LA TRANSFORMACIÓN TECNOLÓGICA REDEFINE LA EFICIENCIA, EL MANTENIMIENTO Y LA TOMA DE DECISIONES EN LA INDUSTRIA DE OIL & GAS.
Vaca Muerta atraviesa una nueva etapa de desarrollo en la que la tecnología comienza a ocupar un lugar cada vez más estratégico. Junto con el crecimiento de la producción y de la infraestructura, las principales operadoras de la Cuenca Neuquina avanzan en la digitalización de sus procesos para mejorar la eficiencia, anticipar fallas y tomar decisiones con mayor rapidez.
Compañías como YPF, Tecpetrol y Shell Argentina forman parte de una industria que viene incorporando nuevas capacidades tecnológicas a sus operaciones. Centros de monitoreo, sensores instalados sobre activos, automatización y análisis de grandes volúmenes de datos son algunas de las herramientas que están transformando la gestión de los yacimientos.
El cambio no pasa únicamente por generar más información, sino por convertir los datos que produce una operación en decisiones concretas de negocio.
El desafío de esta transformación no pasa solamente por incorporar inteligencia artificial, sino por lograr que pueda escalar y generar impacto concreto en la operación. Según una encuesta de Gartner publicada en septiembre de este año, solo el 22% de las organizaciones logró escalar con éxito iniciativas de IA en múltiples unidades de negocio, mientras que el 85% de los líderes funcionales prevé aumentar su inversión en esta tecnología durante este año.
En una industria intensiva en activos como Oil & Gas, integrar la IA a los procesos operativos y al análisis de datos en tiempo real se vuelve clave para transformar la innovación en mejoras concretas de eficiencia, productividad y toma de decisiones.
“En una operación de esta escala, tener datos no es suficiente. El verdadero valor aparece cuando podemos analizarlos en tiempo real y utilizarlos para anticipar escenarios. La combinación de IoT e inteligencia artificial permite pasar de una lógica reactiva a una operación mucho más predictiva, con impacto directo en productividad, costos y seguridad” explica Gabriel Arango, Director de Tecnología de LatAm en GlobalLogic.
Del dato a la anticipación: una nueva lógica para las operaciones
Los yacimientos generan grandes volúmenes de información de manera permanente. Sensores y dispositivos IoT permiten capturar variables vinculadas al funcionamiento de equipos, presión, temperatura, vibraciones, producción y otras condiciones operativas.
Al integrar esa información con plataformas de datos y modelos de inteligencia artificial es posible identificar patrones, detectar anomalías y anticipar problemas antes de que generen una interrupción.
Uno de los casos de uso con mayor potencial es el mantenimiento predictivo. En lugar de intervenir un activo solamente cuando presenta una falla o siguiendo cronogramas rígidos, los datos permiten evaluar su comportamiento y detectar señales que indiquen cuándo es necesario actuar.
El objetivo es contar con una visión más completa de la operación y reducir los tiempos entre lo que ocurre en campo, su análisis y la decisión que se toma.
En Vaca Muerta, esta transformación ya puede observarse en la evolución hacia centros de operaciones capaces de concentrar información de múltiples yacimientos y acompañar decisiones en tiempo real.
Para GlobalLogic, uno de los principales desafíos de esta transformación se encuentra en la integración. Las operaciones industriales cuentan con equipamiento, sensores, sistemas de control y plataformas desarrolladas en momentos diferentes que necesitan comunicarse entre sí.
En este escenario, la convergencia entre tecnologías de la información y tecnologías operativas (IT y OT) se vuelve fundamental para construir una arquitectura capaz de integrar datos provenientes del campo, analizarlos y convertirlos en información útil para el negocio.
“Digitalizar una operación no significa simplemente sumar sensores o incorporar un modelo de IA. El desafío es conectar todo ese ecosistema de manera segura y lograr que la información llegue a las personas indicadas en el momento adecuado. Cuando eso ocurre, la tecnología deja de ser una capa adicional y empieza a modificar realmente cómo funciona la operación”, señala Arango.
En una industria en la que cada mejora en productividad puede tener impacto sobre grandes volúmenes de producción e inversión, la digitalización comienza a consolidarse como una variable competitiva.
El próximo desafío de Vaca Muerta, entonces, no será únicamente producir más. Será producir de manera cada vez más inteligente, conectada y eficiente.





