CADA 25 DE AGOSTO, LA FECHA INVITA A PONER EL FOCO EN LA PREVENCIÓN Y EN LA IMPORTANCIA DE SOSTENER CONDUCTAS QUE AYUDEN A PRESERVAR ESTE ÓRGANO VITAL A LO LARGO DEL TIEMPO.
La piel es el órgano más extenso del cuerpo y funciona como primera barrera frente a la radiación ultravioleta, la contaminación y los cambios de temperatura. También interviene en la regulación térmica y en los mecanismos de defensa del organismo. Prestarle atención forma parte de una mirada integral sobre la salud, más allá de lo estético.
Es, además, un órgano complejo e irremplazable. A medida que aumenta la expectativa de vida se acumulan años de exposición ambiental que dejan huella. Las medidas que ayudan a preservar su función son simples y se incorporan con facilidad a la vida cotidiana, y aprender a reconocer los cambios nuevos o persistentes permite consultar a tiempo.
En mi práctica diaria como médica dermatóloga, especialista en cáncer de piel y cirugía micrográfica de Mohs, veo cómo las conductas sostenidas influyen sobre la salud cutánea. También veo lo que pasa cuando no las hubo. El daño solar es acumulativo, empieza en la infancia y muestra sus consecuencias muchos años después, y por eso cuesta tomarlo en serio a tiempo. Una barrera bien hidratada y protegida conserva mejor su función y tolera mejor las agresiones externas. La prevención se sostiene con decisiones simples, constantes y adaptadas a cada persona.
Una base simple y sostenida
La rutina que recomiendo parte de tres ejes.
- Limpieza suave, para retirar impurezas sin alterar la barrera cutánea.
- Hidratación diaria, incluso en pieles grasas, con productos adecuados a cada tipo de piel.
- Fotoprotección los 365 días del año, en invierno y en verano, para reducir el daño solar acumulativo que favorece la aparición de arrugas, manchas y cáncer de piel.
Y vale aclarar que la protección solar ya no puede pensarse únicamente desde lo tópico. En los últimos años la dermatología incorporó la fotoprotección oral, que actúa por una vía distinta de la de la crema. El protector tópico filtra o refleja la radiación ultravioleta en la superficie, en la zona donde se aplica. La vía sistémica trabaja desde el interior, reforzando los mecanismos de defensa, la capacidad antioxidante y la reparación celular.
Como cubren etapas distintas, sumarlas alcanza lo que cada una por separado deja afuera: la crema no llega adonde no la apliqué o donde se borró con el sudor o el agua, y la cápsula no filtra el sol. La estrategia más sólida es combinarlas, siempre con la crema como base.
El componente más estudiado de la fotoprotección oral es el Polypodium leucotomos, un extracto natural de un helecho tropical con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias a nivel sistémico. Lo conocí durante mi especialización en oncología cutánea en España, tratando pacientes con melanoma. Ayuda a proteger el ADN celular, a reducir el daño que genera la radiación ultravioleta y a modular la inflamación. Se suma como coadyuvante, nunca en reemplazo del protector solar tópico ni de la ropa con filtro UV, el sombrero, los anteojos y la búsqueda de sombra.
Observar también forma parte de la prevención
El abordaje dermatológico incluye algo más que los productos que usamos: conocer el aspecto habitual de la propia piel y registrar los cambios. Una lesión que no cicatriza, una herida que sangra de manera reiterada o un lunar que se ve distinto, lo que yo llamo el “signo del patito feo”, son motivos de consulta.
Para revisar los lunares en casa sirve la regla del ABCDE: asimetría, bordes irregulares, color desparejo, diámetro en crecimiento y, sobre todo, evolución, algo que cambia con el tiempo. El control anual con el dermatólogo es lo que permite la detección precoz, y en el consultorio lo repito siempre: son cinco minutos al año y un año de tranquilidad.
En este Día Mundial del Cuidado de la Piel mi mensaje sigue siendo sencillo: la piel tiene memoria, y las decisiones que tomamos hoy influyen en su salud futura.
Leisa Molinari, médica dermatóloga, especialista en cáncer de piel y cirugía micrográfica de Mohs. Fundadora del Centro Médico de la Piel y de Leisa Skin Science, desarrolladora de Piel Protec. M.N. 116.628. @dra.leisamolinari






