EN EL MARCO DE LA CONMEMORACIÓN DEL DÍA DE LA PETROQUÍMICA EN ARGENTINA, LA CÁMARA DE LA INDUSTRIA QUÍMICA Y PETROQUÍMICA (CIQYP®) DESTACA EL ROL FUNDAMENTAL DEL SECTOR COMO MOTOR DEL DESARROLLO ECONÓMICO, GENERADOR DE EMPLEO CUALIFICADO Y PROVEEDOR ESENCIAL PARA MÁS DEL 96% DE LOS PRODUCTOS MANUFACTURADOS DE LA VIDA COTIDIANA.
La fecha rinde homenaje al 26 de agosto de 1950, acontecimiento histórico en el que se inauguró en Campana (Provincia de Buenos Aires) la primera planta petroquímica de América Latina destinada a la producción de tolueno sintético. A 76 años de aquella inauguración, la industria petroquímica argentina se posiciona como la segunda más importante de Sudamérica: representa el 4,2% del PBI nacional, aporta cerca del 19% de las exportaciones manufactureras y sostiene una sólida cadena productiva de más de 70 mil empleos directos y 280 mil indirectos en ocho polos industriales del país. En este sentido, la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP®) que fue fundada en 1949 y que en la actualidad representa a 180 empresas asociadas, tiene como objeto representar a las pequeñas, medianas y grandes empresas del sector químico y petroquímico.
En este 76º aniversario del sector, el Ing. Jorge de Zavaleta, director ejecutivo de la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP®), enfatizó que “la química y la petroquímica no solo transforman materia prima; ya que además transforman las posibilidades de desarrollo de la Argentina. Con el avance de la infraestructura de transporte de hidrocarburos y la monetización del gas no convencional de Vaca Muerta, estamos ante una oportunidad única para consolidar la denominadamente ‘Quinta Ola’ de la petroquímica en el país. El desafío actual pasa por traducir nuestros recursos abundantes de gas rico en fertilizantes, materiales plásticos y derivados de alto valor agregado que abastezcan al mercado interno y conquisten mercados internacionales bajo estrictos estándares de competitividad y sostenibilidad”.
Vaca Muerta y la “Quinta Ola” Petroquímica
El desarrollo continuo de la cuenca no convencional y la expansión de la infraestructura de transporte representan la piedra angular para el salto cualitativo de la industria. A diferencia de los yacimientos, el gas de Vaca Muerta se caracteriza por ser un gas con un elevado contenido de Líquidos del Gas Natural (LGN) -como etano, propano, butano y gasolina natural- cuyos niveles llegan a triplicar los promedios del gas convencional.
Esta abundancia de materias primas constituye la base fundamental para impulsar nuevos proyectos de escala mundial en la producción de etileno, polietileno, propileno y metanol, además de potenciar la fabricación de amoniaco + urea, y fertilizantes esenciales para la productividad del campo. De este modo, industrializar el recurso en origen y exportar derivados petroquímicos de alto valor agregado genera un multiplicador de divisas significativamente superior al de la venta del gas natural.
La historia del sector en el país se ha estructurado a lo largo del tiempo en olas de expansión: desde sus primeros pasos en Campana (décadas del 40 y 50), la promoción industrial (años 60), la creación de los grandes polos de Ensenada y Bahía Blanca (décadas del 70 y 80), hasta la última en las décadas del 90 y principios del 2000 con inversiones principalmente en el Polo de Bahia Blanca, Ensenada y Lujan de Cuyo. La “Quinta Ola”, impulsada por el gas no convencional de Vaca Muerta, trae una nueva oportunidad de inversiones orientadas a suplir déficits del mercado interno, pero principalmente para la exportación. A tal fin es necesario marcos estables y previsibles para atraer inversión a largo plazo, expansión y modernización de la infraestructura logística y muy importante un desarrollo de la cadena de valor local para dinamizar la industria y generar empleos de calidad.
Estructura industrial y compromiso sustentable
Integrada en más de un 70% por Pequeñas y Medianas Empresas, la industria química y petroquímica tiene un fuerte impacto regional con presencia directa en polos de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Neuquén.
Asimismo, a través del Programa de Cuidado Responsable del Medio Ambiente® (PCRMA®) -administrado por la CIQyP®-, el sector ratifica su compromiso voluntario con la mejora continua en seguridad, salud ocupacional, gestión de riesgos, economía circular y protección ambiental, asegurando que el crecimiento industrial avance en sintonía con la sostenibilidad.
La petroquímica argentina enfrenta hoy desafíos que deben abordarse para impulsar su crecimiento sostenido. Desde la CIQyP®, creemos que los marcos regulatorios estables y previsibles que atraigan inversión de largo plazo; la expansión y modernización de la infraestructura de transporte y logística para conectar polos productivos con mercados internos y externos; el acceso a financiamiento competitivo que permitan proyectos de escala; el desarrollo de la cadena de valor local para dinamizar la industria y generar empleo de calidad y la integración de criterios de sostenibilidad que garanticen competitividad en mercados externos exigentes, son claves para aprovechar la riqueza de los recursos de Vaca Muerta y consolidar la llamada “Quinta Ola” petroquímica con valor agregado y divisas para el país.






