A seis meses de la nueva ley laboral: banco de horas extras e indemnizaciones, entre las principales preocupaciones de los trabajadores vitivinícolas

LA TECNIFICACIÓN DE LA ACTIVIDAD, LA MAYOR DEMANDA DE TRABAJADORES CALIFICADOS Y EL CRECIMIENTO DE LAS CONTRATACIONES TEMPORARIAS ESTÁN MODIFICANDO EL PERFIL DE QUIENES TRABAJAN EN VIÑAS Y BODEGAS. DESDE FOEVA ADVERTIMOS QUE EL PRINCIPAL DESAFÍO HACIA ADELANTE SERÁ ACOMPAÑAR ESTOS CAMBIOS CON CAPACITACIÓN Y GARANTIZAR QUE LA MODERNIZACIÓN NO IMPLIQUE UNA PÉRDIDA DE DERECHOS NI DE PODER ADQUISITIVO.

A seis meses de la implementación de los cambios introducidos por la nueva legislación laboral, el sector vitivinícola comienza a observar algunas modificaciones en las formas de contratación y organización del trabajo, aunque todavía no se registran transformaciones significativas en materia de despidos o aplicación del nuevo régimen indemnizatorio.
Según el relevamiento realizado por la Federación de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (FOEVA), de la masa de empresas vitivinícolas, hasta el momento solo dos ajustaron despidos al nuevo régimen indemnizatorio y una sola empresa requirió la celebración de un convenio entre partes.

El escenario requiere seguimiento permanente. Hasta el momento no hemos detectado cambios significativos en la aplicación de las nuevas condiciones laborales. Sin embargo, las empresas plantean de manera permanente que existe una crisis en el sector, y eso nos mantiene en un estado de alerta para poder anticiparnos a cualquier situación que pueda afectar la estabilidad de los trabajadores.

Más trabajadores temporarios y una mayor demanda de calificación
Uno de los cambios que sí comienza a observarse está relacionado con las modalidades de contratación. Existe un incremento de las contrataciones temporarias y eventuales frente al empleo permanente y directo.

En el caso de los trabajadores temporarios, la particularidad es que, aunque la prestación se interrumpe durante parte del año, existe una continuidad vinculada a la convocatoria de cada temporada. Esto hace que estos trabajadores tengan un rol cada vez más relevante durante la vendimia y otros períodos de mayor actividad.

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Los trabajadores temporarios llegan a las distintas temporadas con una calificación que les permite incorporarse rápidamente a los puestos que necesitan las empresas. En muchos casos terminan supliendo la falta de calificación de trabajadores permanentes.

Este fenómeno se da en paralelo con una transformación más amplia de la industria vitivinícola. La incorporación de nuevas tecnologías, procesos y formas de producción está modificando los perfiles requeridos por las empresas y reduciendo la demanda de mano de obra que no cuenta con determinados conocimientos o habilidades.

Uno de los principales desafíos hacia adelante será fortalecer la capacitación de los trabajadores de cosecha y de bodega. La industria vitivinícola cambió su forma de trabajar y cada vez requiere una mano de obra más calificada. La capacitación y la posibilidad de que los trabajadores puedan calificarse para los puestos que hoy demanda el sector son fundamentales para sostener el empleo.

Banco de horas e indemnizaciones, las principales consultas
Entre los trabajadores, los cambios que mayor preocupación generan actualmente están vinculados con dos cuestiones concretas: el banco de horas extras y las indemnizaciones laborales.

Hoy las principales consultas y preocupaciones están relacionadas con el banco de horas extras y las indemnizaciones. Son cuestiones que requieren un seguimiento muy cercano porque tienen una incidencia directa sobre los derechos de los trabajadores. En este contexto, la organización gremial acompaña a los SOEVA de cada jurisdicción y brinda asesoramiento frente a las nuevas situaciones que surgen en el ámbito laboral.

El poder adquisitivo, en el centro de las paritarias
Más allá de los cambios normativos, el poder adquisitivo continúa siendo una de las principales preocupaciones para los trabajadores vitivinícolas. La evolución de los ingresos y de las condiciones económicas generales del país tiene un impacto directo sobre las negociaciones paritarias y sobre la capacidad de los salarios para acompañar el costo de vida.

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Las condiciones económicas generales del país y el poder adquisitivo son hoy uno de los temas que más nos ocupan. Nuestro objetivo es que los trabajadores no pierdan poder de compra en cada negociación paritaria.

El impacto de los cambios laborales sobre las economías regionales dependerá, en buena medida, de la capacidad de las empresas y de los trabajadores para adaptarse a las nuevas condiciones sin deteriorar el capital humano de la actividad.

Una adaptación inadecuada podría generar efectos negativos sobre el empleo y sobre la propia competitividad de la industria. Al mismo tiempo, las empresas que inviertan en procesos productivos y en la formación de sus trabajadores podrán fortalecer su posición en un mercado cada vez más exigente.

En este sentido, continuamos asesorando y acompañando a los SOEVA de cada jurisdicción en las acciones gremiales destinadas a preservar los derechos laborales, al tiempo que buscará fortalecer la articulación institucional para impulsar políticas de capacitación.

A seis meses de los cambios normativos, el escenario todavía no muestra una transformación profunda en las relaciones laborales del sector. Sin embargo, la modificación de las modalidades de contratación, la creciente necesidad de trabajadores calificados y las dudas en torno a derechos como las horas extras y las indemnizaciones anticipan una agenda en la que capacitación, estabilidad laboral y protección del poder adquisitivo tendrán un lugar central.

Por Daniel Romero, secretario de Prensa de FOEVA