EL ESCRITO LLAMA A REFLEXIONAR SOBRE CÓMO EL CUERPO SE HA CONVERTIDO EN TERRITORIO DE INTERVENCIÓN CONSTANTE Y EL IMPACTO QUE ESTO TIENE EN LA SALUD EMOCIONAL DE LAS PERSONAS. EL AUGE DE LOS GIMNASIOS, LA DEMOCRATIZACIÓN DE LA CELEBRIDAD Y EL PESO EXTRA QUE LAS MUJERES TIENEN QUE AFRONTAR, SON ALGUNOS DE LOS TEMAS QUE SUBRAYAN LOS ESPECIALISTAS.
TRAMA, el observatorio de la agencia creativa y de tecnología VML Argentina, presenta el ensayo titulado “Cuerpo sin Cuerpos”, una radiografía profunda de cómo la sociedad contemporánea ha transformado el cuerpo humano en un territorio de intervención permanente regido por los imperativos de optimizar, medir y ensamblar. El mismo nace producto de un exhaustivo relevamiento y análisis llevado adelante por un equipo de sociólogos, psicólogos, analistas culturales y profesionales de la comunicación social.
“Presentar este nuevo volumen de TRAMA nos genera una alegría profunda, no solo por el proceso que implicó, sino por la urgencia de los interrogantes que logramos sistematizar. Buscamos generar un marco de análisis que invite a la reflexión crítica, pero también al reencuentro con nuestra propia materialidad en un mundo que tiende a la desconexión.”, dijo entusiasmada Fabiana Antonelli, Chief Strategy Officer en VML Argentina.
De acuerdo al ensayo, en un contexto de incertidumbre económica y volatilidad política, el cuerpo ha dejado de ser “el hogar de nuestra esencia” para convertirse en el último refugio de control y en una superficie de rendimiento. En línea, la sociedad está migrando del “cuerpo-máquina” a un modelo de gestión biológica radical, donde crece a una tasa anual del 17% el uso de dispositivos para monitorear el sueño, el ritmo cardíaco y la nutrición; transformando los procesos vitales en diagnósticos de un sistema que requiere mejoras constantes.
El arribo a estas conclusiones llega del análisis de datos referidos a variables como: presencia de gimnasios y el uso de redes sociales como vidriera para presentarse al mundo, entre otras. “Los datos a los que se hace referencia en el ensayo son el síntoma de una transformación cultural profunda en la que el cuerpo se ha convertido en el nuevo termómetro de la salud social. Conocer lo que está pasando nos permite dimensionar el nivel de agotamiento y autoexigencia al que estamos expuestos, ofreciendo una base sólida para empezar a discutir cómo recuperar una relación más humana y menos performática con nuestra propia materialidad.”, detallan María Martin Sidrás y Federico Roales, líderes del equipo editorial a cargo de la investigación y escritura del ensayo.
“Cuerpo sin Cuerpos” pone luz sobre algunos datos que sirven como indicadores y disparadores para replantear lo que sucede a nivel sociedad. De acuerdo a investigaciones previas: por cada iglesia, hay 4 gimnasios. Este indicador deja ver cómo en las ciudades el gimnasio toma cada vez más fuerza, de la mano del incremento en el cuidado del cuerpo. Otra reseña que refuerza la premisa de que el cuerpo se ha convertido en sí mismo en una superficie de rendimiento es que la musculación en Argentina creció, sólo entre 2021 y 2023, un 50%, dando lugar al desplazamiento del concepto de ocio por el de “disciplina corporal estricta”.
El escrito también llama a la reflexión sobre lo que denomina “La democratización de la celebridad”, fenómeno que se da gracias a la tecnología, en el que la exteriorización de la vida privada ya no es exclusiva de los famosos. Lo que está sucediendo es que con el auge de las nuevas tecnologías se democratiza la visibilidad y nace una cultura de autoconstrucción a través de imágenes. En línea, se da una obsesión por mostrar y validar el cuerpo en plataformas digitales que refuerza estándares de perfección y comparación constante. Dicho en otras palabras: el “yo” ahora se estructura desde la imagen y el desempeño visible, convirtiendo al cuerpo en un medio de comunicación que debe emitir señales constantes de éxito.
Este nuevo régimen corporal no impacta a todos por igual. Mientras la tecnología promete una actualización eterna del “yo”, las mujeres continúan enfrentando una vigilancia minuciosa que traduce la salud en una corrección constante de la imagen. Según datos mencionados en el ensayo, el 91% de los comentarios negativos sobre cuerpos en redes se dirigen a mujeres, y el 60% son referidos al peso corporal y la necesidad de bajar de peso aunque no haya indicación médica.
Así las cosas, al transformar procesos vitales en diagnósticos de un sistema que exige mejoras sin pausa, la sociedad se enfrenta a una “patología de la insuficiencia”. La búsqueda de la “mejor versión” no es gratuita y, como consecuencia, emerge una carga psíquica que en muchos casos puede resultar abrumadora. “En un mundo donde la performance es el valor supremo, la depresión y la ansiedad aparecen como patologías de la insuficiencia ante la imposibilidad de cumplir con expectativas de perfección inalcanzables.”, cerró Ronny Weter, General Strategy Director de VML Argentina y a cargo de la dirección editorial del proyecto.
En un sistema que procesa la vulnerabilidad como una falla y el cansancio como un desvío, “Cuerpo sin Cuerpos” abre un interrogante final sobre la sostenibilidad de este modelo: en un mundo que empuja a durar más y fallar menos, la verdadera resistencia parece residir en el derecho a la opacidad, al ocio improductivo y al reencuentro con una materialidad que no necesite ser medida para existir. “Cuerpo sin Cuerpos” plantea el desafío de trazar nuevas líneas de fuga, espacios donde el cuerpo deje de ser una superficie de gestión y vuelva a ser un territorio vivido.





