DURANTE AÑOS, LA INDUSTRIA TURÍSTICA CONCENTRÓ GRAN PARTE DE SU ATENCIÓN EN LOS VIAJEROS JÓVENES, LAS ESCAPADAS RÁPIDAS Y EL TURISMO HIPERCONECTADO. SIN EMBARGO, HAY UNA GENERACIÓN QUE HOY REDEFINE EL MAPA DE LOS VIAJES DESDE OTRO LUGAR, CON MÁS TIEMPO, MÁS EXPERIENCIA Y UNA RELACIÓN DISTINTA CON EL DISFRUTE. SE TRATA DE LOS MAYORES DE 50 AÑOS, LA LLAMADA GENERACIÓN SILVER, UN SEGMENTO QUE CRECE DE MANERA SOSTENIDA Y QUE EMPIEZA A MARCAR TENDENCIAS PROPIAS AL MOMENTO DE ELEGIR CÓMO, CUÁNDO Y HACIA DÓNDE VIAJAR.
Un estudio realizado por Booking.com sobre el perfil del viajero argentino muestra que este grupo prioriza la experiencia, pero también la planificación inteligente. Los descuentos, las promociones y la búsqueda de opciones más económicas aparecen como parte central de la organización del viaje, no necesariamente por una cuestión de restricción, sino como una forma consciente de optimizar recursos para viajar más y durante más tiempo.
La posibilidad de manejar sus propios horarios también cambia la lógica tradicional del turismo. Un 30% de los viajeros Silver elige salir en temporada baja para evitar grandes multitudes y conseguir mejores precios en estadías y actividades, mientras que un 35% realiza viajes de varias semanas, algo que otras generaciones muchas veces no pueden sostener por cuestiones laborales o familiares.
El informe revela además una transformación en la manera de compartir los viajes. Aunque históricamente las vacaciones en pareja ocuparon el centro de la escena, hoy casi un tercio de las personas mayores de 50 años prefiere viajar con amigos. El viaje aparece entonces como un espacio de conexión social, experiencias compartidas y libertad, lejos de ciertos formatos más tradicionales.
También crece la presencia de las mascotas dentro de la planificación. Casi siete de cada diez viajeros Silver buscan alojamientos pet friendly, una cifra que confirma cómo los animales pasaron a ocupar un rol completamente integrado dentro de la experiencia turística.
En cuanto a hospedajes, los hoteles siguen liderando las preferencias con un 43%, aunque los departamentos ganan terreno por la comodidad y la autonomía que ofrecen. Los formatos all inclusive también mantienen una fuerte aceptación, especialmente entre quienes buscan viajes relajados y con todo resuelto desde el inicio.
Lejos de la idea de un viajero conservador o desconectado, la generación Silver muestra además una relación muy activa con la tecnología. Un 42% utiliza redes sociales para descubrir destinos, actividades y recomendaciones, mientras que un 14% ya incorpora herramientas de inteligencia artificial para planificar viajes o buscar información.
Las motivaciones también se alejan de ciertos estereotipos. El turismo gastronómico ocupa un lugar central, con un 60% interesado en descubrir restaurantes escondidos y experiencias auténticas, mientras que más de la mitad busca recorrer mercados locales. Japón e Italia aparecen como los grandes sueños culinarios para los viajeros argentinos mayores de 50 años, impulsados por el interés en el sushi y la pasta como experiencias culturales completas.
El deporte funciona como otro gran motor. El 76% asegura que viajaría para asistir a un partido de fútbol, mientras que el tenis y la Fórmula 1 también despiertan un fuerte interés. Incluso la música aparece entre las motivaciones, con un 13% dispuesto a organizar un viaje alrededor de un recital o evento artístico.
La naturaleza y los recorridos largos siguen ocupando un lugar importante. Actividades como trekking, navegación en lagos o contemplación de estrellas aparecen entre las más buscadas, al igual que los viajes ruteros, elegidos por casi cuatro de cada diez personas.
En paralelo, los destinos domésticos mantienen un peso fuerte dentro de las preferencias. Un 44% los elige porque resultan más simples de organizar y permiten trayectos más cortos, mientras que otros viajeros destacan la seguridad, la comodidad del idioma y la posibilidad de apoyar la economía local. También influye el deseo de visitar amigos y familiares en distintas regiones del país, algo que transforma el viaje en una experiencia mucho más afectiva y personal.
La investigación deja ver una generación que viaja desde otro lugar. Menos impulsiva, más estratégica, pero también más abierta a descubrir, probar y experimentar. Personas que aprendieron a convertir el tiempo en un lujo y que entienden el viaje no como una pausa, sino como una forma de seguir expandiendo la vida.
Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello






