UN NUEVO INFORME DE PICKAPPLY REVELÓ DATOS Y TENDENCIAS ACERCA DE CÓMO SE ESTÁN TRANSFORMANDO LOS EQUIPOS DE TRABAJO EN LAS INSTITUCIONES EDUCATIVAS PRIVADAS ARGENTINAS Y CUÁLES SON LOS PUESTOS QUE BUSCAN.
Durante décadas, el mercado laboral educativo en Argentina fue relativamente predecible. Los profesionales más afines a la industria, por naturaleza, siempre fueron docentes, directivos, preceptores, secretarios y equipos de orientación. Sin embargo, el contexto fue cambiando y hoy los ecosistemas educativos necesitan abarcar diversas áreas de trabajo más allá de la educación para ser competitivos en el mercado.
Desde PickApply, la plataforma especializada que conecta a profesionales de la educación con instituciones en Argentina y Uruguay, realizaron un estudio que analiza datos y tendencias al respecto de cómo se están transformando los equipos de trabajo en las instituciones educativas privadas argentinas.
“La estructura de cargos respondía a una lógica consolidada a lo largo del siglo XX: enseñar, conducir y acompañar. Esa estabilidad no era casual, reflejaba una organización escolar cuyas funciones esenciales habían permanecido estables durante generaciones”, explican en la primera parte del mismo.
Mientras desde Pickapply analizaban de cerca la evolución de las instituciones educativas, comenzaron a detectar un fenómeno cada vez más evidente: los colegios siguen necesitando docentes -y probablemente siempre lo harán-, pero ya no solamente buscan esos cargos, sino que su espectro de profesionales se fue ampliando.
En ese aspecto, la creciente complejidad de las organizaciones educativas está impulsando la aparición de nuevos perfiles profesionales, muchos de los cuales provienen de disciplinas que históricamente parecían ajenas al ámbito escolar
Marketing, comunicación digital, community managers, análisis de datos y ERP, transformación digital, inteligencia artificial, gestión de comunidades y alumni son algunos de los roles que desde un tiempo a esta parte están empezando a ser relevantes en la industria. Así explican desde PickApply en el estadio cómo se encuentra la conformación del ecosistema laboral educativo en el sector privado: “El análisis de 1.649 publicaciones muestra que los perfiles tradicionales concentran el 82,7% del total, los consolidados no-docentes el 12,8% y los considerados emergentes genuinos el 4,2%. El dato relevante no es el volumen absoluto de los emergentes sino su comportamiento: alta fragmentación nominal y demanda anticipada de candidatos”.
Inteligencia artificial y la expansión del marketing educativo
Hablar de marketing en educación todavía genera incomodidad en algunos sectores del campo porque la asociación entre lógica comercial e institución escolar parece, para los
sectores más conservadores, una contradicción de términos. Sin embargo, la realidad institucional que se observa en el mercado laboral sugiere que esa resistencia conceptual no está frenando la transformación práctica.
“(…) Las familias investigan, comparan y evalúan instituciones antes de tomar una decisión: consultan reputación online, leen reseñas, recorren redes sociales y buscan testimonios de otras familias (Mercaedu, 2025). En ese recorrido, una escuela que no está presente, que no comunica con claridad quién es y qué ofrece, sencillamente no existe como opción”, sostienen desde PickApply.
Las redes sociales modificaron el modo en que las familias conocen, evalúan y eligen una institución educativa. Las escuelas ya no se presentan únicamente a través de una entrevista de admisión o de la recomendación de un vecino, también se presentan — y son juzgadas — a través de Instagram, YouTube, LinkedIn, newsletters y múltiples espacios digitales que funcionan las veinticuatro horas, todos los días del año.
Al mismo tiempo, el estudio indaga acerca de la irrupción de la inteligencia artificial generativa en las instituciones educativas. Plantea preguntas acerca de cómo se evalúa cuando los estudiantes tienen acceso a herramientas capaces de producir textos, imágenes y análisis complejos en segundos y cómo se acompaña a los docentes frente a una tecnología que avanza más rápido que cualquier proceso de formación continua.






