EN EL MARCO DEL DÍA MUNDIAL CONTRA LA RABIA, LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE SANIDAD ANIMAL (OMSA) LLAMÓ A LOS GOBIERNOS A FORTALECER LA APLICACIÓN CONCRETA DEL ENFOQUE “UNA SALUD” (ONE HEALTH), QUE INTEGRA LA SALUD ANIMAL, LA SALUD HUMANA Y EL CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE. LA PREVENCIÓN DE LA RABIA DEMUESTRA QUE PROTEGER LA SALUD DE LOS ANIMALES ES TAMBIÉN PROTEGER DIRECTAMENTE LA SALUD DE LAS PERSONAS.
Cada 28 de septiembre se conmemora el Día Mundial contra la Rabia, una fecha que busca generar conciencia y visibilización sobre una de las zoonosis más letales y, al mismo tiempo, sobre una enfermedad que puede prevenirse mediante medidas sanitarias eficaces.
Este enfoque reconoce que la salud humana, la sanidad animal y la salud de los ecosistemas están estrechamente vinculadas. Por eso, frente a enfermedades zoonóticas como la rabia, las respuestas aisladas resultan insuficientes y requieren de la articulación entre los distintos sectores involucrados.
La rabia, un claro ejemplo de Una Salud
La rabia es una enfermedad viral que afecta al sistema nervioso y que, una vez que aparecen los signos y síntomas clínicos, siempre es mortal. Sin embargo, es una enfermedad prevenible, y la vacunación de los animales constituye una de las principales herramientas para reducir el riesgo de transmisión a las personas.
Los perros y los gatos son responsables de la gran mayoría de las transmisiones de rabia a seres humanos. Por este motivo, mantener una adecuada cobertura de vacunación de la población canina y felina resulta fundamental para interrumpir la circulación del virus y prevenir casos humanos. Cabe destacar que, hoy en día, en la provincia de Buenos Aires el principal reservorio de casos de rabia son los murciélagos, por lo que la vigilancia epidemiológica debe contemplar esta vía de transmisión.
La prevención requiere, además, un trabajo coordinado que involucre a las autoridades sanitarias nacionales y provinciales, a instituciones y organismos públicos, a los profesionales veterinarios particulares y a la comunidad en su conjunto. La vigilancia epidemiológica, la detección temprana de casos, el control de animales, la atención de las personas expuestas y la educación sobre tenencia responsable forman parte de una estrategia integral.
En este sentido, la iniciativa internacional “Cero para el 30”, impulsada por la OMS, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a la cual el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires (CVPBA) adhirió desde su lanzamiento, establece como objetivo eliminar para 2030 las muertes humanas por rabia transmitida por perros y gatos.
De las declaraciones a las políticas concretas
Para avanzar hacia este objetivo, la OMS plantea la necesidad de fortalecer las políticas públicas y evitar que el enfoque “Una Salud” quede limitado a documentos institucionales o respuestas frente a emergencias.
Esto implica destinar recursos para sostener campañas de vacunación animal, fortalecer los sistemas de vigilancia epidemiológica, compartir información entre los sectores de salud humana y animal y promover acciones de educación comunitaria.
También resulta fundamental jerarquizar el papel de los profesionales veterinarios, cuyo trabajo permite prevenir enfermedades, detectar riesgos sanitarios y contribuir al cuidado de la salud pública desde el territorio.
La rabia constituye así un ejemplo concreto de que la salud no puede pensarse de manera fragmentada. Vacunar a los animales, fortalecer la vigilancia y promover la tenencia responsable son también acciones de prevención y protección de la salud humana.
En el Día Mundial contra la Rabia, el desafío es transformar el concepto de “Una Salud” en una práctica sostenida: trabajar de manera conjunta para prevenir hoy las enfermedades que pueden afectar la salud de las personas, los animales y el cuidado del medio ambiente.





