Un tumor en el corazón de un niño de 3 años: la cirugía de alta complejidad que cambió la vida de una familia

LA HISTORIA DE CONSTANZA Y DANIEL: UNA FAMILIA QUE BUSCÓ RESPUESTAS POR MÁS DE DOS AÑOS PARA TRATAR EL CORAZÓN DE SU HIJO, QUE PADECÍA UN TUMOR CARDÍACO POCO FRECUENTE. A DOS MESES DE UNA CIRUGÍA DE ALTÍSIMA COMPLEJIDAD, QUE REQUIRIÓ LA REALIZACIÓN DE UNA RÉPLICA DEL CORAZÓN Y EL ENSAYO DE DIFERENTES ESCENARIOS, EL NIÑO VA AL JARDÍN Y TIENE UNA VIDA PLENA.

La historia comenzó antes del nacimiento. En una de las últimas ecografías del embarazo, los médicos observaron que una pared del corazón del bebé estaba engrosada. Con seis meses de vida, un ecocardiograma detectó la presencia de  un tumor en el ventrículo izquierdo.

A partir de allí, la familia comenzó un recorrido de casi dos años marcado por consultas e incertidumbre en diferentes instituciones. También, atravesaron la indicación de tratamientos con medicación,  bajo la sospecha de otro tipo de tumor, pero la lesión no disminuía.

Sus padres buscaron nuevas opiniones, incluso en el exterior. Un cirujano en Barcelona les planteó que el tratamiento debía ser quirúrgico y les dio una referencia en Argentina: el Dr. Jorge Barretta. En paralelo, otra especialista de nuestro país derivó el caso con la Dra. Natalia Nápoli. Dos caminos diferentes terminaron señalando al equipo del Hospital Italiano.

Cuando llegó al Hospital Italiano, se realizó una nueva evaluación clínica y por imágenes. La hipótesis fue que se trataba de un fibroma cardíaco, diagnóstico luego confirmado por Anatomía Patológica. La indicación fue avanzar con una cirugía para retirar el tumor.

El fibroma cardíaco es un tumor benigno poco frecuente que se desarrolla en el músculo del corazón. Aunque puede no generar síntomas, su ubicación y tamaño pueden afectar estructuras cardíacas y aumentar el riesgo de alteraciones del ritmo.

LEER  ¿Por qué lagrimean los ojos durante el invierno?

“Era un niño sin síntomas y eso hacía que la decisión fuera todavía más difícil para la familia. Pero el tumor implicaba riesgo de muerte súbita por arritmias. Aunque ellos veían a su hijo bien, existía un riesgo concreto”, explicó la Dra. Natalia Nápoli, Subjefa del servicio de Cardiología Infantil del Hospital Italiano.

Para la familia, la decisión tampoco fue sencilla. Estaban dispuestos a viajar a Barcelona si era necesario, pero después de conocer al equipo decidieron avanzar en Argentina. La familia resumió aquel momento con una frase: el día de la cirugía fue “el peor día de nuestras vidas, pero también el mejor”.

Una réplica del corazón antes de entrar al quirófano

El tumor había crecido hacia el interior del ventrículo izquierdo y estaba muy próximo a estructuras fundamentales, entre ellas la válvula mitral y una arteria coronaria.

Para estudiar esas relaciones anatómicas y anticipar posibles escenarios quirúrgicos, el equipo creó una maqueta tridimensional a escala real del corazón del niño y del tumor a partir de sus estudios por imágenes.

“La maqueta fue una herramienta muy importante porque nos permitió estudiar la relación del tumor con la válvula mitral y con la arteria coronaria, y categorizar mejor el riesgo antes de entrar al quirófano”, señaló Napoli.

La intervención requería prever distintos escenarios: reemplazar la válvula mitral si quedaba comprometida, reparar la arteria coronaria si se lesionaba o recurrir a asistencia circulatoria o trasplante.

“Una cirugía como esta no depende solamente del cirujano. Requiere todo un soporte hospitalario: diagnóstico por imágenes, terapia intensiva, especialistas de distintas áreas, asistencia circulatoria y la posibilidad de responder frente a diferentes escenarios”, explicó el Dr. Jorge Barretta, jefe del Servicio de Cirugía Cardíaca Pediátrica y Trasplante Cardíaco-Cardiopulmonar del Hospital Italiano.

LEER  Martín Fierro de Salud: Fleni obtuvo la distinción en investigación con compromiso social

Una cirugía de enorme complejidad

La operación se realizó en junio con éxito. Los cirujanos pudieron identificar un plano que permitió separar el tumor del tejido cardíaco y retirarlo. La válvula mitral pudo conservarse y la arteria coronaria tampoco resultó comprometida. El análisis anatomopatológico confirmó el diagnóstico de fibroma cardíaco.

“Era una cirugía de altísima complejidad. Habíamos planificado qué hacer si la válvula mitral no podía conservarse, si se comprometía la coronaria y qué alternativas de soporte teníamos. Finalmente pudimos retirar el tumor preservando esas estructuras y el resultado fue muy bueno”, destacó Barretta.

A varios meses de la intervención, el niño está de alta y continúa con controles periódicos. “Hoy está muy bien y puede llevar una vida normal”, afirmó Napoli.

Según los especialistas, encontrar un tumor con estas características, tamaño, ubicación e indicación quirúrgica es extremadamente infrecuente.

En el marco del Día Mundial del Corazón, la historia pone el foco no solamente en una cirugía, sino en todo aquello que la hizo posible: diagnóstico, planificación, tecnología, experiencia, trabajo interdisciplinario y la decisión compartida con una familia que tuvo que confiar mientras veía a su hijo aparentemente sano.

Después de casi dos años de incertidumbre y una cirugía que implicaba múltiples riesgos, puede hacer algo tan simple y tan enorme como vivir una vida plena. “Siempre cuento que esta es una historia triste con un final feliz, nuestro hijo nunca tuvo síntomas, pero sabíamos que teníamos que hacer algo porque estaba muy comprometido su futuro. Hoy va al jardín, tenemos un montón de cosas planificadas para él y puede vivir una vida plena”, concluyó Constanza.