LOS ESPECIALISTAS RECOMIENDAN TRATAR LA DEPRESIÓN NO SOLAMENTE DESDE LA DIMENSIÓN EMOCIONAL, SINO TAMBIÉN ABORDAR LAS DIFICULTADES PARA LA ATENCIÓN, LA MEMORIA Y LA CONCENTRACIÓN QUE AFECTAN SIGNIFICATIVAMENTE LA CALIDAD DE VIDA DE LAS PERSONAS.
Las estadísticas sobre salud mental reflejan un flagelo de alcance mundial: la depresión es una de las principales causas de discapacidad a nivel mundial y afecta a 300 millones de personas en el mundo[1] (5% de los adultos) y a 60 millones en Latinoamérica. Presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o baja autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración son algunos de los factores que caracterizan a la depresión como trastorno mental frecuente, según la definición de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
En la Argentina, el trastorno depresivo alcanza un registro de 8,7%[2] de la población adulta siendo uno de los trastornos con prevalencia de vida más elevada. Este dato surge de un estudio que detalla que la prevalencia de vida de cualquier trastorno mental en la población general en mayores de 18 años de edad fue de 29,1% y el riesgo proyectado de vida hasta los 75 años de edad fue de 37,1%.
El impacto de estos datos explica el interés y la necesidad de un nuevo paradigma terapéutico para abordar los temas de salud mental y los aspectos característicos de los cuadros de ansiedad y/o depresión. “Tradicionalmente, el tratamiento se ha centrado en aliviar los síntomas emocionales, pero hoy los pacientes buscan mucho más: quieren sentirse bien y, sobre todo, funcionar bien en su vida diaria. Esto refleja una demanda creciente por el bienestar integral, donde la recuperación cognitiva es clave para la reinserción laboral, familiar y social”, señala el Dr. Javier Hermida, psiquiatra y Director Médico de Adium Argentina.
Cómo abordar el déficit cognitivo
Estudios recientes[3] señalan que una alta proporción de los pacientes (94%) presenta síntomas cognitivos, como dificultades en la atención, la memoria y la concentración, que impactan significativamente en su calidad de vida, capacidad funcional y participación social.
Estos déficits cognitivos no solo afectan la vida personal y profesional del paciente, sino que también representan un costo social y económico importante. La pérdida de productividad laboral, el ausentismo y la disminución en la calidad de las relaciones interpersonales son consecuencias directas que dificultan la reinserción plena del paciente en la sociedad. Por ello, un tratamiento que incluya el abordaje de la función cognitiva se vuelve imprescindible para optimizar la recuperación y minimizar el impacto global de la enfermedad.
A nivel farmacológico, los médicos especialistas cuentan hoy con nuevas herramientas terapéuticas como los antidepresivos a base a vortioxetina que, además de su eficacia en la mejora del estado de ánimo, han demostrado beneficios significativos en la mejora del ánimo y de procesos cognitivos como la atención, la memoria y la velocidad de procesamiento de la información.
“El impacto de la depresión en la funcionalidad cognitiva representa un desafío importante para la recuperación del paciente. Este tipo de medicación a base de vortioxetina ofrece un beneficio clínico que va más allá del alivio del ánimo, facilitando la reintegración plena a la vida diaria y mejorando el bienestar general”, destaca el Dr. Hermida.
La comunidad científica coincide en que el abordaje de la depresión debe ser multidisciplinario, combinando tratamiento farmacológico con intervenciones psicosociales y rehabilitación cognitiva. Solo así será posible responder a la complejidad de esta enfermedad y acompañar al paciente en un proceso de recuperación integral que abarque no solo los síntomas emocionales, sino también la funcionalidad cognitiva y el bienestar global.
[1] “Depression: let’s talk” says WHO, as depression tops list of causes of ill health, OMS
[2] Stagnaro, Juan Carlos, et al. Epidemiological study of mental health in the general population of Argentina. Vertex, Polemos 12, 2018. https://ri.conicet.gov.ar/handle/11336/176579?utm_source=chatgpt.com#ds-main
[3] Colwell, M.J., Tagomori, H., Chapman, S. et al. Pharmacological targeting of cognitive impairment in depression: recent developments and challenges in human clinical research. Transl Psychiatry 12, 484 (2022). https://doi.org/10.1038/s41398-022-02249-6

