Día de los Abuelos la importancia de disfrutar, transmitir y elegir

CADA 26 DE JULIO, ARGENTINA CELEBRA EL DÍA DE LOS ABUELOS EN HOMENAJE A SAN JOAQUÍN Y SANTA ANA, PADRES DE LA VIRGEN MARÍA Y ABUELOS DE JESÚS, CONSIDERADOS LOS PATRONOS DE LOS ABUELOS. MÁS ALLÁ DE LA CELEBRACIÓN, LA FECHA INVITA A REFLEXIONAR SOBRE EL VERDADERO SIGNIFICADO DE LA ABUELIDAD Y EL ROL QUE LAS PERSONAS MAYORES OCUPAN DENTRO DE LAS FAMILIAS Y LA SOCIEDAD.

“La abuelidad, cuando llega, puede ser una etapa maravillosa, de total disfrute, ya que esa relación no está cargada del peso de la responsabilidad que se tiene al ser padre”, explica la Lic. Graciela Spinelli, gerontóloga del Centro Los Pinos.

En la estructura familiar, los abuelos cumplen un papel fundamental como transmisores de la historia y la cultura familiar. Cuando cuentan a sus nietos historias de sus antepasados, recuerdan cómo eran sus padres cuando eran pequeños o comparten su propia historia de vida, están transmitiendo mucho más que recuerdos.

Erik Erikson desarrolló la teoría de las ocho etapas que se manifiestan a lo largo del ciclo vital. En cada etapa, la persona tiene que satisfacer sus necesidades, desarrollar sus capacidades y responder a las demandas del medio propias de su edad. La etapa que corresponde a la vejez es la de la trascendencia, podría decirse un “Más allá de mi”, transmitir el legado. “La experiencia y el saber se ponen así al servicio de aquellos que quieren escucharlo. Quienes saben atesorarlo capitalizan experiencias que luego serán muy valiosas para tomar decisiones en su propia vida”, señala Spinelli.

El derecho a disfrutar también es parte de la abuelidad

Sin embargo, ese rol debe vivirse desde la elección y no desde la obligación. “El rol de abuelo debe ser el del disfrute sin ataduras. Cuando las personas mayores se ven a cargo del cuidado de nietos por imposición o cuando esta tarea invade por completo su tiempo o su vida, deja de ser satisfactoria”, sostiene la gerontóloga del Centro Los Pinos.

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Hoy, luego de la jubilación, una persona puede tener por delante entre 20 y 30 años más de vida. En ese contexto, cuidar nietos puede ser una de las muchas actividades gratificantes, siempre que no implique renunciar a proyectos personales, vínculos sociales o al cuidado de la propia salud.

“Es lo que se conoce como ‘abuelos esclavos’. Muchas veces esto lleva a descuidar la propia salud, a no poder desarrollar ni disfrutar una vida social y a sentirse condicionados. Esa presión termina manifestándose en síntomas clínicos”, explica.

No todas las personas mayores son “abuelos”

Otro aspecto importante es desterrar la costumbre de llamar “abuelo” a cualquier persona mayor. La abuelidad es uno de los tantos roles que podemos ejercer en la vida. Es erróneo llamar así a todas las personas mayores y mucho menos con el diminutivo ‘abuelito’, porque aunque lleve la intención de ser cariñoso, no corresponde y muchas veces es utilizado de manera peyorativa.

Spinelli recuerda que “la identidad de una persona no se reduce ni a su edad ni a un rol familiar. Muchas personas esperan la jubilación para estudiar, viajar, emprender, participar en actividades comunitarias o construir nuevas redes sociales”. Más allá de tener o no nietos, la trascendencia no depende únicamente de los lazos de sangre, sino también de los vínculos que las personas construyen a lo largo de la vida y de la posibilidad de compartir su experiencia con las nuevas generaciones.