HACE POCO COMPARTÍ UN VIDEO QUE GENERÓ MUCHA CONVERSACIÓN: NUESTRA VISIÓN SOBRE CÓMO Y POR QUÉ DEBERÍAMOS ESTAR CONSTRUYENDO EDIFICIOS DE CALIDAD EN EL BARRIO PADRE CARLOS MUGICA (TAMBIÉN CONOCIDO COMO BARRIO 31, EX VILLA 31 Y 31 BIS). PARA MUCHOS, LA IDEA SUENA DISRUPTIVA O INCLUSO IMPOSIBLE. PARA MÍ, ES SIMPLEMENTE LA EVOLUCIÓN LÓGICA DE UNA CIUDAD QUE NECESITA INTEGRARSE PARA CRECER.
Durante décadas, el sector inmobiliario le dio la espalda a los barrios populares, dejándolos fuera del mapa. Pero si miramos con ojos de desarrolladores, lo que vemos en el Barrio 31 es una ubicación privilegiada, una densidad vibrante y, sobre todo, una demanda insatisfecha de dignidad habitacional que afecta a más de 40.000 personas.
Dicha demanda ha sido indebidamente atendida por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, a pesar de los esfuerzos por “reurbanizar” que iniciaron en 2016. Desde entonces se han invertido más de $36.630.619.985, pero solo 11% de los habitantes han podido acceder a algún servicio básico gracias a las obras, y el 84% considera que siguen igual que antes de comenzar el proceso de urbanización.
Mi propuesta es clara: no se trata de desembarcar con una estética ajena. Se trata de aplicar los mismos estándares de profesionalismo, seguridad y diseño que aplicamos en Caballito o Núñez, pero adaptados a la realidad y al tejido de la zona.
¿Por qué es estratégico construir ahí? Porque está en el corazón de la Ciudad, pegado a los centros de transbordo y zonas de mayor valor del suelo. Porque llevar edificios con escritura, servicios formales y estructuras seguras es el primer paso para la verdadera movilidad social. También porque el modelo de Spazios siempre busca democratizar el acceso a la vivienda. Si logramos construir con eficiencia en contextos complejos, estamos solucionando un problema habitacional de escala nacional.
Muchos me preguntan: “Juan Manuel, ¿quién va a comprar ahí?”. Mi respuesta es siempre la misma: la misma gente que ya vive y progresa en el barrio, pero que hoy no tiene una opción de vivienda que esté a la altura de su esfuerzo. Hay un mercado interno enorme que busca calidad, seguridad y, por primera vez, un título de propiedad que respalde su patrimonio.
En el video hablaba de la logística y de los desafíos técnicos, pero el desafío más grande es cultural. Tenemos que dejar de ver a los barrios populares como guetos y empezar a verlos como parte activa del ecosistema urbano.
En Spazios buscamos transformar la forma en que la gente vive. Y eso implica meterse en el barro. Implica pensar en soluciones donde otros solo ven problemas. Por eso, construir en la 31 no es una obra de caridad; es una apuesta por el futuro de la Ciudad de Buenos Aires.
Si queremos una ciudad moderna, no podemos permitir que el centro geográfico y económico de la misma siga funcionando bajo reglas de informalidad. Es hora de que el real estate asuma su responsabilidad como motor de integración real.
Por Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios

