CADA 27 DE SEPTIEMBRE SE CONMEMORA EN LA ARGENTINA EL DÍA NACIONAL DE LA CONCIENCIA AMBIENTAL, UNA FECHA INSTITUIDA POR LA LEY 24.605 DE 1995 CON EL OBJETIVO DE IMPULSAR PRÁCTICAS Y ACTITUDES RESPONSABLES EN LA RELACIÓN DE LA SOCIEDAD CON EL AMBIENTE. LA EFEMÉRIDE INVITA A PONER EN AGENDA EL CUIDADO DE LA BIODIVERSIDAD, EL USO RESPONSABLE DE LOS RECURSOS NATURALES Y LA CONSTRUCCIÓN DE HÁBITOS MÁS SUSTENTABLES, TANTO A NIVEL INDIVIDUAL COMO COLECTIVO
La fecha llega en un momento en que la discusión ambiental excede la agenda de un sector puntual y atraviesa a gobiernos, empresas y ciudadanos por igual. El cuidado del ambiente incluye desde la gestión responsable de residuos y el consumo del agua hasta la protección de la biodiversidad y la reducción de emisiones, pero también pone en discusión el rol de la producción y el consumo cotidiano en esa ecuación. En ese marco, cada vez más sectores productivos son interpelados sobre cómo concilian su actividad económica con la preservación de los ecosistemas de los que dependen.
Uno de los debates que gana lugar en esa conversación es la diferencia entre un bosque nativo y un bosque plantado: mientras el primero constituye un ecosistema irremplazable en términos de biodiversidad, el segundo puede aportar materia prima renovable y aliviar la presión sobre los bosques nativos, aunque los especialistas coinciden en que uno no sustituye al otro, sino que lo complementa.
Suzano Argentina, la filial local de la mayor productora de celulosa del mundo —con presencia ininterrumpida en el país desde 1977—, gestiona sus plantaciones de eucalipto con una lógica de cultivo agrícola: siembra, un ciclo de crecimiento de aproximadamente siete años, cosecha y realiza replantación. A escala global, la compañía administra alrededor de 1,6 millones de hectáreas de eucalipto destinadas a la producción de celulosa y papel, y mantiene en paralelo cerca de 1 millón de hectáreas de vegetación nativa preservada para la conservación de la biodiversidad. El modelo se conoce como “paisaje en mosaico”: intercala áreas productivas con bosques nativos, corredores biológicos y cursos de agua protegidos, e incorpora monitoreo satelital, control biológico de plagas y mejoramiento genético para producir más madera sin ampliar la frontera productiva.
Las zonas en las que Suzano efectivamente cosecha eucalipto no son bosque nativo desplazado, sino tierras que ya tenían un uso productivo previo —muchas veces ganadero o agrícola de baja productividad— antes de la forestación. El manejo forestal (que además cuenta con certificaciones FSC y PEFC/Cerflor) aplicado en esas áreas, sumado al cuidado del recurso hídrico en las cuencas circundantes, contribuye a mejorar la calidad del suelo con el paso de los ciclos de plantación. Esto refuerza la lógica de “paisaje en mosaico” que caracteriza al modelo de Suzano: producción forestal y recuperación ambiental conviviendo en el mismo territorio.
A esto se suma que el papel, principal producto de la compañía, es un material biodegradable y reciclable, lo que lo posiciona como alternativa frente a otros insumos como el plástico en la agenda de sustitución que impulsan distintas industrias de consumo masivo.
A nivel global, la compañía reporta haber removido 43,3 millones de toneladas de CO₂ equivalente de la atmósfera desde 2020 gracias a la expansión de sus áreas forestales, y trabaja en la conexión de corredores ecológicos en biomas como el Cerrado, la Mata Atlántica y la Amazonia, con 214.368 hectáreas de vegetación nativa ya conectadas sobre una meta de 500.000 hectáreas a 2030. El 90% de la energía que utiliza en sus operaciones proviene de fuentes renovables, y en el frente hídrico ya alcanzó su objetivo de reducir 15% la captación de agua en sus plantas industriales, previsto originalmente para 2030.
“El Día de la Conciencia Ambiental es una buena oportunidad para recordar que el cuidado del ambiente no es una meta lejana, sino una práctica de todos los días. En Suzano entendemos que producir y preservar no son objetivos contrapuestos: nuestro modelo de manejo forestal busca convivir con los ecosistemas nativos, no reemplazarlos. Seguir generando conciencia sobre esa diferencia es parte de nuestra responsabilidad como industria” concluye Iván Espósito, CEO de Suzano Argentina.





