EL BOOM DE LA IA EXPONE UNA DEUDA PENDIENTE: LA FORMACIÓN DE LOS TRABAJADORES
Empresa Argentina invirtió US$ 200.000 para abrir una academia de IA y proyecta llegar al punto de equilibrio operativo en seis meses.
El 86% de los trabajadores argentinos nunca recibió capacitación en IA de su empleador, mientras el 42% de las PyMEs ya la usa.
Mientras la Inteligencia Artificial acelera su incorporación en empresas de todos los sectores, comienza a emerger un nuevo negocio alrededor de una necesidad todavía poco atendida: cómo capacitar a las personas para utilizar estas herramientas de manera efectiva y estratégica.
En ese contexto, KREW HUB, academia argentina especializada en formación aplicada a la Inteligencia Artificial, realizó una inversión inicial de US$ 200.000 para poner en marcha su operación y proyecta alcanzar el punto de equilibrio operativo en marzo de 2027 con una facturación estimada anual de US$ 680.000 dólares.
La apuesta parte de una oportunidad concreta en el mercado laboral. Según un relevamiento de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay, el 86% de los trabajadores argentinos afirma no haber recibido capacitación en Inteligencia Artificial por parte de su empleador, aunque el 48% considera que esta formación es importante para su desarrollo profesional. Al mismo tiempo, la adopción de estas herramientas avanza entre las empresas: el 42% de las PyMEs argentinas ya utiliza IA.
“La oportunidad no está solamente en enseñar a utilizar una herramienta, sino en desarrollar el criterio necesario para incorporarla a los procesos de trabajo. La velocidad con la que evoluciona la IA está generando una demanda de formación que las organizaciones todavía no están pudiendo cubrir”, explica Natalia Andrea García, fundadora de KREW HUB y CEO de Further Corporate, compañía especializada en capacitación corporativa de idiomas con casi 30 años de trayectoria y experiencia en la formación de más de 50.000 profesionales en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.
La creación de KREW HUB representa para Further Corporate una diversificación de su negocio hacia un mercado de capacitación de alto crecimiento, aprovechando la experiencia acumulada en formación corporativa y trasladándose a una de las principales demandas que está generando la transformación tecnológica.
El modelo combina capacitación, comunidad y aplicación práctica, con programas orientados a situaciones concretas de trabajo y contenidos especializados según el área profesional. La propuesta busca diferenciarse de la oferta masiva de cursos autodidactas y plataformas globales mediante un esquema de acompañamiento y una metodología pedagógica adaptada a distintos perfiles y generaciones que conviven actualmente en las organizaciones.
“Hay una enorme cantidad de información disponible y cada día aparecen nuevas plataformas, modelos y herramientas. El problema dejó de ser acceder a la tecnología: el desafío es saber qué utilizar, cómo hacerlo y cómo incorporarlo al trabajo sin perder criterio”, agrega García.
El negocio también apuesta a un modelo híbrido. KREW HUB ofrece programas online asincrónicos para quienes buscan avanzar a su propio ritmo, junto con capacitaciones presenciales que incorporan docentes, intercambio entre participantes y networking.
“La presencialidad puede convertirse en un diferencial en un mercado dominado por el aprendizaje individual y las pantallas. Encontrarse, compartir experiencias y resolver casos concretos junto a otras personas también forma parte del aprendizaje”, señala García.
Con esta estrategia, KREW HUB busca posicionarse en un segmento que combina transformación digital, capacitación corporativa y reconversión profesional, en un momento en el que la incorporación de IA está modificando no sólo las herramientas utilizadas por las empresas, sino también las competencias que demanda el mercado laboral.





