PAGOS MÁS RÁPIDOS, MÁS INTELIGENTES Y COMPLETAMENTE INTEGRADOS AL COMERCIO. CINCO FUERZAS ESTÁN TRANSFORMANDO LA INDUSTRIA EN UN CONTEXTO DE GRAN PROYECCIÓN DE CRECIMIENTO EN EL MERCADO GLOBAL DE PAGOS DIGITALES.
Getnet, la fintech líder en soluciones de pago en América Latina e Iberia, lanzó recientemente su Whitepaper que expone las cinco principales tendencias de medios de pago para este año.
Los medios de pago atraviesan una transformación que va mucho más allá de la tecnología. El cambio más profundo es conceptual: los pagos dejaron de ser el cierre de una transacción para convertirse en el centro de la experiencia de compra. Las empresas que lo entienden dejaron de tratarlos como una necesidad operativa y los convirtieron en una ventaja competitiva.
El creciente peso estratégico de los pagos se refleja en los números. Los ingresos globales de pagos aumentaron un 4% a nivel mundial en 2024, con un crecimiento más fuerte en América Latina (11%) y Europa (8%). A este ritmo de crecimiento, se proyecta que el tamaño total del mercado de pagos alcance los 3 billones de dólares para 2029.
Frente a este escenario, cinco tendencias ya no son proyecciones emergentes, sino realidades que están redefiniendo la forma en que los negocios operan y crecen.
“Los pagos dejaron de ser un proceso de fondo para convertirse en un factor de decisión. En ese contexto, nuestro rol ya no es solo garantizar que la transacción se complete: es ayudar a los negocios a vender más, a operar mejor y a crecer con menos fricciones en el camino.” afirma Federico Balige, CEO de Getnet Argentina, Colombia y Uruguay.
La primera tendencia relevada es la consolidación de los pagos instantáneos como expectativa básica. En Brasil, PIX ya es el método más utilizado con casi 170 millones de usuarios; en España, Bizum supera los 30 millones de usuarios activos. Para 2028, se proyecta que los pagos en tiempo real representen el 22% de todos los volúmenes globales sin efectivo. En el caso de Getnet, en Argentina, existe “Pago Inmediato” que les permite a los comerciantes y PyMEs recibir el dinero de sus ventas al momento. La liquidación inmediata mejora el flujo de caja y reduce la fricción.
Eso lleva directamente a la segunda tendencia: la gestión de riesgo por IA. Según la Global Anti-Scams Alliance (GASA), los consumidores perdieron 442 mil millones de dólares en estafas durante 2024, y el mercado de detección de fraude con IA se proyecta en 39,1 mil millones de dólares para 2030. La IA está siendo usada tanto para proteger como para atacar, y la respuesta no puede ser solo agregar capas de control. El equilibrio está en sistemas que distingan con inteligencia cuándo intervenir y cuándo no, activando verificaciones adicionales únicamente cuando el contexto lo justifique.
La tercera fuerza son los pagos embebidos: la transacción se integra directamente dentro de la plataforma, app o marketplace donde el usuario ya opera, sin redireccionamientos ni interrupciones. El flujo no se corta. El mercado de finanzas embebidas se proyecta en 7,2 billones de dólares para 2030, y en América Latina en 20 mil millones para 2027.
Este modelo se potencia con el comercio agéntico y los pagos impulsados por IA, cuarta tendencia. El 96% de los retailers ya explora o implementa agentes de software, y el 39% de los consumidores —más de la mitad de la Generación Z— usa IA para descubrir productos antes de comprarlos. En este escenario, los agentes inician y completan pagos en segundo plano, sin intervención manual. Pero esa autonomía exige nuevas responsabilidades: límites de gasto, jerarquías de aprobación y sistemas que distingan cuándo actúa una persona y cuándo lo hace una máquina.
La quinta tendencia es la personalización de pagos por sector. Durante años, las empresas adaptaron sus negocios a los flujos de pago disponibles. Hoy esa lógica se invierte: los pagos deben adaptarse a cada industria, cliente y contexto regulatorio. Un marketplace con liquidaciones divididas, un operador de viajes con reservas internacionales o un proveedor de salud con pagos regulados no pueden operar con la misma solución genérica. La IA permite analizar patrones de autorización, detectar rechazos evitables y enrutar cada transacción de forma inteligente para mejorar las tasas de aprobación en cada contexto.
“El cambio más importante no es tecnológico: es estratégico. Los pagos dejaron de ser infraestructura para convertirse en una palanca de crecimiento. Las empresas que entiendan eso no solo van a procesar transacciones más rápido: van a construir experiencias en las que el dinero se mueve con la misma naturalidad con que fluyen los negocios. Y eso, en definitiva, es lo que transforma un medio de pago en una herramienta real de valor.” agrega Federico Balige.




