ES LA FUERZA INTERNA COLEGIADA CON EL SER Y EL HACER.
Es la congruencia y la aceptación que ayuda a las familias a convivir en armonía.
Es la fuerza bendita que nos enseña a ser humildes.
Solo hay paz en la humildad.
Si le debemos al rencor o a la hipocresía nuestra atención estalla una guerra.
Si no nos conformamos con lo
que somos y a partir de ahí buscar el punto que nos haga crecer y mejorar.
Si miramos al lado y vemos prosperidad estamos en el lugar correcto abunda La Paz.
Solo con Paz los jardines crecen,los campos progresan y los corazones fértiles tienen descendencia.
El antónimo de esta (La guerra )es la clave para descifrar cuando no se está conforme y nos dejamos arrastrar por la maldad y el odio.
Jamás se negocia La Paz el que la tiene y la conoce lo sabe.
Marcos Antonio Carnero Cruz
País: Cuba

