Una reflexión acerca de los conflictos

ME DEFINO COMO UNA LUCHADORA UTÓPICA QUE AMA A LAS PERSONAS, QUE SUEÑA CON QUE TODOS LOS JÓVENES TENGAN LA OPORTUNIDAD DE APRENDER Y QUE JUNTOS LOGREMOS HACER DE ESTE MUNDO UN LUGAR PACIFICO, SOLIDARIO, RESPETUOSO PARA BRINDARLE LA MANO AL QUE LO NECESITE.

Una de mis frases preferidas es: “tengo mi mano, hombro y oído listo para cuando los necesites” y de ese modo comenzaba a escuchar a mis estudiantes. Ellos sabían que un alguien estaba para ellos.

Como soy una persona curiosa y me gusta aprender comencé a indagar sobre las formas de afrontar y gestionar los conflictos. ¡Por que los conflictos? Porque ellos son inherentes a las personas y sus interrelaciones, son una parte esencial de las relaciones humanas, están “siempre” presentes.

“El conflicto consiste en un enfrentamiento o choque intencional entre dos seres o grupos de la misma especie que manifiestan los unos hacia los otros con intención hostil, generalmente acerca de un derecho, y que, para mantener, afirmar o restablecer el derecho, tratan de romper la resistencia del otro, usando eventualmente la violencia, la que podría llevar al aniquilamiento físico del otro”(Entelman, 2002)

A partir de esta definición podemos pensar el conflicto como una crisis y que podemos hacer con ella.

Ante un conflicto podemos negarlo, dejarlo de lado, ocultarlo, evitarlo, pensar que es un síntoma de mal funcionamiento del grupo, y en definitiva pensar que es un aspecto negativo y destructivo de la relación con el otro.

Sin embargo, si podemos advertir que es una señal natural e inevitable, necesario para el mejoramiento de la comunicación y el desarrollo del grupo, entonces, será una mirada positiva y constructiva necesaria para mejorar la eficacia de la evolución del grupo.

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Esta mirada interaccionista pensando en las relaciones de las personas difiere de las miradas tradicionales donde el conflicto era considerado disruptivo, disfuncional y negativo para el desarrollo y desempeño del grupo.

En mis años de docente y directora de nivel secundario he aprendido que el conflicto debe ser tenido en cuenta, considerado como oportunidad de cambio y crecimiento y al gestionado buscaremos alcanzar nuevas y mejores metas.

En definitiva, un conflicto es una crisis y una crisis es la oportunidad para el cambio.

Por Lic. Silvia T. Saucedo (Argentina)