NOVIEMBRE ES EL MES DE LA SALUD MASCULINA, TAMBIÉN CONOCIDO COMO “MOVEMBER”.
Cuando se habla de “salud masculina”, el cáncer de próstata es una de las principales preocupaciones entre los hombres de todo el mundo, una enfermedad por la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la próstata. Es el cáncer más frecuente después de los de piel.
Datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) de 2022 revelan que el cáncer es una de las principales causas de mortalidad en las Américas; ese año, provocó 1.4 millones de muertes en la región y en un 45% se trató de personas menores de 70 años. Si nos enfocamos en los hombres de toda América, el cáncer de próstata fue el más diagnosticado (21,8%), dejando muy atrás al de pulmón (8,6%), al colorrectal (7,7%) y al de vejiga (4,5%). Con referencia al cáncer que causó el mayor número de muertes en la población masculina de las Américas, el de próstata ocupa el 2do lugar con el 13,3%, solo superado por el cáncer de pulmón con un 17,5%.
Prevención
Si bien no existe una estrategia comprobada de prevención del cáncer de próstata, un estilo de vida saludable (alimentación equilibrada y realizar actividad física) puede reducir el riesgo de contraerlo, se trata de hábitos que pueden mejorar la salud en general:
• Consumir alimentos bajos en grasa preferentemente, lo que contribuye también a controlar el peso y mejorar la salud del corazón.
• Comer más frutas y verduras a diario, tienen muchas vitaminas y nutrientes que se cree reducen el riesgo para cáncer de próstata. Se recomienda elegirlas como “refrigerio”.
• Mantener un peso saludable. Las personas con obesidad (índice de masa corporal -o IMC- de 30 o más) tienen mayor riesgo de presentar cáncer de próstata. Es recomendable que las personas con sobrepeso (IMC de 25 a 29) no lleguen a la obesidad, para eso hay que reducir el consumo de calorías diario y realizar ejercicio físico.
• Hacer ejercicio físico a diario y con regularidad. La mayoría de los estudios sobre el ejercicio y el riesgo para cáncer de próstata han demostrado que quienes hacen ejercicio tienen menos riesgo. Hay “trucos” para hacer más ejercicio diario, por ejemplo: sacar a pasear al perro, estacionar el auto más lejos del lugar al que uno va, utilizar las escaleras en lugar del ascensor. Desde luego, ayuda mucho tener una rutina de ejercicios apropiada para la edad y el peso de cada uno.
• NO fumar. Algunos estudios muestran que las personas con cáncer de próstata que fuman tienen más riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer. También es mayor el riesgo para diseminación del cáncer, más allá de la próstata.
• Consultar el nivel de riesgo con un profesional de salud. Antecedentes familiares de cáncer de próstata aumenta el riesgo de contraerlo. Según cada caso, el especialista determinará, por ejemplo, si conviene tomar medicamentos.
• A partir de los 50 años, visitar regularmente al urólogo. Con la edad, es posible que la próstata se agrande y cause una serie de trastornos en los órganos vecinos (vejiga, recto, uretra). Con antecedentes familiares, controlarse desde los 45 años. Los controles periódicos son muy importantes para una detección temprana y, en caso de suceder, recibir el tratamiento adecuado.
A veces una próstata más grande obstruye el flujo de orina de la vejiga y causa problemas de disfunción sexual, esto se denomina hiperplasia prostática benigna (HPB), que no es cáncer, aunque los síntomas son parecidos, por eso es muy importante consultar con un médico especialista. A partir de los 50, los hombres deben hacerse chequeos periódicos para control y prevención.
Signos, síntomas y factores de riesgo
Es el cáncer más frecuente entre los hombres, sin embargo, en la Argentina la tasa de mortalidad por esta enfermedad está disminuyendo. Según el Instituto Nacional del Cáncer, la tasa de mortalidad ajustada por edad (TAE) por cáncer de próstata para el país en 2022 fue de 9,6 defunciones por 100.000 varones, cuando en 2021 había sido de 10,2 por 100.000. (https://www.argentina.gob.ar/salud/instituto-nacional-del-cancer/estadisticas/mortalidad-cprost)
A medida que la enfermedad avanza, aparecen signos de alerta que llevan a consultar al médico inmediatamente. Sin embargo, ya es tarde, por eso es necesario acudir a controles periódicos antes:
• Dificultad para orinar (flujo de orina débil o interrumpido)
• Necesidad frecuente de orinar (especialmente durante la noche). Los hombres que tienen estos síntomas probablemente tengan HPB (hiperplasia prostática benigna), que no es cáncer, pero necesita una correcta evaluación y tratamiento
• Dolor o ardor al orinar
• Sangre en la orina o el semen
• Dolor persistente en espalda, cadera o pelvis
• Disfunción eréctil
• Molestias en la región pélvica
• Pérdida de peso inexplicable
Según el Dr. Ezequiel Becher (M.N. 144228), médico urólogo, especialista en Uro-oncología del Centro de Urología (CDU), “algunos factores pueden aumentar el riesgo de contraer cáncer de próstata, por ejemplo, la edad avanzada -suele aparecer en hombres de más de 50 años- y tener antecedentes familiares. Los chequeos periódicos son fundamentales porque permiten una detección temprana, lo que es para un tratamiento eficaz”.
Si se dia
gnostica cáncer de próstata, hay que evaluar bien su riesgo. Algunos de riesgo bajo pueden ser monitorizados, pero otros de mayor riesgo necesitan un tratamiento que puede tener efectos colaterales como alteraciones intestinales, incontinencia urinaria o disfunción eréctil. Es importante saber que existen opciones terapéuticas eficaces para prevenir o tratar estas complicaciones, mejorando significativamente la calidad de vida del paciente.
Prevención de Secuelas por tratamiento
Disfunción intestinal: Protección del recto durante la radioterapia
La radioterapia es esencial en el tratamiento del cáncer de próstata, pero puede provocar efectos adversos en órganos vecinos, en particular el recto. Para prevenir esto, se puede usar un hidrogel espaciador, que se coloca entre la próstata y el recto; crea un espacio temporal que reduce significativamente la dosis de radiación que recibe el recto, disminuyendo el riesgo de disfunción intestinal.
El procedimiento es ambulatorio, breve, y se realiza antes de iniciar el tratamiento de radiación. El hidrogel está compuesto principalmente por agua y polietilenglicol (PEG), un material biocompatible y biodegradable que se absorbe naturalmente luego de unos seis meses. Contribuye a disminuir tanto efectos secundarios intestinales como urinarios y sexuales.
“La aplicación del hidrogel espaciador absorbible permite reducir en un 73% la radiación en el recto y genera un 75% menos de toxicidad rectal tardía” -explica el Dr. Ezequiel Becher.
Glosario:
Próstata: glándula del aparato reproductor masculino que produce el líquido seminal, el fluido que contiene espermatozoides y es liberado durante la eyaculación; es casi del tamaño de una nuez y rodea parte de la uretra.
Vejiga: órgano que recoge y vacía la orina.
Recto: es la parte inferior del intestino.
Uretra: tubo que vacía la orina que proviene de la vejiga.
Referencias:
https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/prostate-cancer/in-depth/prostate-cancer-prevention/art-20045641
https://www.cancer.org/es/cancer/tipos/cancer-de-prostata/causas-riesgos-prevencion/prevencion.html
https://www.cancer.gov/espanol/tipos/prostata/paciente/prevencion-prostata-pdq
IMPORTANTE:
Este material es solo para fines informativos y no pretende realizar un diagnóstico médico. Esta información no constituye asesoramiento médico ni legal, y Boston Scientific no garantiza los beneficios médicos contenidos en esta información. Boston Scientific recomienda encarecidamente que consulte con su médico en todos los asuntos relacionados con su salud.

