Vaca Muerta acelera y las rutas no: Buteler alertó por años de abandono en la 151 y la 22

LAS RUTAS 22 Y 151 LLEGAN AL TRASPASO A RÍO NEGRO CON AÑOS DE DETERIORO ACUMULADO, OBRAS INCONCLUSAS Y UNA PRESIÓN CADA VEZ MAYOR DEL TRÁNSITO PESADO. EL CRECIMIENTO DE VACA MUERTA PROFUNDIZÓ EL DESGASTE DE CORREDORES QUE YA ARRASTRABAN PROBLEMAS DE MANTENIMIENTO Y AHORA DEBERÁN AFRONTAR UNA NUEVA ETAPA DE OBRAS.

En ese escenario, el intendente de Cipolletti, Rodrigo Buteler, advirtió sobre el estado de ambas rutas durante una entrevista con Radio Con Vos y puso el foco en el impacto que tiene la falta de infraestructura sobre una actividad que no deja de crecer.

“El estado es calamitoso”, afirmó Buteler al referirse a las condiciones de los corredores.

La situación se produce después de años de falta de mantenimiento e inversión. Las últimas lluvias volvieron a agravar los pozos y roturas, pero el temporal expuso un problema mucho más profundo: pavimentos agotados, obras que quedaron inconclusas y una infraestructura que no logró acompañar el crecimiento del tránsito.

Para Buteler, el desarrollo de Vaca Muerta terminó de llevar al límite a las rutas. Según explicó, una parte central de los insumos que necesita la actividad circula diariamente por estos corredores.

“Más del 90% de los insumos de Vaca Muerta pasan por estas dos rutas y por Cipolletti”, señaló.

Entre las cargas que generan mayor movimiento aparece la arena utilizada en la actividad petrolera. “Las arenas son cientos de camiones”, explicó el intendente.

El tránsito pesado se suma a una circulación que ya es elevada. Según datos del relevamiento provincial, por el puente que conecta Cipolletti con Neuquén circulan unos 50.000 vehículos y 1.000 camiones por día.

LEER  Ibiza en clave solar

“Siempre fue preocupante, pero hoy ya es prácticamente inviable poder seguir sosteniendo una situación de esta naturaleza”, sostuvo Buteler.

El diagnóstico provincial también identifica como causas del deterioro las obras nacionales inconclusas, el pavimento que cumplió su vida útil y el desgaste acelerado por el transporte pesado.

La Ruta 151 aparece entre los sectores que más preocupan. Buteler describió algunos de sus pozos como “cráteres gigantes” y advirtió por las condiciones en las que deben circular automovilistas y transportistas.

La Ruta 22 presenta, a su vez, sectores de doble vía terminados, tramos inconclusos y otros donde todavía faltan proyectos para avanzar con obras de mayor escala.

“Tenés una mezcla de doble vía, pedazos sin terminar y vía simple”, describió.

Para el intendente, la primera respuesta debería ser recuperar las condiciones mínimas de seguridad.

“Una solución a lo urgente, que son los pozos, o sea, poder transitarla sin correr riesgo de muerte”, planteó.

El deterioro también tiene consecuencias directas para los usuarios. En las últimas semanas, talleres y gomerías de la zona registraron más vehículos con cubiertas dañadas y otros problemas provocados por los baches.

El reclamo de Buteler llega justo cuando las rutas están a punto de cambiar de administración. Este lunes, Nación y Río Negro firmarán en la Casa Rosada el convenio para transferir a la Provincia la gestión de las rutas 22 y 151, después de varios meses de negociaciones.

El acuerdo contempla los tramos involucrados y los contratos de obra que permanecen vigentes. La primera etapa de intervención provincial estará concentrada en los sectores que no tienen contratos activos.

Río Negro gestiona además un crédito de aproximadamente US$60 millones con Fonplata para financiar trabajos sobre unos 305 kilómetros de ambos corredores. El plan contempla bacheo, reparación y recuperación de la calzada.

LEER  Río Negro lanzó su temporada de invierno 2025: destinos con nieve, mar, naturaleza y aventura

El desafío no será solamente tapar pozos. La Provincia deberá asumir el mantenimiento de corredores que acumulan años de deterioro y, al mismo tiempo, avanzar con proyectos que permitan resolver los problemas estructurales.

“Hay tramos de la ruta que ni siquiera tienen proyecto hecho”, advirtió Buteler.

La discusión sobre las rutas 22 y 151 excede el estado actual del pavimento. El problema refleja una infraestructura que quedó rezagada frente al crecimiento productivo de la región.

Buteler también planteó la necesidad de discutir cómo se financiará el mantenimiento y mencionó alternativas como la concesión de los corredores y el cobro de peajes.

“No hay muchas alternativas”, sostuvo.

El traspaso abre ahora una nueva etapa, pero también traslada la responsabilidad de encontrar respuestas a Río Negro. La Provincia deberá atender la emergencia y, en paralelo, definir obras de mayor alcance para que los corredores puedan acompañar el crecimiento de Vaca Muerta.

“Para nosotros es una barrera”, resumió Buteler.

La frase sintetiza el problema: las rutas que sostienen buena parte del movimiento productivo de la región acumularon años de falta de mantenimiento e inversión y ahora deberán ser recuperadas mientras el tránsito que generan las actividades hidrocarburíferas continúa creciendo.

Por Silvina Campidoglio