QUÉ RÁPIDO PASA EL TIEMPO.
YA CASI TERMINA NOVIEMBRE Y EMPIEZA DICIEMBRE, EL ÚLTIMO MES DEL AÑO, CON EL CRUDO INVIERNO Y LOS RECUERDOS DE LOS QUE YA NO ESTÁN. LA NAVIDAD ESTÁ POR LLEGAR Y DESPUÉS EL AÑO TERMINA Y EMPIEZA OTRA FECHA EN EL CALENDARIO. OTRO AÑO NUEVO, OTRO AÑO CON PROMESAS Y METAS QUE MUCHAS VECES NO SE CUMPLEN.
Esta vida de modernidad nos hace vivir muy de prisa y la mercadotecnia a veces nos ciega la mentalidad, pensando solo en regalar.
La vida de antes era diferente; los regalos no eran importantes, lo importante era la reunión familiar, darnos el abrazo de Navidad y Año Nuevo, deseándonos felicidad, paz y armonía, un nuevo año de prosperidad.
No sé si todavía eso se pueda rescatar.
El amor y el cariño por nuestros seres queridos no tienen precio; tener familia es un privilegio. Ojalá entendamos que en esta vida estamos de paso y los recuerdos ya no se pueden abrazar. Siempre hablamos de tiempo y tiempo, y cuando se nos va, queremos regresar hablando del pasado.
Lo hubiera abrazado, le hubiera dicho te quiero, lo hubiera visitado, lo hubiera perdonado, le hubiera pedido perdón, le hubiera dicho me haces falta, le hubiera dicho gracias por todo.
Silvia López Briones
La Dama de la Poesía
Ciudad de México.

