SE TRATA DE ED ESCOBAR, VENEZOLANO, EX TENISTA PROFESIONAL Y CREADOR DE VARIAS STARTUPS, JUNTO CON SU SOCIO ARGENTINO, JUAN MARTÍN PAGELLA, JUNINENSE E IMPULSOR DE DIFERENTES PROYECTOS TECNOLÓGICOS LIGADOS A LA GANADERÍA. HACE DOS AÑOS FUNDARON KLEVA, UNA PLATAFORMA QUE, MEDIANTE LA IA, PERSONALIZA LOS COBROS, BAJANDO 7 VECES LOS COSTOS DE CALL CENTERS Y AMPLIANDO EL PORCENTAJE DE DEUDAS RECUPERADAS.
Ed Escobar tiene poco más de 30 años pero parece haber vivido ya toda una vida. Fue número 8 del tenis en su país, Venezuela (y número 30 en la región), brilló en torneos juveniles y fue becado para estudiar matemáticas en Estados Unidos. Fanático de la tecnología, hackeó jueguitos a sus 16 para instalarlos en calculadoras científicas de sus compañeros. Fundó e hizo crecer varias startups y vivió en Silicon Valley, donde se codeó con los número 1 del ecosistema emprendedor mundial.
A sus 30 y junto a su socio “y hermano” Juan Martín Pagella encontró, en la IA y la clonación de diferentes voces y tonalidades humanas, la solución a las cobranzas tempranas, con su nuevo proyecto Kleva (viene de clever, inteligente): ya lo usan Direct TV, On City, bancos y financieras, y acaba de levantar US1,55 millones que usarán para expandirse por toda la región.
Suena a mucho, pero todo parece haberse dado con naturalidad. Hijo de una cubana y un venezolano, fue de chico a un colegio internacional de Valencia (ciudad industrial de Venezuela), y logró convertir el exceso de rotación de compañeros y amigos en una capacidad de adaptación a los cambios, algo que luego pudo aplicar a sus múltiples proyectos y startups.
Apasionado del tenis, llegó a ocupar el 8vo puesto en su país y el 30vo en toda la región, jugó Challengers y Orange Bowls y representó a una universidad de Carolina del Norte, donde gracias a su talento deportivo fue becado para estudiar Matemáticas. Su sueño era trabajar en la FED y también quería ser el genio de las ecuaciones en gigantes financieros como JP Morgan, donde años más adelante hizo un internship de 3 meses.
Sin embargo, su verdadero sueño era parecerse a su abuelo, contador, a quien de chico veía llegar en impecables trajes a su casa. Entre eso, las finanzas, las matemáticas y la tecnología se fue dando todo: aprendió a programar a los 16, edad en que encontró la forma de poder bajar un paquete de juegos a la calculadora científica Texas Instruments. Tal fue su descubrimiento que al poco tiempo tenía a compañeros pagándole 30 dólares por instalarles los juegos en las calculadoras y poder jugar en clase. Ese fue, posiblemente, su primer emprendimiento.
Una startup tras otra
Las matemáticas y la programación, siempre con visión financiera, se le daban bien y comenzaron a llegar, naturalmente, los proyectos. Así fue como creó, a sus 20, Kangoo, una extensión de Shopify, por la que recibió una inversión de US300.000 de Friends and Family y se sorprendió fuertemente al ver cómo, a su temprana edad, podía contratar a “cerebros” de 45 años con experiencia en el mercado.
Más tarde cofundó Blanket, donde previo al ChatGPT ya trabajaba con un tipo de inteligencia artificial para generar leads para vendedores. Fue allí que se mudó a San Francisco, lo que le permitió interactuar con algunos de los personajes más brillantes de Silicon Valley. “Allí estás obligado a ser mejor”, recuerda. Vio crecer a Samsara hasta el infinito y más tarde fue cofundador de Owners, una herramienta para servicios del hogar en EEUU.
En ese momento conoció a Juan Martin Pagella, su actual socio en Kleva, y lo tentó para trabajar con él. Al rato ya eran amigos y “hermanos”. Pagella, de 38 años, nació y vivió de chico en Junín, provincia de Buenos Aires y siempre fue un buscador de nuevas oportunidades para crecer a través de la innovación y la tecnología. Estudió Administración de empresas en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y más tarde construyó una cadena de carnicerías en la provincia, donde llegó a tener 20 locales.
Emprendedor como Ed, no se quedó con la cadena y quiso transparentar y multiplicar el valor del sector al crear VAQAPP, un marketplace que unía productores con carnicerías. Más tarde, su pasión por los desarrollos lo llevaron a trabajar en dos gigantes del ecosistema startup, como Sirena y Zenvia. De allí fue convocado por Ed para unirse a Owners.
Las cobranzas y el germen de Kleva
Ya como socios, Ed y Juan Martín crearon Sidetool, una empresa de software que utiliza IA para desarrollar diferentes proyectos. Trabajando codo a codo, desarrollaron una solución de cobranzas para la empresa guatemalteca VANA, que tenía amplia rotación de personal y dificultades para las cobranzas en sus call centers. Lograron reducir 30% los costos y recuperar 3% más de dinero.
Al ver la robustez del sistema que habían creado y la amplitud del mercado decidieron emprender por su cuenta en lo que fue el nacimiento de Kleva. La startup ofrece, básicamente, agentes de IA de cobranzas que hablan y están personalizados de acuerdo a las necesidades de cada compañía, zona y país.
Kleva trabaja mayormente con bancos y prestadores y su foco principal es la mora temprana, o sea los que se atrasan en pagar las primeras semanas. Mejoraron el costo 7 veces en relación a los call centers tradicionales y el agente puede hacer un barrido completo de la cartera a la vez, en los horarios que se conocen como más propicios y que en el sector están estudiados al detalle.
Si bien hoy existen otros agentes de cobranzas, la diferencia de Kleva es que el suyo está siendo optimizado permanentemente: habla con voz humana, que fue clonada en cientos de horas de grabaciones, usa acento local para cada lugar (o sea, no solo de cada país sino de cada provincia) y hasta utiliza los mismos silencios y errores que cometemos al hablar para darle mayor verosimilitud.
Más allá del habla, el agente tiene integrado en un mismo lugar también los mensajes, Whatsapp y mails que se le envía a los usuarios, por lo que se evita la dispersión de información habitual de cualquier sistema de cobranzas.
Mercado Pago y primera ronda de inversión
El objetivo de Kleva, de acuerdo a Ed Escobar, es que se convierta en uno de los pasos necesarios para las cobranzas, sin por eso eliminar otras alternativas y cobradores humanos. Y así ya lo entendieron algunos gigantes de los créditos personales que lo utilizan actualmente, como Mercado Pago, Direct TV, ON City, el Banco de Guayaquil y la mencionada VANA.
A fines de abril, la startup cerró su primera ronda de inversión, por un total de US1.550.000, con el aporte de reconocidos fondos de capital como Wollef, Nascent, Kuiper y Lerer Hippeau. El monto será destinado a la optimización del producto, mantener el capital de trabajo (actualmente 17 personas forman parte de la organización) y un plan de expansión por toda la región, que incluye, además de Argentina, a Colombia, Ecuador, Perú, México y Chile.
La pasión por las ecuaciones, las finanzas y los notables avances de la IA han llevado a Ed y su socio Juan Martín a las puertas de una fuerte expansión. Posiblemente no sea ya el traje de su abuelo lo que brille, para Ed, ni tampoco los passing shots rasantes, pero sí un futuro de crecimiento en el ecosistema que tanto conoce y en el que se ha instalado para quedarse.





