DE FRANCO MASINI A DELFINA CHAVES, LA PRESENCIA ARGENTINA SE HIZO NOTAR EN EL ARRANQUE DEL FESTIVAL.
El primer fin de semana de Coachella volvió a activar esa dinámica donde los shows conviven con recorridos, encuentros y escenas que rápidamente empiezan a circular en redes. En ese movimiento —marcado también por el regreso de Justin Bieber como uno de los grandes focos—, los argentinos se colaron en distintas escenas del festival: desde el paso de Emilia Mernes por el escenario hasta el debut de la DJ argentina Zulan y la presencia de Franco Masini y Delfina Chaves entre el público.
El desierto de Indio volvió a llenarse de escenarios activos, outfits pensados al detalle e intervenciones artísticas —algunas tan excéntricas que parecían salidas de otro planeta—, con miles de personas moviéndose de un show a otro a lo largo del predio. Entre ese flujo constante, la delegación argentina volvió a aparecer, entre shows, recorridos y momentos que se replicaron casi en tiempo real en redes.
Con un segundo fin de semana por delante —donde el line up se replica pero las historias cambian—, la edición 2026 ya dejó su huella y se espera que vuelva a generar perlitas en los próximos días. Y, como suele pasar, Argentina vuelve a tener su lugar en ese mapa.
Entre looks, fandoms y momentos virales
Parte de esa presencia se vio en pequeños momentos que terminaron funcionando como síntesis del festival. Delfina Chaves, que acaba de estrenar la segunda temporada de Máxima, se movió entre shows con una estética más rockera, mientras que Franco Masini —protagonista de Amor Animal, la nueva serie de Prime Video— dejó ver parte de su recorrido con looks que no pasaron desapercibidos.
En paralelo, Emilia Mernes también formó parte de esa escena que mezcla música y estética, en un festival donde lo que pasa arriba del escenario convive todo el tiempo con lo que sucede abajo.
Uno de los momentos que más circuló en redes fue el de Justin Bieber. Su regreso generó una de las escenas más comentadas del fin de semana: fans con remeras, carteles y celulares en alto, en una postal que condensó el pulso del festival. En ese mismo clima, Masini llegó a filmarlo en un momento más íntimo: lejos del escenario, tranquilo, desayunando después del show, en un registro que rápidamente empezó a moverse en redes.
También hubo lugar para momentos más espontáneos, como el video de Tini Stoessel siguiendo parte del festival desde el celular, sumándose a una conversación que no quedó limitada al predio.
Argentina en el mapa global del festival
Más allá de quienes viajan como espectadores, Coachella también funciona como una vidriera clave para artistas de todo el mundo. Y en ese mapa, la presencia argentina viene creciendo de forma sostenida.
En distintas ediciones, músicos locales lograron subirse a algunos de los escenarios más influyentes del festival. Desde Ca7riel y Paco Amoroso hasta Bizarrap —que en 2024 llevó su formato de sesiones a una audiencia global—, pasando por Nicki Nicole y Nathy Peluso. Y antes que ellos, Babasónicos, Juana Molina, Hernán Cattáneo, Los Fabulosos Cadillacs, Las Ligas Menores, ZZK Records y Bajofondo.
En esta edición, ese recorrido sumó un nuevo capítulo con el debut de la DJ argentina Zulan, que llevó su set al festival y sumó una referencia local en una escena que sigue ampliándose. Además de cantar himnos de cancha y llevar los colores azul y grana a piso internacional. El punto más alto llegó cuando mezcló un remix del Himno Nacional con “Muchachos”, generando una reacción inmediata del público.
A esa escena se sumó también Emilia Mernes, que se subió al escenario como invitada de la brasileña Luísa Sonza. Juntas interpretaron algunos de sus temas y protagonizaron uno de los momentos más comentados del fin de semana. Con un look dark glam —bodysuit negro y estética más nocturna—, la artista argentina volvió a dejar en claro su conexión con la escena internacional.
Cuando el fanatismo conecta a desconocidos
Hay algo que pasa en festivales como Coachella que va más allá de los shows: la música junta a personas que, de otra manera, nunca se hubieran cruzado. Esa lógica no es casual. Una investigación reciente impulsada por Heineken —en el marco de su campaña global Fans Have More Friends— mostró que el 75% de los fanáticos dice que serlo les ayudó a conocer gente nueva. Tres de cada cinco afirman que, a través de esa pasión compartida, formaron algunas de sus amistades más cercanas.
La iniciativa parte de una idea simple: compartir un interés baja las barreras sociales más rápido que casi cualquier otra cosa.
Algo que sucedió el primer fin de semana: mientras Bieber se preparaba para salir a escena, afuera del escenario se armaron encuentros que nadie había coordinado: carteles con frases en código, preguntas abiertas entre desconocidos y grupos que se formaron en minutos.
Lo que sigue en Coachella 2026
El festival continuará este fin de semana con una grilla que incluye a Sabrina Carpenter, Justin Bieber, Karol G y nombres como The Strokes, Interpol, Jack White, PinkPantheress y Megan Thee Stallion.
Con el mismo line up pero nuevas escenas por construir, Coachella vuelve a demostrar que no se agota en los shows: también se escribe en esos momentos que aparecen sin plan y que después siguen circulando mucho más allá del desierto.

