8 DE CADA 10 PROBLEMAS DE LA VIVIENDA —DESDE MANCHAS EN EL TECHO HASTA DESPRENDIMIENTO DE CERÁMICOS— SE DEBEN A UNA MALA IMPERMEABILIZACIÓN. LO QUE EMPIEZA COMO UNA PEQUEÑA MANCHA DE HUMEDAD PUEDE TERMINAR AFECTANDO LA ESTRUCTURA DE TU CASA Y, SOBRE TODO, TU BOLSILLO.
La buena noticia es que el secreto no está en “tapar el problema”, sino en elegir la tecnología adecuada antes de que aparezca. El verano es el mejor momento para anticiparse a uno de los problemas más comunes que traen las lluvias en otoño: la humedad.
La clave está en prevenir filtraciones eligiendo el sistema de impermeabilización adecuado antes de que lleguen las primeras lluvias.
¿Por qué aparecen las grietas?
Las casas, aunque no sea evidente, se mueven. El calor, el frío y el asentamiento del terreno hacen que los materiales se dilaten y contraigan. Si el producto utilizado para impermeabilizar es rígido, se quiebra.
“Una membrana cementicia flexible funciona como una ‘piel’ protectora. A diferencia de las soluciones tradicionales, una membrana elástica acompaña el movimiento, absorbe las microfisuras sin romperse, dura más y prolonga la vida útil de revestimientos y pisos”, señaló Maximiliano Sequeira, Trade Marketing Lead de Mapei.
Lugares donde no puede fallar la impermeabilización
Para evitar “humedad negativa” -esa que viene desde afuera o desde abajo y arruina la pintura-, es fundamental aplicar un sistema profesional en:
• Baños y duchas: Antes de poner los cerámicos, para evitar filtraciones hacia ambientes contiguos.
• Balcones y Terrazas: La zona más expuestas al clima.
• Bordes de ventanas: Donde suelen aparecer las primeras goteras.
Invertir en una buena impermeabilización no es un gasto, es el seguro de vida de tu casa frente a la humedad y el paso del tiempo.

