CON MÁS DE 26.000 COMPAÑÍAS INSTALADAS EN DMCC, UN ECOSISTEMA TECNOLÓGICO QUE YA SUPERA LAS 4.000 EMPRESAS Y UN FLUJO RÉCORD DE INVERSIÓN EXTRANJERA, DUBÁI BUSCA TRANSFORMARSE EN UNA PLATAFORMA DE EXPANSIÓN PARA COMPAÑÍAS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL, SOFTWARE, GAMING Y CRIPTO.
Durante años, para una empresa tecnológica argentina, internacionalizarse significó casi automáticamente mirar hacia Estados Unidos. Miami, Delaware, Nueva York o Silicon Valley siguen siendo destinos naturales para founders que buscan clientes, capital o una estructura societaria fuera del país. Sin embargo, el crecimiento de Asia, Medio Oriente y África, sumado a la aparición de nuevos hubs empresariales, está ampliando ese mapa.
Dubái es probablemente uno de los casos más interesantes. No solamente por su régimen fiscal o por su posición geográfica, sino porque durante los últimos años construyó deliberadamente un ecosistema destinado a atraer compañías, inversores y talento internacional.
Los números muestran que el fenómeno ya adquirió una escala relevante: en 2025, Dubái volvió a ocupar el primer puesto mundial en cantidad de nuevos proyectos greenfield de inversión extranjera directa, por quinto año consecutivo. La ciudad recibió 1.253 proyectos, un 10,5% más que el año anterior, y concentró el 7% de todos los proyectos greenfield registrados globalmente. Además, esos proyectos representaron unos USD 8.830 millones de capital anunciado y la creación de 38.918 puestos de trabajo.
El crecimiento tecnológico ocupa un lugar importante dentro de esa estrategia. DMCC —Dubai Multi Commodities Centre—, uno de los principales distritos de negocios y zonas francas de Dubái, terminó 2025 con más de 26.000 empresas registradas y más de 2.300 nuevas incorporaciones durante ese año. La tecnología ya es su mayor ecosistema sectorial, con más de 4.000 compañías.
Ese crecimiento no se limita a compañías de software tradicionales. DMCC desarrolló verticales específicas para inteligencia artificial, criptomonedas, gaming y, más recientemente, ciberseguridad. Su Crypto Centre reúne más de 750 empresas; el AI Centre llegó a 159 compañías al cierre de 2025, después de sumar 77 en apenas un año; y el Gaming Centre alcanzó las 152. En julio de 2026, DMCC lanzó además una plataforma tecnológica unificada, DMCC Tech, que agrupa estas comunidades junto con una nueva vertical de cybersecurity que ya reúne más de 200 compañías.
Para una empresa tecnológica de América Latina que ya tiene producto, clientes y cierto grado de madurez, esos datos empiezan a plantear una pregunta distinta: una vez superado el mercado doméstico, ¿tiene sentido pensar exclusivamente en Estados Unidos o Europa como plataforma de internacionalización?
De una sociedad en el exterior a un ecosistema de negocios
Patricio Poplavsky, fundador de Poplavsky Group, lleva casi cinco años operando desde Dubái y más de 25 años trabajando en derecho internacional. Desde su experiencia, uno de los principales errores es reducir la conversación sobre Emiratos Árabes Unidos exclusivamente al aspecto impositivo.
“Las oportunidades de networking, de conseguir clientes y de apertura son monumentales desde Emiratos Árabes”, explica Poplavsky. Para él, la ventaja central es la integración de una estructura jurídica, conectividad internacional y acceso a una red empresarial donde conviven inversores, grandes corporaciones, compañías tecnológicas, entidades financieras y reguladores.
Ese punto resulta particularmente relevante para compañías digitales. Una empresa argentina puede constituir una sociedad en distintas jurisdicciones y operar internacionalmente. La diferencia aparece cuando esa estructura permite además integrarse a una comunidad de negocios capaz de generar clientes, socios, inversores o acceso a otros mercados.
DMCC, por ejemplo, reúne actualmente compañías provenientes de más de 180 países y habilita más de 1.000 actividades comerciales diferentes. La organización estima que representa alrededor del 15% de la inversión extranjera directa anual de Dubái.
La apuesta de Emiratos por convertirse en un centro tecnológico tampoco parece coyuntural. La estrategia oficial del país busca duplicar la contribución de la economía digital al PBI, llevándola del 9,7% registrado en 2022 al 19,4% en el plazo de una década.
Por qué la geografía vuelve a importar en la economía digital
Uno de los argumentos tradicionales de las compañías tecnológicas era que la ubicación física perdería importancia. En buena medida ocurrió: una empresa de software argentina puede vender a Estados Unidos, México o España sin mover sus oficinas. Sin embargo, cuando el objetivo deja de ser simplemente exportar servicios y pasa a ser construir una compañía global, la localización del management, la estructura societaria, el acceso al capital y las relaciones comerciales vuelven a adquirir peso.
Dubái ocupa una posición particular en ese mapa. Funciona como punto de conexión entre Europa, Asia, África y Medio Oriente, y se encuentra dentro de una región que viene incrementando fuertemente su capacidad de atraer capital. Emiratos Árabes Unidos recibió USD 48.300 millones de inversión extranjera directa durante 2025, su cuarto récord anual consecutivo, y ascendió al noveno lugar mundial entre los países receptores de inversión. El país registró además 1.562 proyectos greenfield, la segunda cifra más alta del mundo.
Para sectores como software B2B, fintech, inteligencia artificial, ciberseguridad, gaming o blockchain, eso abre una posibilidad interesante. Una compañía puede conservar su talento técnico y buena parte de sus operaciones en América Latina y, al mismo tiempo, utilizar Dubái como plataforma comercial o institucional para acercarse al Golfo, India, Sudeste Asiático, África o Europa.
No significa que sea la estructura adecuada para todas las empresas. El costo de instalarse es mayor que en jurisdicciones sencillas como Estados Unidos y la elección de la zona franca, la licencia y la estructura corporativa depende de la actividad y del objetivo de cada compañía. En la conversación mantenida con Poplavsky, él mismo remarcó que existen numerosas Free Zones y que no siempre DMCC es necesariamente la opción correcta: la elección debe hacerse en función del negocio, su sector y el tipo de expansión buscada.
Impuestos: atractivos, pero bastante más complejos que “cero”
También conviene desmontar otro mito. Emiratos Árabes Unidos no es simplemente una jurisdicción donde “no se pagan impuestos”. Desde 2023 existe un impuesto corporativo federal. La tasa general es del 0% sobre los primeros AED 375.000 de renta imponible y del 9% sobre la renta imponible que excede ese monto. Las empresas calificadas dentro de Free Zones pueden acceder a un tratamiento del 0% sobre determinados ingresos que cumplan con los requisitos establecidos por la regulación.
Para un empresario argentino, además, abrir una compañía en Dubái no elimina automáticamente sus obligaciones fiscales locales. Residencia legal, residencia fiscal y residencia societaria son conceptos diferentes. Poplavsky remarca que una empresa puede establecerse en Emiratos sin que el accionista tenga que vivir allí permanentemente, aunque determinadas estructuras y operaciones bancarias pueden resultar más sencillas cuando existe residencia local. El cambio de residencia fiscal, en cambio, exige analizar las reglas tanto de Emiratos como del país de origen.
La pregunta correcta para una empresa tecnológica, por lo tanto, probablemente no sea “¿cuánto impuesto puedo ahorrar?”, sino “¿qué quiero conseguir creando una presencia en Dubái?”. Para algunas compañías será captar clientes. Para otras, levantar capital, construir reputación internacional, acercarse a mercados asiáticos o desarrollar una estructura corporativa regional. En determinados casos, el beneficio fiscal será relevante; en otros, será secundario.
El factor reputación y acceso
Poplavsky destaca incluso un elemento menos tangible: la reputación que puede generar operar desde Dubái frente a determinadas contrapartes internacionales. En su experiencia, la “chapa” de estar establecido allí puede terminar siendo más importante que el propio incentivo fiscal.
Tiene sentido dentro de un mercado donde las relaciones personales y el networking conservan un peso considerable. La ciudad recibe grandes multinacionales, family offices, fondos, startups y profesionales llegados de prácticamente todas las regiones del mundo. DMCC señala que más de 100.000 personas viven y trabajan dentro de sus distritos de Jumeirah Lakes Towers y Uptown Dubai.
El desafío, naturalmente, es que la misma dinámica exige presencia, reputación y capacidad real de ejecución. No alcanza con abrir una sociedad y esperar que aparezcan oportunidades. Para aprovechar el ecosistema hay que participar de él.
Un webinar dirigido específicamente a Latinoamérica
En ese contexto, el próximo 10 de septiembre de 2026 se realizará el webinar “Dubái: un hub de crecimiento para la tecnología de LATAM”, organizado dentro de la iniciativa Made For Trade Live de DMCC junto con Poplavsky Group. El encuentro será online y estará dirigido especialmente a empresas de inteligencia artificial, criptomonedas y tecnología de América Latina que estén evaluando una expansión internacional.
La agenda incluye cómo establecer una empresa tecnológica en Dubái, el funcionamiento de los ecosistemas de IA y cripto de DMCC, casos de compañías que ya se instalaron allí, alternativas para utilizar Emiratos como plataforma hacia mercados regionales y globales, y recomendaciones concretas sobre el proceso de internacionalización.
Participará Ahmed Bin Sulayem, presidente ejecutivo y CEO de DMCC, acompañado por Patricio Poplavsky y Vanina Molina, de Poplavsky Group, junto con ejecutivos responsables de desarrollo de negocios y de los centros de Inteligencia Artificial y Criptomonedas de DMCC.
La elección de América Latina como foco tampoco es casual. Durante la preparación del evento, Poplavsky explicó que DMCC busca profundizar sus vínculos con la región y que el encuentro tecnológico forma parte de una estrategia más amplia de acercamiento a empresas latinoamericanas. El objetivo no es solamente explicar cómo constituir una compañía, sino mostrar a empresarios que quizás nunca consideraron Emiratos que existe una alternativa adicional dentro del mapa de expansión internacional.
Para los empresarios argentinos, la oportunidad quizá esté justamente en empezar a incorporar esa alternativa antes de necesitarla. Estados Unidos seguirá siendo un mercado central y Europa continuará siendo una referencia natural para muchas compañías. Pero en una economía donde el capital, los clientes y el crecimiento se desplazan cada vez más hacia múltiples polos, Dubái está construyendo argumentos para dejar de ser un destino exótico y convertirse en una opción que, al menos, merece entrar en la conversación estratégica.
“Dubái: un hub de crecimiento para la tecnología de LATAM” se realizará el jueves 10 de septiembre, de 19:00 a 20:00 GST, en modalidad online vía Zoom. La participación requiere registro previo.






