Día del Endoscopista: prevención, tecnología y formación para cuidar la salud digestiva

CON MÁS DE 1 MILLÓN DE COLONOSCOPÍAS REALIZADAS A LO LARGO DE SU TRAYECTORIA Y UN RÉCORD HISTÓRICO DE 75.000 PROCEDIMIENTOS EN 2025, GEDYT DESTACA LA EVOLUCIÓN DE LA ENDOSCOPÍA Y EL ROL DE SUS PROFESIONALES EN LA PREVENCIÓN, EL DIAGNÓSTICO Y EL TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DIGESTIVAS.

En el marco del Día del Endoscopista, Gedyt pone en valor el desarrollo de una especialidad que en las últimas décadas amplió sus posibilidades y adquirió un rol cada vez más relevante en la prevención y el cuidado de la salud digestiva. A lo largo de su trayectoria, la institución realizó más de 1 millón de colonoscopías y, durante 2025, alcanzó un récord histórico de 75.000 procedimientos en un año, un hito que refleja tanto el crecimiento sostenido de la institución como la importancia de estos estudios para la detección temprana y la prevención.

La doctora Marcela González, especialista en Gastroenterología y Endoscopía (MP 330432/ MN 95685) Jefa del Servicio de Gastroenterología y Endoscopía del Hospital Gandulfo, Médica de staff de Gedyt, y Directora programa de mujeres en Gastro y Endo de Fundación Gedyt afirma que “antiguamente ser endoscopista era algo complementario a una especialidad médica, era simplemente ser alguien que tenía una técnica para observar, tomar una biopsia e intentar llegar a un diagnóstico. Hoy por hoy, ser endoscopista en sí es una especialidad, su rol ha cambiado muchísimo y eso tiene mucho que ver con el desarrollo de procedimientos terapéuticos”.

La evolución de la endoscopía permitió pasar de una práctica principalmente diagnóstica a una herramienta que, en determinados casos, también posibilita intervenir durante el mismo procedimiento. En una colonoscopía, por ejemplo, el especialista puede identificar lesiones, caracterizarlas, tomar muestras y, cuando está indicado, remover pólipos que podrían evolucionar a lesiones malignas. De esta manera, la práctica adquiere un papel central no solo en el diagnóstico, sino también en la prevención de enfermedades digestivas.

En este proceso, el rol del endoscopista también se transformó. El profesional participa en distintas instancias del cuidado: desde la evaluación de cada paciente y la definición de la estrategia más adecuada hasta la realización del procedimiento, la interpretación de los hallazgos y, cuando corresponde, la intervención durante el mismo estudio. Conocimiento médico, experiencia, formación continua y tecnología se integran así en un mismo proceso de atención.

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Tecnología para una práctica cada vez más precisa

La incorporación de nuevas tecnologías amplió las posibilidades de la práctica endoscópica y permitió avanzar hacia estudios cada vez más precisos. Los sistemas de alta definición, la magnificación y las herramientas de realce de imagen favorecen una visualización más detallada y les permiten a los profesionales evaluar con mayor precisión las características de las lesiones durante los procedimientos.

En Gedyt, este desarrollo se acompaña de una inversión constante en tecnología e infraestructura. Actualmente, la institución cuenta con 8 sedes de procedimientos y 3 sedes de consultorios, donde se realizan distintas prácticas para el diagnóstico, seguimiento y tratamiento de enfermedades digestivas.

Entre ellas se encuentran la Video Endoscopía Digestiva Alta, la Videocolonoscopía y la Ecoendoscopía, una práctica que combina la endoscopía con ultrasonido para obtener imágenes detalladas de estructuras ubicadas más allá de la pared del tubo digestivo y que, según la indicación, también permite realizar procedimientos como la toma de muestras.

La doctora especialista en gastroenterología y endoscopía explica que “la tecnología permite ver y hacer cosas que antes realmente no podíamos. Antes, solo veíamos con luz blanca. Hoy por hoy tenemos, por ejemplo, la magnificación que es una gran lupa en la mucosa, por lo cual puedo hacer casi un diagnóstico histológico, como si fuera un anatomopatólogo en vivo,  permitiéndonos  obtener una definición más precisa de si lo que estamos viendo es benigno o maligno. De esta forma, podemos tomar decisiones en el momento. Otro adelanto es la ecoendoscopía, donde a través de un endoscopio que en la punta tiene un ecógrafo, nos permite no solo ver el interior, sino ver el espesor de una pared y detectar un montón de problemas.”

La tecnología, sin embargo, es una herramienta que requiere profesionales capacitados para interpretar sus resultados y tomar decisiones adecuadas en cada caso. Por eso, la evolución tecnológica va necesariamente acompañada de experiencia y formación especializada.

“La tecnología no solo nos dio nuevas herramientas, sino que también nos redefinió  como especialistas y esto es fundamental para entender. Hoy por hoy son todas técnicas mínimamente invasivas.  La  inteligencia artificial, que es lo que está viniendo ahora y que realmente nos permite mejorar muchísimo, por ejemplo, el diagnóstico de áreas sospechosas, es magnífico y la verdad es que nos ayuda a aumentar nuestra capacidad de detección.” ,enfatizó la profesional González.

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Formación continua para acompañar la evolución de la especialidad

La actualización permanente constituye uno de los pilares de la endoscopía. Las nuevas técnicas, herramientas y posibilidades diagnósticas y terapéuticas requieren profesionales preparados para incorporarlas a la práctica y utilizarlas de manera adecuada. Es así que la endoscopista González reflexiona que “la formación continua, la adhesión a guías y estándares de calidad internacionales que incorporamos en nuestro país, son la mejor herramienta para garantizar que cada estudio valga la pena.”

En Gedyt, esta mirada se refleja en un equipo de más de 300 profesionales, entre ellos más de 50 endoscopistas, y en una estrategia de formación que contempla tanto la incorporación de nuevos especialistas como la actualización continua de quienes ya cuentan con experiencia.

A través del Comité de Docencia, Educación e Investigación (CODEI), la institución participa en la formación de nuevos especialistas y desarrolla propuestas de capacitación para profesionales de Argentina y otros países.

La Carrera de Médico Especialista cuenta con 10 años de trayectoria y actualmente dispone de nueve sedes habilitadas para su cursada, distribuidas entre hospitales de Buenos Aires y Rosario. Se trata de un posgrado intensivo de dos años, con una importante carga teórico-práctica y un esquema de supervisión personalizada. La Coordinación General de la carrera y la Dirección de la sede Gedyt están a cargo del Dr. Luis Caro, Director General en Gedyt.

La propuesta se complementa con Fellowships de seis meses y rotaciones intensivas para médicos gastroenterólogos que buscan profundizar sus conocimientos en procedimientos endoscópicos de alta complejidad, con especial foco en áreas como la Ecoendoscopía y la Colangiopancreatografía Retrógrada Endoscópica (CPRE).

La formación continúa una vez finalizada la etapa académica. Los profesionales participan de congresos y jornadas nacionales e internacionales, entre ellos Digestive Disease Week (DDW), en Estados Unidos, y Gastroendo, en Argentina. A esto se suman los ateneos clínicos virtuales mensuales, que funcionan como espacios de intercambio y análisis de casos entre especialistas.

Prevención: el cuidado comienza antes del procedimiento

La prevención de las enfermedades digestivas no comienza en la sala de endoscopía. Los hábitos saludables, la alimentación, la actividad física, las consultas médicas y el cumplimiento de los controles indicados de acuerdo con la edad, los antecedentes y las características de cada persona forman parte de un abordaje integral de la salud digestiva.

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“Los controles endoscópicos en nuestro país se sugieren para todas las personas a partir de los 45 años de edad, mientras que hay un grupo de pacientes que son de alto riesgo que sí es necesario vigilarlos antes.” En este sentido, la especialista señala que las personas con enfermedades inflamatorias intestinales requieren de un seguimiento más temprano y seguido. También menciona entre los grupos de mayor riesgo a quienes presentan antecedentes familiares vinculados con síndromes hereditarios, como el síndrome de Lynch, que requiere estrategias de vigilancia más específicas.

En este recorrido, la endoscopía ocupa un lugar especialmente relevante. Recordemos que la mejor endoscopÍa es la que se hace en el paciente asintomático, que nos da la oportunidad de hacer una detección temprana de lesiones antes de que den síntomas.”, indica la doctora González. La realización oportuna de los controles constituye una herramienta fundamental dentro de las estrategias de prevención.

Esta mirada también forma parte del trabajo de la Fundación Gedyt, que impulsa iniciativas destinadas a generar conciencia sobre el cuidado de la salud digestiva y la importancia de la prevención.

Entre ellas se encuentra La Noche Azul, un encuentro que reúne a referentes del ámbito de la salud, empresas, líderes de opinión y otros actores con el objetivo de generar conciencia y recaudar fondos para impulsar acciones vinculadas con la prevención y el acceso a la atención.

En el Día del Endoscopista, Gedyt destaca así una especialidad que continúa en evolución y el rol de los profesionales que la desarrollan. Más de 1 millón de colonoscopÍas realizadas, un récord de 75.000 procedimientos en 2025, una red de sedes especializadas y un equipo de más de 300 profesionales reflejan una trayectoria construida sobre cuatro pilares: conocimiento, experiencia, tecnología y formación continua, al servicio de una atención cada vez más precisa y de una mirada cada vez más preventiva de la salud digestiva.