El maltrato animal como síntoma social y la urgencia de educar en la empatía

LOS ABERRANTES HECHOS DE MALTRATO ANIMAL DE PÚBLICO CONOCIMIENTO OCURRIDOS RECIENTEMENTE EN BAHÍA BLANCA HAN VUELTO A PONER SOBRE LA MESA UNA REALIDAD URGENTE.

Desde el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires (CVPBA) manifestamos nuestro más enérgico repudio, pero también convocamos a la comunidad veterinaria y a la sociedad en general a ir más allá de la indignación: es imperioso transformar este dolor en un cambio profundo de perspectiva sobre la vida animal.

Como profesionales de la salud, los veterinarios somos testigos directos de las consecuencias del trato erróneo que el ser humano dispensa, muchas veces por negligencia y otras por crueldad, a los animales. Históricamente se los ha considerado objetos o propiedades. Hoy, la ciencia y la medicina veterinaria respaldan la sintiencia animal: los animales son seres con capacidad de experimentar dolor, sufrimiento, miedo y bienestar. Reconocer esto nos obliga a deconstruir viejos hábitos de dominación y avanzar hacia una convivencia basada en el respeto y el derecho a una vida digna.

Una mirada interdisciplinaria: El vínculo entre la crueldad animal y la violencia humana
El maltrato animal no es un hecho aislado ni un problema menor “de animales”. Desde una perspectiva psicológica y sociológica, la crueldad hacia los animales es un síntoma de alarma social.

La psicología y la criminología contemporáneas demuestran con datos claros el “vínculo”: existe una correlación directa entre el maltrato hacia los animales y la violencia interpersonal (intrafamiliar, de género y social). Quien ejerce violencia sobre un ser indefenso carece de los mecanismos básicos de empatía y control de impulsos. Por lo tanto, detectar, denunciar y sancionar el maltrato animal no es solo un acto de justicia hacia la fauna; es una medida de prevención sanitaria y de seguridad para toda la comunidad humana.

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“Nuestra profesión nos coloca en la primera línea de defensa. El veterinario no solo cura un cuerpo herido; es un actor clave de la Salud Pública que detecta alarmas sociales y psicológicas en el entorno familiar de los pacientes”, señalan desde la institución.
La urgencia de educar para prevenir

La sanción penal a los responsables es fundamental para terminar con la impunidad, pero la solución definitiva es de raíz educativa. El CVPBA enfatiza la necesidad de un cambio cultural que comience en las aulas y en los hogares.

Educar en la empatía y el respeto por los animales desde la infancia es la herramienta más poderosa que tenemos para construir ciudadanos no violentos. Entender el cuidado de un animal como una responsabilidad afectiva y biológica, y no como un capricho o una posesión descuidada, es el verdadero camino hacia la prevención.

Por todo esto, desde el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires reafirmamos nuestro compromiso con el concepto de “Una Sola Salud” (donde la salud humana, la animal y la ambiental están interconectadas) e instamos a:

A la comunidad general: A denunciar los actos de crueldad y a revisar críticamente los tratos cotidianos hacia los animales.
A los colegas veterinarios: A seguir ejerciendo su rol de guardianes del bienestar animal, denunciando y visibilizando el maltrato en el ejercicio profesional.

A las autoridades: Al fortalecimiento de las leyes de protección animal y a la implementación de programas educativos obligatorios sobre tenencia responsable y respeto a la vida animal.

La forma en que una sociedad trata a sus animales determina de manera inequívoca su calidad moral y su salud mental colectiva.