Día Mundial del Riñón 2026. 5 claves esenciales para prevenir la Enfermedad Renal Crónica

ORGANIZACIONES INTERNACIONALES ADVIERTEN QUE LA PATOLOGÍA RENAL PUEDE AVANZAR HASTA UN 90% SIN PRESENTAR SÍNTOMAS EVIDENTES.

Cada 12 de marzo, la comunidad médica global pone el foco en una de las funciones más críticas y, a menudo, más descuidadas del cuerpo humano. En 2026, el Día Mundial del Riñón llega en un momento de alerta: según el último informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS, 2025), la Enfermedad Renal Crónica (ERC) ya representa una de las principales causas de mortalidad prematura en las Américas, impulsada por el aumento de la hipertensión y la diabetes mellitus tipo 2.

La ERC es conocida técnicamente como una “patología silenciosa”. Esto se debe a que los productos de desecho generados en el cuerpo se acumulan a medida que el riñón va perdiendo capacidad de limpieza de la sangre y solamente se producen síntomas cuando se pierde cerca del 90% de su capacidad operativa.

Al respecto, el Dr. Marcelo Orias, nefrólogo y Director de la Carrera de Medicina de Universidad Siglo 21, destaca la urgencia de un cambio de enfoque: “El gran desafío es que muchos pacientes llegan al consultorio cuando ya queda poco por hacer para revertir el daño. Necesitamos que la población entienda que el control no debe nacer del dolor o el malestar, sino de la prevención activa. Un análisis de creatinina en sangre y un test de albúmina en orina una vez al año son las únicas herramientas reales para detectar el problema antes de que sea irreversible”.

Informes de la Sociedad Internacional de Nefrología (ISN, 2025) indican que en América Latina la prevalencia de la enfermedad renal ha crecido un 12% en el último quinquenio y aproximadamente 1 de cada 10 personas tiene enfermedad renal. Este fenómeno está directamente ligado al envejecimiento poblacional y a la falta de control de las enfermedades metabólicas.

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“Estamos viendo pacientes cada vez más jóvenes con signos de daño renal debido a hábitos dietéticos no adecuados y sedentarismo. No es sólo un problema médico, es una crisis de hábitos que debemos abordar en la formación de los nuevos profesionales de salud y capitalizar las nuevas tecnologías a disposición”, señala el Dr. Orias.