ANTE LA POSIBLE NUEVA TARIFA DEL 25% APLICADA POR ESTADOS UNIDOS A LOS PRODUCTOS BRASILEÑOS, ALEX HOFFMANN DEFIENDE PIX Y REFUERZA QUE NO FUE CONCEBIDO COMO UN INSTRUMENTO DE COMPETENCIA CONTRA EMPRESAS EXTRANJERAS.
“Las empresas de tarjetas también se benefician de Pix. No existe competencia desleal”, afirma el CEO de PagBrasil.
Pix volvió a ocupar un lugar central en la agenda de la Casa Blanca: la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), concluyó una investigación y determinó que Brasil incurre en una serie de prácticas que “cargan o restringen” el comercio estadounidense. El organismo sostuvo que el Banco Central de Brasil estaría otorgando ventajas al sistema de pagos brasileño, lo que perjudicaría a empresas estadounidenses que operan en el sector. Estas afirmaciones fueron incluidas entre los argumentos utilizados para justificar el nuevo arancel del 25% que Estados Unidos podría aplicar a los productos brasileños.
Además de Pix, las quejas incluyen el comercio informal de la Rua 25 de Março, el etanol e incluso la deforestación. “Se trata de una mezcla muy heterogénea y, precisamente por eso, el verdadero foco de esta acción nunca estuvo completamente claro. Todo indica que se trata menos de una medida técnica y más de una pieza dentro del tablero de negociación comercial de Estados Unidos”, afirma Alex Hoffmann, CEO de PagBrasil.
Según Hoffmann, desde el punto de vista regulatorio no existe una base técnica clara para considerar a Pix como una práctica comercial desleal. “Pix fue creado por el Banco Central de Brasil con el objetivo de desarrollar una infraestructura eficiente de pagos instantáneos, ampliar la inclusión financiera, reducir la dependencia del efectivo y disminuir la concentración bancaria. No fue concebido como una herramienta para competir con las tarjetas. De hecho, las instituciones financieras extranjeras que operan en Brasil también participan en Pix bajo las mismas condiciones regulatorias”.
Es importante destacar que el mercado de tarjetas continuó creciendo incluso después de la consolidación de Pix. Según la Abecs (Asociación Brasileña de Empresas de Tarjetas de Crédito y Servicios), las transacciones con tarjetas en Brasil movilizaron R$ 4,5 billones en 2025, lo que representa un crecimiento del 125% en comparación con 2020, año en que Pix fue lanzado.
“Pix le dio soberanía en pagos a Brasil. Se trata de una modernización estructural de la infraestructura doméstica de pagos y no de una práctica dirigida contra empresas estadounidenses. Es cierto que la participación porcentual de las transacciones con tarjeta de crédito disminuyó. Actualmente, Pix representa más del 54% de las transacciones de pago en Brasil. Sin embargo, el volumen total de transacciones con tarjeta se ha más que duplicado desde el lanzamiento de Pix. Es decir, el mercado creció significativamente, impulsado por una masiva inclusión financiera”, concluye Alex Hoffmann.







