Dr. Fernando Felice: “Por qué Argentina es hoy uno de los países con mayor consumo de medi-cina estética del mundo”

EL CIRUJANO PLÁSTICO Y DOCENTE DE LA UBA EXPLICA ESTE DATO QUE SE DESPRENDE DE UN ESTUDIO DE LA SOCIEDAD INTERNACIONAL DE CIRUGÍA PLÁSTICA ESTÉTICA Y REFLE-XIONA SOBRE LA CULTURA DE LA ESTÉTICA EN EL PAÍS Y LA NECESIDAD, ANTE ESTO, DE CUIDAR ESPECIALMENTE LA CAPACITACIÓN DE LOS PROFESIONALES.

Según los estudios de la Sociedad Internacional de Cirugía Plástica Estética (ISAPS), nuestro país se posiciona, hace al menos un par de años, entre los que tienen mayor consumo de medicina estética en el mundo, principalmente de procedimientos no quirúrgicos. Así, Argentina ocupa el 5.º lugar global en la aplicación de ácido hialurónico, con 233.250 procedimientos que representan el 4,2% del total mundial. En el caso de la hidroxiapatita de calcio, figura en el 6.º puesto con más de 48.094 aplicaciones, mientras que con la toxina botulínica alcanza 208.277 intervenciones, lo que equivale al 2,3% del total.

“Las razones detrás de este lugar en la lista de ISAPS son diversas. Sin dudas, en nuestro país hay una cultura estética muy importante, pero también los médicos se preparan cada vez más y se actualizan con los últimos procedimientos y las más novedosas técnicas y tecnologías”, comienza explicando el Dr. Fernando Felice, cirujano plástico, Director del Congreso Internacional Masterhub y docente de la Universidad de Buenos Aires.

“Somos un país que siempre tuvo una fuerte inclinación por el cuidado de la belleza, la estética y la imagen, y esto se refleja claramente en lo que los médicos escuchamos en los consultorios. Esto en sí es una buena noticia, ya que no sólo hace que hombres y mujeres busquen tratamientos estéticos sino que también cuiden su alimentación, hagan ejercicio físico y estén atentos a su salud. Otra buena noticia de esto es que hemos avanzado tanto en medicina estética que se retrasó mucho la llegada a las cirugías, siendo demorada su indicación por procedimientos mínimamente invasivos que ofrecen resultados rápidos, visibles y con menos tiempo de recuperación y sin efectos adversos”, continúa explicando el Dr. Felice.

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Los beneficios de muchos de estos tratamientos son también la explicación a la demanda que crece. Al ser procedimientos ambulatorios, los pacientes pueden retomar gran parte de su cotidianidad enseguida. “Cada vez también estamos obteniendo resultados progresivos y naturales, sin las marcas visibles que pueden dejar las intervenciones quirúrgicas. Otra ventaja es que se aplican en diferentes zonas del rostro, adaptándose a las necesidades específicas de cada paciente”, agrega el profesional.

Los riesgos: comenzar a un edad muy temprana y no acudir a profesionales capacitados
Sin embargo, que Argentina tenga un lugar tan relevante en la aproximación a la medicina estética no deja de tener ciertos riesgos. Lo primero que considera el profesional es que muchas veces se acercan a los consultorios personas demasiado jóvenes para pensar en un rejuvenecimiento facial. “Si bien hay casos de adolescentes que sí han madurado el tema incluso en una terapia, vemos a chicos que no están preparados para tomar una decisión permanente. Sus expectativas, influenciadas por los filtros de las redes sociales y algunos estándares de belleza irreales, suelen ser inalcanzables. Una cirugía o tratamiento no es una solución para problemas de baja autoestima o de aceptación. Los profesionales de la salud tenemos que tener la suficiente responsabilidad para hablarlo con ellos o con sus padres”, explica Felice.

En estos casos, también hay un riesgo de un Trastorno Dismórfico Corporal (TDC), que no es más que una percepción errónea de su cuerpo y su rostro, algo que no resuelve un procedimiento estético, sino que puede agravarse y llevar a una espiral de insatisfacción y de querer seguir con más y más intervenciones.

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“El otro riesgo que vemos a diario y que estamos atacando junto a muchos colegas es que esta búsqueda alta de tratamientos estéticos muchas veces termina en manos inexpertas. Se han incrementado en los últimos años las consultas o interconsultas en las que los pacientes llegan con las consecuencias indeseadas de tratamientos realizados por profesionales sin las credenciales necesarias. Se suceden no sólo problemas estéticos, sino también de salud y con complicaciones de distinto tipo. Entonces, esto de ser un país con una alta búsqueda de tratamientos estéticos también debe tener una correlación en la capacitación de los profesionales”, concluye el Dr. Fernando Felice, que dirige hace cinco años el Congreso Masterhub al que asisten más de 2.000 profesionales por edición para recibir clases y demostraciones prácticas de médicos de todo el mundo.