¿Cuándo una cirugía plástica es una buena decisión? Las preguntas que deberían hacerse paciente y cirujano antes de la operación

UNA CIRUGÍA PLÁSTICA NO EMPIEZA CUANDO LA PACIENTE ENTRA AL QUIRÓFANO. ANTES EXISTE UNA INSTANCIA FUNDAMENTAL: LA CONSULTA, EN LA QUE SE EVALÚA SI EL PROCEDIMIENTO ES ADECUADO PARA ESA PERSONA, SE CONOCEN SUS RIESGOS, SE CONVERSAN LAS EXPECTATIVAS Y SE DEFINEN LAS CONDICIONES EN LAS QUE SE REALIZARÁ.

Dr. Juan Manuel Serén (MN 107.174), cirujano plástico, próximo presidente de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires (SCPBA) y creador del protocolo ERABAS de Rápida Recuperación en cirugía mamaria.

“¿Qué resultado puedo esperar?”, “¿cuándo voy a poder volver a trabajar?”, “¿se va a notar la cicatriz?”. Son preguntas frecuentes en una consulta de cirugía plástica. Y son importantes. Pero antes de llegar a ellas hay otras que también deberían formar parte de la conversación: ¿esta cirugía es adecuada para mí?, ¿qué alternativas existen?, ¿qué riesgos tiene?, ¿quién va a realizarla?, ¿dónde se hará y cómo será la recuperación?

La American Society of Plastic Surgeons (ASPS) propone una guía de preguntas para pacientes que incluye justamente estos aspectos: si la persona es una buena candidata para el procedimiento, cuál es la formación y experiencia del cirujano, dónde y cómo se realizará la intervención, cuánto puede durar la recuperación, cuáles son los riesgos y complicaciones, cómo se manejan y qué resultados son razonables. La entidad también señala que una comunicación abierta entre paciente y cirujano y una comprensión de los objetivos, expectativas y motivaciones ayudan a determinar si la cirugía plástica es la opción adecuada. Guía de preguntas para pacientes de la American Society of Plastic Surgeons

Desde mi perspectiva como cirujano, la consulta no debería reducirse a mostrar una fotografía y hablar de cómo quedará el cuerpo. Es el momento de conocer las características de la paciente, evaluar la indicación, explicar las alternativas y establecer qué resultado puede esperarse de manera realista.

¿Soy una buena candidata para esta cirugía?
Esta es una pregunta que deberíamos hacernos los dos. Que una persona quiera realizarse una intervención no significa necesariamente que sea la mejor opción para ella en ese momento.
La evaluación contempla sus características anatómicas, sus antecedentes y el procedimiento que se está considerando. También es importante explicar por qué se propone una determinada técnica y si existen otras alternativas.
La ASPS incluye entre las preguntas que recomienda para una consulta si la persona es una buena candidata para el procedimiento. Preguntas para realizar al cirujano plástico — ASPS
Para una paciente, entender la indicación es tan importante como conocer el resultado que espera obtener. Antes de decidir, debería poder comprender qué se busca corregir o mejorar, qué puede aportar la cirugía y cuáles son sus límites.

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¿Qué formación y experiencia tiene el cirujano?
Elegir al profesional también forma parte de la decisión. No alcanza con mirar fotografías de resultados anteriores o con conocer la presencia que tiene un médico en redes sociales. Es razonable preguntar por su formación, certificación y experiencia con el procedimiento que se propone realizar.
En Argentina, la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires establece entre los requisitos para ser miembro titular poseer título de especialista otorgado por entidades reconocidas por los ministerios correspondientes y contar con certificación o recertificación actualizada en cirugía plástica. Conocer estos antecedentes no reemplaza la consulta personal, pero permite contar con información concreta antes de tomar una decisión.

¿Qué estoy esperando que cambie con esta cirugía?
Esta pregunta merece una conversación sincera. Una cirugía puede modificar una característica determinada del cuerpo, pero las expectativas de una paciente pueden ser mucho más amplias.
Por eso es importante hablar de qué espera conseguir y qué entiende por un buen resultado. Una fotografía de otra persona puede servir como referencia para explicar un deseo, pero no permite anticipar exactamente cómo será el resultado en otro cuerpo.
La anatomía, los tejidos, los antecedentes y la evolución individual hacen que cada caso sea diferente. Por eso, una buena consulta debería permitir definir qué resultado es razonable y también cuáles son los límites del procedimiento.
También es importante hablar de los límites. Una buena indicación no consiste solamente en explicar lo que una cirugía puede lograr, sino también en aclarar aquello que no puede garantizar.

¿Cuáles son los riesgos y cómo se manejan las complicaciones?
Ninguna cirugía está libre de riesgos. Hablar de ellos no busca generar temor, sino permitir que la paciente tome una decisión con información suficiente. El profesional debería explicar cuáles son las posibles complicaciones asociadas con el procedimiento y cómo se actuaría si alguna aparece.
También es importante poder conversar sobre aquellas situaciones que pueden requerir una consulta durante el postoperatorio. Una explicación clara permite que la paciente conozca los posibles escenarios antes de decidir.

¿Dónde se va a realizar la cirugía y quiénes van a participar?
El lugar donde se realiza una intervención también forma parte de la evaluación. La paciente debería conocer dónde se llevará a cabo el procedimiento y qué profesionales participarán.
La conversación también debería incluir quién estará a cargo de la anestesia y cómo estará conformado el equipo. Son cuestiones que pueden quedar en segundo plano cuando toda la atención está puesta en el resultado, pero forman parte de la planificación del procedimiento.

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¿Cómo será la recuperación?
El postoperatorio también forma parte de la conversación previa a la cirugía. Es importante saber cuánto tiempo puede demandar la recuperación, qué tipo de ayuda puede necesitar la paciente y cuándo podrá retomar progresivamente sus actividades. También conviene conocer cómo serán los controles y a quién deberá contactar si aparece una duda o una situación que requiera evaluación.
En cirugía mamaria existen, además, protocolos orientados a sistematizar distintas etapas de la recuperación. Es el caso de ERABAS, un protocolo de Rápida Recuperación en cirugía mamaria, que desarrollé para organizar este proceso de acuerdo con las características de cada paciente y del procedimiento realizado.
La recuperación también requiere una planificación individual. Conocer de antemano qué puede ocurrir permite organizar mejor ese período y tener referencias claras sobre la evolución esperable.

¿Qué información necesita conocer el cirujano antes de operar?
La decisión tampoco puede tomarse sin conocer las condiciones particulares de la paciente. Los antecedentes médicos, las cirugías anteriores, las alergias y la medicación habitual son parte de la información que debe evaluarse durante la consulta.
A partir de esa valoración se determinan los estudios y controles necesarios. No todas las personas requieren las mismas evaluaciones ni todas las cirugías tienen las mismas exigencias preoperatorias. Por eso es importante informar al equipo médico cualquier dato que pueda ser relevante para la intervención o la anestesia y comunicar cualquier cambio en el estado de salud antes de la cirugía.

¿Qué pasa si todavía tengo dudas?
Una decisión quirúrgica no tiene por qué tomarse durante la primera consulta. Si una paciente no comprende la indicación, quiere conocer otra alternativa o necesita más tiempo para pensarlo, puede plantearlo.
También puede ser razonable buscar una segunda opinión cuando existen dudas sobre la indicación o cuando se quiere conocer otra alternativa. No significa necesariamente desconfiar del primer profesional; significa reunir información antes de tomar una decisión.
Del lado del cirujano, también existe una responsabilidad: evaluar si la intervención es adecuada, explicar sus alcances y escuchar cuáles son las expectativas de la paciente. La decisión debería construirse a partir de esa conversación y no de una promesa de resultado.

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La información también se verifica
Antes de elegir un profesional, además de realizar una consulta médica, es recomendable recurrir a fuentes institucionales.

Además, la página oficial de la SCPBA cuenta con información para pacientes y un Buscador de Profesionales. Consultar la página oficial de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires es, por eso, un paso recomendable antes de avanzar con una cirugía. Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires

La decisión empieza mucho antes del quirófano
Una cirugía plástica es una decisión personal, pero no debería construirse solamente a partir del resultado que una persona desea obtener. Antes hay que evaluar si la intervención es adecuada, conocer al profesional, hablar de los riesgos, entender cómo será la recuperación y establecer expectativas posibles.

Como cirujano, considero que una buena consulta no es aquella en la que se responde solamente cuánto durará una cirugía o cómo quedará una determinada parte del cuerpo. Es aquella en la que paciente y profesional pueden hablar con claridad sobre qué se busca, qué se puede lograr y cuáles son las condiciones necesarias para hacerlo.

La pregunta más importante, entonces, no es solamente “¿cómo voy a quedar?”, sino “¿esta cirugía es una buena decisión para mí?”. Llegar a una respuesta requiere tiempo, información y una conversación abierta entre paciente y cirujano.