La conservación ambiental empieza en cada decisión operativa

CADA 5 DE JUNIO, EL DÍA MUNDIAL DEL MEDIO AMBIENTE NOS INVITA A REFLEXIONAR SOBRE LA FORMA EN QUE NOS VINCULAMOS CON LOS ENTORNOS NATURALES Y SOBRE LA RESPONSABILIDAD QUE IMPLICA DESARROLLAR ACTIVIDADES EN ESPACIOS DE ALTO VALOR ECOLÓGICO.

En destinos de naturaleza, la conservación suele asociarse a conceptos ampliamente instalados en la agenda pública, como el reciclaje, la reducción de residuos o la protección de la biodiversidad. Sin embargo, existe una dimensión menos visible, aunque igualmente importante: generar conocimiento que permita comprender cómo funcionan los ecosistemas y cómo interactúan con las actividades humanas.

En Hielo & Aventura entendemos que la sustentabilidad comienza mucho antes de que un visitante llegue al glaciar. Está presente en cada decisión vinculada a la planificación de las operaciones, el uso eficiente de los recursos, el mantenimiento de la infraestructura y la incorporación de criterios ambientales en los procesos cotidianos.

La protección efectiva de los ambientes naturales requiere mucho más que compromiso. Exige información, seguimiento permanente y capacidad de adaptación. En otras palabras, conservar también implica conocer.

Esto adquiere especial relevancia en lugares como el Parque Nacional Los Glaciares. Donde miles de personas cada año tienen la oportunidad de acercarse a uno de los paisajes más extraordinarios del planeta, la preservación del entorno demanda una gestión basada en evidencia y una evaluación constante de los posibles impactos sobre el ambiente.

Por eso desarrollamos un Plan de Gestión Ambiental que integra acciones de prevención, control y mejora continua. Una de sus herramientas centrales es el monitoreo periódico de variables ambientales que permiten evaluar el desempeño de nuestras actividades y fortalecer la toma de decisiones sobre bases objetivas.

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Entre ellas, la calidad del agua ocupa un lugar prioritario. Durante el último año realizamos evaluaciones en distintos momentos del ciclo anual y en sectores de especial sensibilidad del Brazo Rico del Lago Argentino. Los resultados muestran que el sistema mantiene las características propias de un ecosistema glaciar de alta calidad ambiental y aportan información valiosa para continuar mejorando nuestros procesos de gestión.

Cada relevamiento contribuye además a ampliar el conocimiento disponible sobre uno de los ambientes naturales más valiosos de la Patagonia, donde históricamente existieron escasos antecedentes de monitoreo sistemático de largo plazo.

Sin embargo, la conservación no depende únicamente de los estudios ambientales. También involucra el mantenimiento preventivo de embarcaciones e infraestructura, la gestión responsable de residuos, el control de sistemas de tratamiento de efluentes, la capacitación permanente de los equipos de trabajo y la incorporación de tecnologías orientadas a optimizar recursos.

Uno de los desafíos más importantes consiste, precisamente, en reducir desde el origen aquellos materiales e insumos que eventualmente se transformarán en residuos. Porque la mejor forma de gestionar un residuo es evitar que exista. Y cuando ello no es posible, asumir la responsabilidad sobre todo su ciclo de manejo.

La experiencia demuestra que la sustentabilidad no depende de una única acción ni de soluciones aisladas. Es el resultado de una construcción permanente que combina conocimiento, planificación, innovación y compromiso.

En el Día Mundial del Medio Ambiente resulta oportuno recordar que la conservación no se sostiene únicamente a partir de buenas intenciones. Requiere comprender los ecosistemas, medir aquello que ocurre en ellos y actuar en consecuencia. Porque sólo es posible proteger aquello que verdaderamente conocemos.

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Por Hernán Capone, presidente de Hielo & Aventura