El 83% de los argentinos busca sentido de comunidad en su trabajo, al punto que el 41% renunciaría a un empleo si siente que no pertenece

RANDSTAD, LA COMPAÑÍA DE TALENTO LÍDER A NIVEL GLOBAL, PRESENTÓ NUEVOS RESULTADOS DEL WORKMONITOR 2025, ESTUDIO QUE RELEVA LAS EXPECTATIVAS, ESTADOS DE ÁNIMO Y COMPORTAMIENTO DE 26.000 TRABAJADORES EN 35 PAÍSES, INCLUIDO ARGENTINA. DEL MISMO SURGE QUE EL 83% DE LOS ARGENTINOS BUSCA QUE SU TRABAJO SE SIENTA COMO UNA COMUNIDAD, EN LÍNEA CON LA MARCA A NIVEL GLOBAL.

Al analizar esta variable a nivel regional, se destaca Chile con el 84% de los trabajadores que buscan sentido de comunidad y pertenencia en su trabajo, un punto porcentual por arriba de Argentina y la media global (83%). Con el 79% de los encuestados que quiere que su lugar de trabajo se sienta como una comunidad, la marca de Uruguay indica que la valoración del sentimiento de comunidad y los lazos que se establecen en el trabajo tienen una importancia levemente menor respecto de los trabajadores argentinos y chilenos.

Desde hace unos años, los trabajadores demandan que sus trabajos cumplan con ciertas expectativas, que se hacen cada vez más firmes, al punto que comienzan a considerarse como no negociables. En este sentido, al consultar a los participantes del estudio si renunciarían a un empleo por no encontrar sentido de pertenencia, el  41% de los argentinos, el 42% de los uruguayos y el 43% de los chilenos afirmó que renunciaría a un empleo en caso de sentir falta de pertenencia. Con una brecha de más de diez puntos porcentuales, la marca regional para esta respuesta es sensiblemente menor a la media global, donde el 55% de los trabajadores del mundo asegura que renunciaría a un empleo u organización de la que no se siente parte.

Sobre estos indicadores, Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay, afirmó: “El sentido de pertenencia se vuelve cada día más importante para los trabajadores, a medida que crece la búsqueda de propósito y conexión como parte del desarrollo profesional y las líneas que separan la vida personal y laboral se vuelven más difusas. Fomentar los vínculos, el bienestar y la conexión en los ámbitos laborales no solo es bueno para las personas, sino también para las organizaciones, ya que los datos indican que un fuerte sentido de comunidad y pertenencia impulsa la productividad del talento”.

El sentido de comunidad dentro del mundo laboral es un intangible que se construye tanto a través de los vínculos y relaciones que se tejen entre colegas, y especialmente entre jefes y colaboradores, como por la incidencia del estilo de liderazgo que prima en una organización y los valores compartidos. El “ser parte” de algo le otorga sentido a la vida laboral y mejora el compromiso y rendimiento.

Así, el 85% de los trabajadores argentinos afirma que rinde mejor en su trabajo cuando encuentra sentido de comunidad con sus colegas, en línea con la media global de los 35 mercados relevados. Comparten esa creencia el 83% de los trabajadores de Chile y el 81% de los trabajadores de Uruguay.

La pertenencia y del sentido de comunidad en el trabajo resultan tan importantes en nuestro país al punto que frente a la opción de decidir sin condicionamientos, el 30% de los trabajadores argentinos estaría dispuesto a ganar un poco menos si tiene buenos amigos en el trabajo, el 33% podría resignar algo de sus ingresos si su trabajo contribuyera en su vida social y el 39% estaría dispuesto a tener un menor salario si siente que su trabajo contribuye con la sociedad y el mundo.

Pertenencia y liderazgo

El estilo de liderazgo es uno de los factores clave que hacen al sentimiento de comunidad. En línea con esto, el 24% de los trabajadores argentinos ha renunciado a un empleo porque no confiaba en el equipo de liderazgo. Esta cifra se incrementa en nueve puntos porcentuales en el caso de los trabajadores de Chile (33%) y siete en el caso de los trabajadores de Uruguay y la media a nivel global (31%).

Asimismo, el 49% de los trabajadores argentinos renunciaría a un empleo si no se llevara bien con su jefe, al igual que el 48% de los trabajadores chilenos y el 47% de los trabajadores uruguayos. La marca de los países de la región se ubica por debajo de la media global, dado que el 52% de los trabajadores de los 35 mercados relevados indicó que renunciaría a un trabajo si no se llevara bien con su jefe.

“Los resultados de los diferentes estudios que Randstad realiza en los principales mercados coinciden en marcar una tendencia clara que da cuenta de la relevancia del ambiente de trabajo entre los factores más importantes para elegir un lugar dónde trabajar. Las personas hoy priorizan el bienestar y la realización personal haciendo que las organizaciones deban poner especial atención a estos factores para dar forma a lugares de trabajo donde las personas quieran trabajar y encuentren sentido de pertenencia. Esto implica que el trabajo sobre la marca empleadora ya no es opcional, sino un imperativo para las organizaciones que buscan atraer talento y mantenerse competitivos”, agregó Andrea Ávila.


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