MÁS HORAS DE LUZ Y EL AUMENTO DE LA TEMPERATURA MODIFICAN ALGUNOS HÁBITOS DE LOS GATOS: PUEDEN ESTAR MÁS ACTIVOS, MUDAR MÁS PELO Y NECESITAR ESPECIAL ATENCIÓN A LA HIDRATACIÓN Y LA EXPOSICIÓN AL CALOR.
Con la llegada de la primavera, los días se alargan, suben las temperaturas y también cambia el entorno de los gatos. Curiosos y exploradores por naturaleza, muchos muestran mayor interés por observar, jugar o aventurarse al exterior. Pero esta época del año también plantea algunos cuidados específicos para acompañar su bienestar.
Uno de ellos es la exposición al sol y al calor. Aunque los gatos suelen buscar los lugares más soleados de la casa para descansar, las altas temperaturas pueden representar un riesgo. Pisos, terrazas y otras superficies expuestas al sol pueden alcanzar temperaturas elevadas y provocar lesiones, especialmente en zonas del cuerpo con menor cobertura de pelo. Los gatos de pelaje claro —en particular aquellos blancos o con nariz y piel rosadas— también requieren mayor atención frente a la exposición solar[1].
Asimismo, el cambio de estación suele traer consigo una muda de pelo más intensa. Durante su rutina diaria de acicalamiento, los felinos ingieren grandes cantidades de pelo suelto; si bien la mayoría transita sin complicaciones por el sistema digestivo, en ocasiones puede acumularse en el estómago y formar bolas de pelo que, tarde o temprano, el animal deberá expulsar. Aquellos gatos de pelaje largo o con hábitos de aseo muy frecuentes son los más propensos a estos episodios, por lo que un cepillado regular resulta fundamental para remover el exceso de pelo antes de que sea ingerido[2].
Más luz y un ambiente estimulante también pueden traducirse en mayor curiosidad y actividad, una buena oportunidad para enriquecer su rutina con momentos de juego. Según el Centro WALTHAM® para la Nutrición de Mascotas, el centro científico de Mars Petcare, buena parte de la actividad física de los gatos se relaciona con conductas propias de su instinto de caza.
Para los gatos que viven en interiores, el juego es una herramienta especialmente importante para estimular el movimiento y favorecer su bienestar físico y mental. No hacen falta grandes recursos: cajas de cartón, bolsas de papel seguras o juguetes tipo caña pueden despertar su interés. Lo ideal es proponer sesiones breves y frecuentes, acordes con su comportamiento natural, caracterizado por períodos cortos de actividad intensa seguidos de descanso[3].
Hidratación: un cuidado clave cuando sube la temperatura
A diferencia de otros animales, los gatos pueden tener una baja tendencia espontánea a beber agua, una característica vinculada con su origen evolutivo en ambientes áridos, donde obtenían buena parte del líquido necesario a través de sus presas.
Por eso, cuando llegan los días más cálidos, es especialmente importante facilitar el acceso al agua y observar sus hábitos de hidratación. Un gato adulto requiere entre 200 y 250 ml por día, aunque estas necesidades varían de acuerdo con factores como el peso, la alimentación, la temperatura ambiente y el nivel de actividad[4].
La comida también puede contribuir a la ingesta total de líquidos: los alimentos húmedos contienen aproximadamente un 80% de humedad. Mantener siempre agua fresca y limpia disponible, ubicar bebederos en distintos puntos de la casa y complementar la alimentación con opciones húmedas son algunas estrategias que pueden favorecer una adecuada hidratación4.
Incluso la forma de ofrecer el agua puede marcar una diferencia. Algunos gatos muestran mayor interés por el agua en movimiento, por ejemplo, la que sale de una fuente o una canilla. Conocer las preferencias de cada animal puede ayudar a encontrar alternativas que estimulen su consumo.
Evitar el golpe de calor
El calor puede causar agotamiento y cuadros más graves. En este sentido, la Dra. María Noel Travetto, Veterinaria MP 12508, Directora técnica de Mars South Latam explica que todos los gatos pueden ser susceptible a un golpe de calor, por eso, brinda las siguientes recomendaciones:
- Evitar dejar a las mascotas dentro de los vehículos, aún cuando sea por poco tiempo.
- Mantenerlo en un lugar fresco y ventilado.
- Evitar ejercicios en exceso.
- Colocar bebedero de agua a disposición, a los gatos les atrae el agua en movimiento.
- Mezclar el alimento seco con alimento húmedo, para favorecer su hidratación.
- Realizar controles veterinarios periódicos y ante cualquier duda, consultar con el veterinario de confianza.
La llegada de la primavera no requiere grandes cambios en la rutina, sino prestar atención a nuevas necesidades. Agua fresca disponible, espacios protegidos del calor, más cepillado durante la muda y momentos de juego adaptados a sus preferencias pueden ayudar a que los gatos disfruten de los días más cálidos de la forma que mejor saben hacerlo: explorando, jugando y descansando a su propio ritmo.
[1] Whiskas – Un verano fresco para tu gato: https://www.whiskas.es/adultos/cuidados/un-verano-fresco-para-tu-gato
[2] Whiskas – How to deal with cat hairballs: https://www.whiskas.co.uk/blog/adopting-a-cat/how-to-deal-with-cat-hairballs
[3] WALTHAM® – Libro de bolsillo sobre las interacciones entre seres humanos y animales: https://www.waltham.com/s3media/2020-05/human-animalinteractionsbookletelectronicversion.pdf?VersionId=n1Gj0H4z2dTt.wd1Xr3pJiGJlWAZMffl
[4] Whiskas (Argentina) – Descubre cuánta agua necesita tomar tu gato: https://www.whiskas.com.ar/alimentacion/nutricion/descubre-cuanta-agua-necesita-tomar-tu-gato





