MIENTRAS LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL ACELERA SU ADOPCIÓN, EL PRIMER SEMESTRE DEJÓ UNA CONCLUSIÓN MENOS VISIBLE PERO MUCHO MÁS IMPORTANTE: LAS EMPRESAS QUE ESTÁN OBTENIENDO MEJORES RESULTADOS NO SON NECESARIAMENTE LAS QUE INCORPORAN MÁS HERRAMIENTAS, SINO LAS QUE CUENTAN CON PROCESOS ORDENADOS Y DATOS CONFIABLES SOBRE LOS CUALES CONSTRUIR INTELIGENCIA. NEURALSOFT ANALIZA QUÉ DEJÓ LA PRIMERA MITAD DEL AÑO Y CUÁLES SERÁN LOS DESAFÍOS DEL SEGUNDO SEMESTRE.
El primer semestre confirmó que la inteligencia artificial dejó de ser una tecnología reservada para unas pocas compañías y comenzó a consolidarse como una herramienta de negocio. Sin embargo, más allá del crecimiento de su adopción, los primeros seis meses del año también dejaron una enseñanza que probablemente defina la competitividad de los próximos años: la IA genera valor cuando existe una base sólida de información sobre la cual trabajar.
En Argentina, esta evolución quedó reflejada en la primera Encuesta Nacional sobre Adopción de Inteligencia Artificial en PyMEs, que reveló que el 41,6% de las empresas ya utiliza alguna tecnología de IA y que casi la mitad de las organizaciones que todavía no la implementaron planea hacerlo en los próximos dos años. El sector de software y servicios informáticos lidera ampliamente la adopción, con un 85,4%, muy por encima del resto de las industrias.
Pero los mismos datos también muestran que el desafío recién comienza: el 56% de las empresas que utilizan inteligencia artificial aún se encuentra en una etapa experimental, apenas un 4% cuenta con un presupuesto específico para estas iniciativas y el 57% reconoce que todavía no mide formalmente el impacto que generan sobre su negocio.
Para Gustavo Viceconti, CEO de NeuralSoft, estos números reflejan que el mercado está entrando en una nueva etapa.
“Hace un año la conversación giraba alrededor de qué podía hacerse con inteligencia artificial. Hoy la pregunta cambió: cómo lograr que esa tecnología genere resultados concretos. La inteligencia artificial ya dejó de ser una promesa; el desafío ahora es convertirla en una capacidad real para el negocio. Y eso sólo es posible cuando existe una base de información integrada, consistente y confiable sobre la cual construir.”
Tres aprendizajes que marcaron el semestre
1 . El ERP recuperó un rol estratégico
Lejos de perder relevancia frente al auge de la inteligencia artificial, los sistemas de gestión volvieron a ocupar un lugar central dentro de las organizaciones. Hoy son la plataforma donde convergen la información comercial, financiera, logística y operativa, convirtiéndose en la principal fuente de datos que alimenta las soluciones de IA.
“En este contexto, el ERP deja de ser una herramienta administrativa para transformarse en la infraestructura core que hace posible una inteligencia artificial realmente útil para el negocio. Sin una operación integrada, la IA no tiene una base sólida sobre la cual generar valor.” afirma Viceconti.
2 . La calidad de los datos pasó a ser el verdadero diferencial competitivo
La incorporación de nuevas aplicaciones ya no garantiza mejores resultados. Las empresas comenzaron a comprender que el verdadero potencial de la inteligencia artificial depende de la calidad, consistencia e integración de la información con la que trabaja.
Cuando ventas, administración, finanzas, logística y producción operan sobre una única fuente de información, la empresa gana velocidad, reduce errores y puede tomar decisiones con mayor precisión.
“La inteligencia artificial es tan buena como los datos que la alimentan. Si una empresa tiene información dispersa, desactualizada o inconsistente, la IA simplemente va a producir respuestas más rápidas, pero no necesariamente mejores. La diferencia competitiva ya no está en quién incorpora más herramientas, sino en quién tiene mejores datos para alimentarlas.”, explica el CEO de NeuralSoft.
3 . El desafío dejó de ser incorporar IA para pasar a integrarla al negocio
Durante los primeros años de la transformación digital el objetivo era automatizar tareas. Hoy el desafío es diferente. Las organizaciones buscan integrar la inteligencia artificial a sus procesos de negocio para interpretar información, detectar patrones, anticipar escenarios y asistir la toma de decisiones.
Esto explica por qué las decisiones vinculadas con IA dejaron de involucrar exclusivamente al área de Sistemas y comenzaron a formar parte de la agenda de Dirección, Operaciones, Comercial y Finanzas. La inteligencia artificial dejó de ser una iniciativa tecnológica para convertirse en una decisión estratégica que atraviesa toda la organización.
El desafío ya no es incorporar IA, sino construir las condiciones para aprovecharla
Aunque la adopción continúa creciendo, los datos muestran que todavía existe una brecha importante entre experimentar con inteligencia artificial y generar valor de negocio. Para que la IA realmente logre esa transversalidad en la organización es necesario que primero se incorpore un ERP capaz de integrar la información y ofrecerla en tiempo real.
“Muchas empresas ya incorporaron herramientas de inteligencia artificial, pero todavía pocas lograron integrarlas a su modelo de gestión. El próximo desafío no será sumar más tecnología, sino hacer que esa tecnología forme parte de la manera en que la empresa opera, decide y genera valor todos los días.” sostiene Viceconti.
Lo que viene para el segundo semestre
Desde NeuralSoft estiman que durante los próximos meses continuará creciendo la integración entre los sistemas de gestión y las soluciones de inteligencia artificial, impulsando la aparición de agentes inteligentes capaces de automatizar procesos complejos, fortalecer el análisis predictivo y asistir cada vez más la toma de decisiones.
Sin embargo, consideran que el mayor desafío no estará en sumar nuevas herramientas, sino en preparar a las organizaciones para utilizarlas de manera efectiva.
“La tecnología cambia cada vez más rápido. Lo que no cambia es que las empresas siguen necesitando información confiable para tomar buenas decisiones. La inteligencia artificial potencia esa capacidad, pero no la reemplaza. Las organizaciones que entiendan esto serán las que logren convertir la IA en una ventaja competitiva sostenible.”, concluye Viceconti.
La primera mitad del año dejó una conclusión clara: la carrera por la inteligencia artificial ya comenzó, pero los verdaderos ganadores no serán necesariamente quienes incorporen más tecnología, sino quienes construyan primero una operación integrada, procesos consistentes y datos confiables sobre los cuales esa inteligencia pueda generar valor.





