GRACIAS AL TRABAJO ARTICULADO ENTRE LA RED DE COSTURERAS SOLIDARIAS DE PILAR Y EL TEATRO GRAN PILAR, NIÑOS DE DISTINTOS BARRIOS DEL DISTRITO PUDIERON VIVIR UNA EXPERIENCIA CULTURAL INOLVIDABLE, MUCHOS VISITANDO EL TEATRO POR PRIMERA VEZ.
Durante las vacaciones de invierno, más de 100 niños y sus acompañantes provenientes de comedores, merenderos, clubes e instituciones comunitarias de Pilar asistieron de manera gratuita a diferentes funciones infantiles en el Teatro Gran Pilar, en una iniciativa que buscó garantizar el acceso a la cultura y al entretenimiento para quienes más lo necesitan.
A lo largo de cuatro jornadas, los grupos disfrutaron de espectáculos especialmente pensados para toda la familia, convirtiendo cada función en una oportunidad para compartir, reír, emocionarse y generar recuerdos que perdurarán en el tiempo.
El sábado 25 de julio, integrantes de la Iglesia El Buen Pastor de Villa Astolfi y del espacio comunitario Somos Red del Barrio Nuestra Señora del Pilar asistieron a la obra “Aventuras Mineras”.
El lunes 27, fue el turno de los integrantes del Comedor Madres del Pilar, del barrio Nuestra Señora del Pilar, y de niños y voluntarias de la Red de Costureras Solidarias de Pilar, quienes disfrutaron de la obra “La Sirenita”.
La programación continuó el jueves 30, cuando niños y adultos del Merendero Mis Corazones, del barrio Las Margaritas, asistieron a la función de “El Corazón del Océano”.
Finalmente, el viernes 31, la obra “El Explorador” recibió a integrantes de la Iglesia El Buen Pastor de Villa Astolfi y a niños del Club San Jorge, del barrio San Jorge.
Más allá del espectáculo, la propuesta permitió que muchos chicos vivieran por primera vez la experiencia de asistir a una sala teatral, disfrutando de una actividad recreativa y cultural en un espacio pensado para toda la familia.
Previo a la función compartieron cosas ricas donadas por el Grupo Boomerang.
Desde las organizaciones participantes destacaron la importancia de generar este tipo de acciones conjuntas que promueven la inclusión, fortalecen los vínculos comunitarios y acercan el arte y la cultura a todos los niños, independientemente de su realidad social.
Esta iniciativa fue posible gracias al compromiso de referentes sociales, voluntarios y al acompañamiento del Teatro Gran Pilar, que abrió sus puertas para que las vacaciones de invierno estuvieran llenas de sonrisas, emoción y nuevas experiencias para cientos de chicos del distrito.






