Investigación y ensayos clínicos: el factor humano detrás de los avances de la medicina

DESDE LA UNIVERSIDAD HOSPITAL ITALIANO DESTACAN EL PAPEL DE LAS PERSONAS, EQUIPOS DE SALUD E INSTITUCIONES QUE HACEN POSIBLE EL DESARROLLO DE NUEVOS TRATAMIENTOS Y TERAPIAS QUE TRANSFORMAN LA ATENCIÓN MÉDICA.


Hoy resulta natural hablar de vacunas y avances terapéuticos que transformaron enfermedades antes incurables en patologías tratables o curables. Uno de los ejemplos más representativos es el de la hepatitis C, que durante años fue una enfermedad crónica, progresiva y potencialmente mortal, con tratamientos largos y difíciles de tolerar. Décadas de investigación y la participación de miles de personas en ensayos clínicos permitieron desarrollar terapias orales capaces de curarla en pocas semanas y con altas tasas de eficacia, un avance que refleja cómo la participación de personas en investigación clínica permite responder preguntas que la medicina todavía no pudo resolver.

¿Qué es un ensayo clínico?

Un ensayo clínico es una investigación organizada y controlada, que busca responder una pregunta concreta relacionada a la salud: si un tratamiento funciona, si una vacuna es segura o si existe una mejor manera de prevenir, diagnosticar o acompañar una enfermedad. Los objetivos de los ensayos pueden ser múltiples, desde probar una intervención nueva hasta comparar estrategias que ya existen, pero tienen un común denominador: todos se proponen generar conocimiento confiable para mejorar la forma en que se previenen, diagnostican y tratan los problemas de salud.

Cada estudio se desarrolla bajo protocolos estrictos, controles permanentes y normas éticas, porque un ensayo clínico no solo tiene que responder una pregunta científica, sino que tiene que hacerlo cuidando a las personas que permiten que esa pregunta pueda responderse. “Por eso, trabajamos con muchas capas de protección: el consentimiento informado, el equipo investigador, el comité de ética, la autoridad regulatoria, el monitoreo de seguridad, la confidencialidad de los datos y la obligación de pensar qué pasa durante y después del estudio”,explica Sebastián Marciano, Jefe de la Subsecretaría de Investigación Clínica de la Universidad Hospital Italiano. “Quienes participan de un ensayo clínico tienen el derecho de recibir información clara, comprender riesgos y beneficios, hacer preguntas, decidir libremente y contar con acompañamiento profesional durante todo el proceso”, agrega.

El factor humano detrás de cada investigación

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Aunque muchas veces los ensayos clínicos se asocian únicamente con laboratorios o investigadores, implican un ecosistema más amplio y profundamente humano, conformado por los pacientes y las personas que participan de los estudios, los equipos médicos y de investigación, los comités de ética que protegen y supervisan, las instituciones de salud que sostienen el trabajo cotidiano, los organismos regulatorios que garantizan estándares de calidad y seguridad, y la industria farmacéutica, muchas veces a cargo del financiamiento. “Todos cumplen un rol indispensable en esta alianza entre ciencia, cuidado y participación”, remarcan desde la Subsecretaría de Investigación Clínica de la Universidad Hospital Italiano.

La investigación clínica actual incorpora cada vez más una mirada en la que construir conocimiento también implica escuchar y cuidar. “Las personas también aportan experiencia, prioridades y preguntas que ayudan a que la investigación sea más relevante, humana y cercana a la vida real, explica Marciano. “Investigar es una forma de construir futuro, y el futuro de la medicina nunca es en soledad”, concluye.