Feliz concúbito

MI MANO SE AGARRÓ A TU SANGRADURA
Y LA TUYA ME PUSISTE EN LA GLABELA;
Y AL NOTAR QUE MI VARA ESTABA DURA,
TU OTRA MANO, SE AFERRÓ, CUAL SANGUIJUELA.

Vi cómo se abultaban tus rascetas,
cuando mi brazo pasé por tus acnestis;
te estremeciste al rozar tu cuchufleta
y los ojos abriste, cuál fea Betty.

Tus carrillos se tornaron colorados,
cuando mi arma, con tu orquídea se topó;
y se escuchó un gemido entrecortado,
¡Tu jarrete con mi pierna se enredó!

Y caímos, los dos, sobre aquel piso;
tu vulva, ansiosa, mi príapo buscó;
locamente, a mi amigo satisfizo;
¡Y un concúbito feliz se generó!

Jesús Núñez León. (Venezuela)


LEER  Hilos de Conexión