Problemas digestivos, de piel y articulares encabezan las consultas en las veterinarias

LOS GATOS GANAN ESPACIO EN LAS VETERINARIAS

El 82% de las consultas de los tutores de mascotas son por problemas digestivos, el 75% por problemas dermatológicos o alérgicos y el 54% por problemas osteoarticulares o dolor.

La alimentación, la prevención y los problemas urinarios en gatos también aparecen como ejes centrales.

Vómitos, diarreas, gastroenteritis, dermatitis, alergias, dolores articulares y problemas urinarios forman parte de la escena cotidiana que describen los veterinarios consultados. El relevamiento realizado por el laboratorio Konig, no muestra una única enfermedad dominante, pero sí una combinación de problemas que se repite con fuerza y que puede ofrecer señales importantes para quienes conviven con animales de compañía.

El relevamiento realizado con más de 30 veterinarias, la tendencia más marcada está en los trastornos digestivos. El 82,1% de las respuestas menciona problemas gastrointestinales, vómitos, diarreas, gastroenteritis, inapetencia o signos digestivos. En segundo lugar, aparecen los problemas dermatológicos y alérgicos, presentes en el 75% de las consultas de los tutores, con referencias a dermatitis, prurito, alergias, atopia y problemas de piel. El tercer gran grupo corresponde a los problemas osteoarticulares y el dolor, mencionados en el 53,6%, incluyendo dolores de columna, rengueras, claudicaciones y dificultades articulares.

“En el caso de las alergias por suerte hoy existen nuevos tratamientos y más prolijos, en base de baños, anticuerpos, y que son más fáciles de realizar”, cuenta médico veterinario Ariel Capdevielle.

Esta clasificación que surge de la encuesta combina tanto las consultas preventivas y situaciones que requieren atención urgente. Las vacunas, los planes sanitarios y las castraciones aparecen en el 39,3% de las respuestas, el mismo porcentaje que los problemas urinarios o renales. La otitis figura con el 35,7% de consultas. Más atrás aparecen los motivos respiratorios y los traumatismos, las urgencias o las cirugías, con 25% cada uno. Las enfermedades infecciosas, parasitarias o transmitidas por vectores aparecen en el 17,9%, mientras que los tumores y las neoplasias son mencionados en el 14,3%.

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“Estas patologías son de mucha frecuencia en las veterinarias. Por suerte contamos con muchas herramientas para atender las patologías de base; incluso hay profesionales especialistas en estas patologías; y es muy importante trabajar con especialistas para que no se escape nada”, agrega Capdevielle.

Por su parte la médica veterinaria María Agustina Dodda, destaca que la mayor conciencia por parte de las familias y los tutores hace que también haya más consultas, “hoy las familias tienen mucha más información. Hoy con la tecnología, muchos tutores ya vienen sabiendo o suponiendo que tiene su mascota por haber investigado en internet o con chat GPT. A veces con aciertos y otras veces no. Pero sí vemos la mayor conciencia y un vínculo mas profundo con su mascota”.

La alimentación aparece como un factor transversal

Cuando se les preguntó por las causas o factores asociados a esas consultas, la alimentación fue el tema más mencionado: aparece en el 54% de las respuestas. Los profesionales relacionan la dieta con gastroenteritis, vómitos, diarreas, indiscreciones alimentarias, exceso de comida, cambios de alimento, alergias y, en algunos casos, problemas urinarios. La calidad percibida del alimento, los hábitos del animal y las decisiones del tutor forman parte de la lista de causas, que también incluye el precio y el acceso a productos específicos.

Después de la alimentación, aparecen los factores ambientales, externos o vinculados con vectores, que se mencionan en casi un 27% de las respuestas y como causa de las problemáticas más presentadas. En el mismo porcentaje se mencionan al tutor, la educación y los cuidados. La edad o la longevidad aparecen en el 25%, al igual que la falta de prevención o de un plan sanitario. Los factores socioeconómicos se mencionan en el 14%. La genética o la raza y los factores infecciosos o parasitarios aparecen en casi un 11% cada uno, mientras que los accidentes o traumatismos aparecen en el 7%.

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En otras palabras, la explicación de los problemas no se limita a una enfermedad puntual, sino que se combinan alimentación, prevención, ambiente, edad, genética, información disponible y posibilidades económicas para acceder a la atención.

“Muchas consultas están relacionadas directamente con la estacionalidad. En épocas de más calor las consultas tienen su origen en los golpes de calor o problemas de piel por más parásitos”, explica Dodda.

El eje felino: problemas urinarios y una demanda que gana espacio

Uno de los patrones que se repite a lo largo del relevamiento es la asociación entre los gatos y los problemas urinarios. Aparecen el síndrome urológico felino, la cistitis, las obstrucciones urinarias y los trastornos de las vías urinarias. La categoría urinaria o renal aparece en el 39% de las respuestas. Muchos de los profesionales consultados señalan que estos cuadros aumentaron o que se observan con mayor frecuencia. A partir del relevamiento aparece una marcada tendencia de crecimiento de las consultas de gatos y que se atienden más felinos que perros.

Entre las enfermedades nuevas más identificadas aparecen la esporotricosis felina, la hemoparasitosis, la ehrlichia, las endocrinopatías, la cistitis felina y enfermedades asociadas a vectores o a la falta de recursos.  En lo que todos los profesionales coinciden es en el aumento de la cantidad de gatos atendidos.

Especie y raza: no todos los animales llegan al consultorio por lo mismo

A la hora de saber si hay diferencias especie o raza la respuesta fue contundente. El 89% de las respuestas afirma que sí existen diferencias. Los ejemplos aportados por los profesionales muestran algunos patrones concretos. Los gatos aparecen vinculados con problemas urinarios. Los perros son señalados como más afectados por patologías alérgicas. Los Caniches son relacionados con problemas de piel y otitis. Ovejeros alemanes, Golden y Labradores aparecen asociados a dificultades en caderas, rodillas o articulaciones. El Bulldog francés es mencionado por atopia, problemas respiratorios o patologías poco frecuentes.

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“Este relevamiento nos confirma que la salud de los animales de compañía no puede abordarse desde una única variable. El mensaje que se desprende es concreto: la prevención, la alimentación adecuada, la observación de cambios y la consulta temprana forman parte de la salud cotidiana del animal”, comenta Lucía Marcerou, médica veterinaria del laboratorio König “Y esto hace que como industria, tengamos la responsabilidad de acompañar a los veterinarios y a las familias con información y soluciones que ayuden a detectar antes, prevenir mejor y cuidar de manera personalizada a cada animal”.

Las razas que más consultan

El Caniche o Poodle se lleva el 82,1% de las consultas. Le siguen los mestizos, con el 64%, de las consultas y el Bulldog Francés, con 57%. El Dachshund o Salchicha y el Labrador aparecen con el 35,7% cada uno, mientras que el Golden aparece con el 32%.

Más atrás se ubican el Pitbull, con 21,4%; el Ovejero Alemán, con 17,9%; y el Boxer, el Chihuahua y el Dogo, con 7,1% cada uno.

Los resultados describen una salud animal atravesada por condiciones cotidianas y no solamente por enfermedades aisladas. La convivencia, los hábitos y las características propias de cada animal parecen definir tanto el tipo de consulta como el momento en que se busca ayuda. En este escenario, el bienestar depende de reconocer esas diferencias a tiempo y de sostener cuidados consistentes, capaces de adaptarse a las necesidades que aparecen en cada etapa de la vida.