Criterios ASG en el sector inmobiliario: ¿Es rentable la sostenibilidad en el mercado residencial peruano?

MIENTRAS LA MAYORÍA DE DESARROLLADORES EN LIMA AÚN EVALÚAN EL COSTO DE CERTIFICAR SUS PROYECTOS, DATOS RECIENTES MUESTRAN QUE LA ADOPCIÓN DE ESTÁNDARES NO FINANCIEROS INTERNACIONALES EMPIEZA A CORRELACIONARSE CON UN MAYOR DINAMISMO COMERCIAL.

En los últimos años, el debate en el sector inmobiliario de la región ha girado en torno a si la adopción de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) representa un costo adicional o una inversión con retorno directo. En el mercado peruano, donde gran parte de la oferta residencial aún se diseña sin parámetros de eficiencia verificables, empiezan a consolidarse los primeros indicadores locales sobre el impacto comercial de la sostenibilidad integral.

Un análisis de las métricas recientes del mercado residencial en Lima muestra una tendencia clara: la estandarización de criterios ecológicos y la transparencia institucional no financiera están comenzando a traducirse en ventajas competitivas en ventas y eficiencia operativa.

Del sello verde al rendimiento comercial

Tradicionalmente, las certificaciones sostenibles se aplicaban a proyectos puntuales o corporativos de gama alta. Sin embargo, la tendencia reciente apunta a la estandarización de carteras completas bajo estándares como EDGE Advanced, que exige reducciones de al menos 40% en el consumo de agua, energía y energía incorporada en materiales.

Para los compradores finales, esta eficiencia se traduce en una reducción directa en las facturas de servicios públicos durante la vida útil del inmueble. Desde la perspectiva del desarrollador, esta propuesta de valor extendida parece estar catalizando la demanda. Un caso que ilustra esta dinámica en el mercado de Lima es el de Madrid Inmobiliaria; la desarrolladora con más de dos décadas en el sector reportó que, tras estandarizar toda su cartera bajo certificación EDGE Advanced y estructurar su estrategia ASG, sus ventas crecieron un 58,7% en 2025, prácticamente duplicando sus unidades vendidas en el mismo periodo.

LEER  Más de 157 mil peruanos revisaron su historial crediticio en julio: ahora Mi Sentinel lo presenta de forma más visual y fácil de entender

Descarbonización y la exigencia de datos verificables

Otro frente crítico es la medición de impacto ambiental y la mitigación de la huella de carbono operacional. La tendencia global exige pasar de las declaraciones corporativas a los inventarios de emisiones verificados bajo normas internacionales como la ISO 14064-1.

En el ámbito local, la adopción de esquemas de “reducir primero, compensar después” empieza a registrar antecedentes medibles. En el caso mencionado de Madrid Inmobiliaria —que se convirtió en la primera firma del rubro en medir y compensar la huella de sus operaciones internas—, la compañía registró una reducción acumulada del 29,9% en sus emisiones per cápita entre 2022 y 2025 (pasando de 1,26 a 0,88 tCO₂eq por colaborador). La neutralización de las emisiones residuales se realiza mediante la compra de créditos de carbono destinados a proyectos de conservación amazónica, como Bosques Amazónicos (BAM).

Transparencia y gobernanza: El nuevo estándar

Más allá de la variable ambiental, la maduración del sector inmobiliario formal exige avances en gobernanza e integridad corporativa. Herramientas de reporte internacional como el estándar Global Reporting Initiative (GRI) y la Comunicación de Progreso (CoP) ante el Pacto Mundial de la ONU están dejando de ser exclusivas del sector minero o financiero para ingresar al rubro de la construcción y desarrollo urbano.

La publicación de reportes no financieros bajo metodología GRI, un paso recientemente dado por firmas locales como Madrid Inmobiliaria, busca responder a una demanda creciente por parte de fondos de inversión, entidades financieras y compradores informados que priorizan el Buen Gobierno Corporativo y la gestión de riesgos a largo plazo.

A medida que el mercado inmobiliario en Lima se vuelve más competitivo y los costos de los insumos presionan los márgenes, los datos sugieren que la gestión ASG estructurada deja de ser un diferencial estético para convertirse en un factor determinante de resiliencia y tracción comercial en el país.