Desinflámate con sabor: lo que comes importa

SIENTES TU CUERPO INFLAMADO SIN RAZÓN? COMO SI LA ROPA ENCOGIERA SOLA O COMO SI ALGUIEN TE HUBIERA RELLENADO DE AIRE MIENTRAS DORMÍAS. LA INFLAMACIÓN CRÓNICA ES CASI UN TEMA “TRENDY”, Y MUCHAS VECES VIENE ACOMPAÑADA DE CANSANCIO, DIGESTIONES LENTAS, HINCHAZÓN Y HASTA CAMBIOS DE ÁNIMO.

La buena noticia: lo que comemos puede ser nuestra mejor defensa. No hace falta una dieta extrema, tratamientos, ni suplementos con nombres impronunciables. Basta con volver a la comida real, ingredientes de calidad y un poco más de cocina en casa.

¿Qué alimentos ayudan a desinflamar?
Frutas y vegetales frescos, de colores vivos como berries, zanahoria, remolacha, piña, y hojas verdes. Mejor si son orgánicos y de variedades heirloom (ancestrales).

Más pescados ricos en omega-3 y menos carnes rojas, como sardinas, salmón y atún. Lo ideal: pesca salvaje (wild) y lo más cercano a tu zona. Aceite de oliva extra virgen, aguacate (fresco, no de pote), nueces y semillas.
Legumbres, granos integrales y yogur griego natural (sin sabores).

Especias y hierbas como cúrcuma, jengibre, laurel, comino, ajo, romero, perejil y canela.

No es una lista mágica ni perfecta. Se trata de construir un estilo de vida más consciente. ¿Conoces la famosa dieta mediterránea? Pues su filosofía también es antiinflamatoria: comida de temporada, local, simple y hecha en casa.

Comer fuera está bien… pero no siempre te ayuda
Yo también disfruto salir a comer, que me sirvan y que me sorprendan. Pero cuando buscamos sentirnos ligeros, con más energía y menos inflamación, hay que recordar algo: los restaurantes cocinan para sus márgenes financieros, no para tu salud.

La mayoría usan aceites refinados, ingredientes económicos, precocinados, y con frecuencia con exceso de grasas saturadas, sal, azúcar y aditivos. Es negocio.

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Come más en casa (y no hace falta ser chef)
Cuando cocinas en casa, tú decides tu tienes el control. Y eso no solo se nota en la barriga… se nota en tu piel, en tu digestión, en tu sueño y hasta en tu ánimo.

Comprar mejor no es gastar más, es saber elegir. A veces, una simple ensalada de garbanzos con verduras, fruta, huevo de granja, aceite de oliva y unas hierbas vale más que mil batidos detox.

Comer bien no tiene que ser complicado, ni aburrido. Tiene que ser tuyo. Para tu salud, tu energía, tu día a día. Y si a eso le sumas algo de movimiento, caminar más, bailar, hacer ejercicio—lo que sea que te guste—completas la fórmula para sentirte bien, por dentro y por fuera. Mental y físicamente. ¡La cocina no muerde!

Por Doreen Colondres lacocinanomuerde.com