EN EL MARCO DEL DÍA DEL JUBILADO, QUE SE CELEBRA EL 20 DE SEPTIEMBRE, PLATAFORMA10 Y CENTRO HIRSCH PONEN EL FOCO EN EL VIAJE COMO UNA EXPERIENCIA QUE PUEDE CONTRIBUIR AL BIENESTAR EMOCIONAL, COGNITIVO Y SOCIAL DURANTE LA VEJEZ. SEGÚN DATOS DE PLATAFORMA10, EL 9% DE SUS USUARIOS TIENE MÁS DE 60 AÑOS LO QUE MUESTRA QUE ESTE SEGMENTO ETARIO YA ESTÁ DISFRUTANDO DE LOS BENEFICIOS DE VIAJAR.
Jubilarse puede significar el cierre de una etapa laboral, pero no necesariamente el comienzo de una vida más pasiva. Por el contrario, para muchas personas mayores representa una oportunidad para recuperar tiempo, retomar intereses, desarrollar nuevos proyectos y explorar actividades para las que antes no había espacio.
En ese contexto, viajar puede convertirse en mucho más que una forma de descanso. Elegir un destino, organizar una salida, cambiar de entorno, conocer lugares nuevos y compartir una experiencia con otras personas son actividades que ponen en juego aspectos emocionales, cognitivos, físicos y sociales.
Con motivo del Día del Jubilado, Plataforma10 y Centro Hirsch se unen para poner en agenda la importancia de continuar construyendo proyectos durante la vejez y el rol que puede tener el viaje como experiencia de bienestar y participación.
“Hablar de envejecimiento activo implica mucho más que pensar en el ejercicio físico o en llegar a esta etapa con un buen estado de salud. Implica poder seguir participando de la vida social, cultural y vincular, conservar la autonomía, continuar tomando decisiones y encontrar espacios de desarrollo personal”, explica Emilce Schenk, coordinadora del Equipo Psicosocial de Centro Hirsch.
Viajar para estimular cuerpo y mente
Una de las características de viajar es que obliga, en cierta medida, a salir de los esquemas conocidos. Cambiar de entorno, orientarse en un lugar nuevo, conocer una ciudad, probar una comida diferente o resolver pequeñas situaciones cotidianas implican adaptarse y tomar decisiones.
Para las personas mayores, estas experiencias pueden representar una oportunidad de estimulación cognitiva y sensorial, al mismo tiempo que favorecen la movilidad y el contacto con nuevos estímulos.
“Todas estas experiencias generan una estimulación global y, además, tienen un efecto positivo sobre la propia percepción de las capacidades: la persona comprueba que continúa pudiendo aprender, descubrir y enfrentarse a experiencias nuevas”, señala Schenk.
Nuevos destinos, nuevos vínculos
Viajar también puede ser una forma de fortalecer los vínculos existentes y generar nuevos espacios de encuentro. Una escapada con amigos, familiares o en grupo permite compartir experiencias, mientras que conocer otras personas y contextos puede ampliar las redes sociales.
Esto adquiere especial relevancia después de la jubilación, cuando la salida del mundo laboral puede modificar de manera significativa las rutinas y los espacios de socialización. “Cuando termina la etapa laboral puede aparecer una sensación de vacío porque el trabajo ocupaba una parte importante del día y de la semana. Mantener proyectos e intereses propios ayuda a preservar el sentido de propósito y tiene beneficios emocionales, cognitivos y sociales. Las actividades grupales, comunitarias y culturales también brindan oportunidades para generar nuevos vínculos”, agrega la especialista de Centro Hirsch.
Esta mirada también invita a alejarse de los estereotipos sobre la vejez: no todas las personas mayores tienen los mismos intereses, capacidades ni necesidades, por lo que viajar también debería pensarse desde la posibilidad de elegir qué experiencias tienen sentido para cada persona. Un reciente estudio sobre turismo y envejecimiento publicado en la revista científica Heliyon, basado en entrevistas con actores del sector turístico de cinco regiones, advierte justamente sobre la necesidad de dejar de considerar a los adultos mayores como un grupo homogéneo y de contemplar la diversidad de experiencias y necesidades que existe dentro de esta población.
El micro, un aliado para viajar con mayor autonomía
En este escenario, el transporte también cumple un rol importante. Según datos de Plataforma10, el 9% de sus usuarios tiene más de 60 años, lo que muestra que las personas mayores ya forman parte activa de quienes eligen el micro para sus viajes.
La conectividad entre ciudades, la posibilidad de viajar sin manejar, descansar durante el trayecto y acceder a diferentes alternativas de precios convierten al micro en un aliado para quienes buscan organizar una escapada de acuerdo con sus propios tiempos y posibilidades.
“Este dato nos muestra que las personas mayores ya están viajando y utilizando el micro como una alternativa para recorrer el país. Nuestro desafío es acompañar esa decisión ofreciendo una experiencia que les permita planificar sus viajes con confianza, información y comodidad”, explica Tomás Barreiro, Head of Marketing de Plataforma10.
La planificación es, además, una parte central de la experiencia. Elegir itinerarios realistas, contemplar tiempos de descanso, verificar la accesibilidad del alojamiento y los lugares a visitar y organizar las necesidades particulares de cada pasajero son aspectos que pueden hacer la diferencia. “Los tiempos deberían ser flexibles y los itinerarios posibles y realistas, de acuerdo con las capacidades y necesidades de cada persona. Una buena planificación permite que el viaje pueda disfrutarse con mayor autonomía, seguridad y bienestar”, recomienda Schenk.
Desde Plataforma10, además, destacan que la planificación puede ser parte del disfrute. Contar con información sobre horarios, servicios y alternativas de traslado permite anticipar necesidades y organizar el viaje de acuerdo con los tiempos y posibilidades de cada pasajero.
Así, el Día del Jubilado se presenta como una oportunidad para repensar esta etapa desde otro lugar: jubilarse puede significar dejar un trabajo, pero no dejar de hacer planes. Y muchas veces, esos nuevos planes pueden empezar simplemente por elegir un destino y animarse a descubrirlo.





