operaciones cada vez más intensivas y continuas?

El principal problema es que la digitalización avanza sobre infraestructuras energéticas que fueron pensadas para un escenario tecnológico muy distinto. Con la expansión de la inteligencia artificial y los centros de datos, la demanda energética de la economía digital podría duplicarse hacia 2030, elevando de manera significativa las exigencias de estabilidad, potencia y operación continua. En ese contexto, seis de cada diez nuevos data centers ya se diseñan específicamente para soportar cargas de trabajo de IA, lo que eleva de forma significativa las exigencias de potencia instalada, refrigeración y operación continua sin interrupciones.

En este escenario, la energía deja de ser solo un insumo operativo para convertirse en un factor clave de continuidad del negocio y competitividad. Sin una gestión inteligente, el riesgo de cuellos de botella, fallas operativas y pérdida de eficiencia aumenta, especialmente en entornos donde la disponibilidad 24/7 es una condición básica para sostener servicios digitales y procesos críticos.

“El crecimiento de la inteligencia artificial y de la economía digital está llevando a los sistemas energéticos a un punto de inflexión. Hoy la energía no solo tiene que estar disponible, sino ser estable, predecible y gestionada de forma inteligente. Contar con infraestructura energética resiliente es clave para garantizar la continuidad del negocio en un mundo que opera 24/7 y depende cada vez más de la tecnología”, señaló Noelia Miranda, Directora de Secure Power de Schneider Electric para Argentina, Paraguay y Uruguay.

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La resiliencia energética, un factor clave para la continuidad del negocio
La transición hacia una economía cada vez más digital exige infraestructuras energéticas más robustas, flexibles y digitalizadas. La resiliencia energética ya no se limita a evitar interrupciones, sino que implica anticipar picos de demanda, gestionar cargas intensivas y garantizar una rápida recuperación ante eventos críticos. En sectores como centros de datos, industria y grandes infraestructuras, esta capacidad se vuelve determinante para sostener la innovación y el crecimiento.

En Argentina, esta tendencia ya empieza a verse en el crecimiento de los centros de datos edge, que permiten acercar el procesamiento de la información a los usuarios y sostener servicios digitales cada vez más demandantes. De acuerdo con un informe de DC Market Insights, el mercado local alcanzó los USD 131,95 millones en 2025 y podría llegar a USD 585,28 millones hacia 2035. Este crecimiento pone en primer plano la necesidad de contar con sistemas energéticos capaces de operar de manera continua, eficiente y confiable.

Frente a este nuevo paradigma, Schneider Electric acompaña a organizaciones de distintos sectores en el diseño y operación de sistemas energéticos preparados para cargas intensivas, alta densidad de potencia y funcionamiento 24/7. A través de su unidad de negocio Secure Power, la compañía impulsa soluciones que integran electrificación y digitalización, combinando infraestructura escalable, sistemas de respaldo de alta eficiencia, soluciones avanzadas de refrigeración y plataformas digitales de monitoreo y gestión energética en tiempo real.